02/10/2026
No hay palabras que describan el dolor tan inmenso de perderte.
Llegaste a nuestra vida con tan solo dos meses y, sin darme cuenta, terminaste acompañándome durante 17 años. No fueron suficientes y reo que una vida entera a tu lado tampoco lo habría sido.
No he vivido una vida sin ti. Estuviste en cada una de mis etapas, en cada versión de mí. Me cuesta imaginar cómo será ahora, porque siempre estabas ahí.
Extrañaré escucharte acercarte con tus patitas, llegar a casa y encontrarte esperándome, moviendo tu colita. Extrañaré verte recibir tu rayito de sol, seguirme a todos lados y acompañarme cada noche al dormir. Extrañaré simplemente saber que estabas ahí.
Gracias por todo, mi niño. Gracias por haber estado para mí, por enseñarme tantas cosas y por darme durante 17 años tu amor, tu fidelidad y tu compañía. Tu compañía me salvó en momentos en los que quizás ni siquiera sabías cuánto la necesitaba.
Gracias por haber compartido tu vida con la mía.
Fuiste el amor más intenso que he sentido. Siempre fuiste una parte enorme de mí, y cada persona que me conocía sabía de tu existencia porque hablar de mí era, de alguna manera, hablar también de ti.
Fuiste lo más importante de mi vida y todavía no me cabe en la cabeza que ya no estés acá.
Y creo que lo que más me duele es no haber podido despedirme de ti, darte ese último beso y decirte cuánto te amaba. Pensé que te volvería a ver. Pensé que todavía tendría tiempo.
Me duele muchísimo no haber sabido que aquella sería la última vez.
Pero quiero quedarme con todos los años que sí tuvimos. Con cada recuerdo, cada rayito de sol, cada noche juntos, cada vez que me esperaste y cada momento en el que simplemente estuviste.
Espero que nos reencontremos en todas las vidas, mi niño.
Y aunque ahora me duela como nunca imaginé que podría doler, soportaré toda una vida de extrañarte por el privilegio de haberte amado.
Gracias por elegirme durante 17 años.
Te voy a amar toda mi vida, Terry🤍🪽