Dodgers Fans Costa Rica

Dodgers Fans Costa Rica

Compartir

Facebook oficial de los fans de los Dodgers de los Angeles en Costa Rica

Toda la información de los Dodgers desde la perspectiva de la gran legión de seguidores que tiene esta famosa organización de grandes ligas.

12/08/2026

Los Dodgers volvieron a ganar. Otra vez por la mínima. Otra vez con angustia. El equipo respira, suma dos victorias seguidas y empieza a dejar atrás la pesadilla reciente, aunque todavía no convence. Ante Kansas City había que ganar, y se ganó. Ahora falta recuperar autoridad, porque sobrevivir no es lo mismo que despertar. Además del triunfo rescatar la gran salida de Snell con diez ponches pero sin decisión .

11/08/2026

Skubal aun debiendo. Díaz al fin salvó un juego y los Dodgers ganaron. Eso era lo urgente. Ahora falta lo importante: volver a parecer Dodgers.

Vencer a Kansas City ayuda a cortar la ansiedad y permite respirar. Esta clase de triunfos contra equipos débiles deben convertirse en impulso pero si los Dodgers quieren salir realmente de la crisis, necesitan ganar esta serie con autoridad, producir temprano y dejar de vivir al borde del colapso.
Mañana el interés sube todavía más: Blake Snell está programado para regresar a la rotación frente a los Royals, en su primera apertura tras meses fuera por cirugía de codo izquierdo. Ese regreso puede ser una pieza clave para estabilizar al equipo en agosto. 6-5 ante Kansas City no resuelve la crisis. Le pone una curita. La temporada todavía pide una reacción más convincente.

09/08/2026

La racha terminó,la preocupación no.

Los Dodgers habían conseguido el sábado una victoria de esas que se sienten como oxígeno: 2-1 ante Arizona en 10 entradas, suficiente para romper una racha de siete derrotas consecutivas. Fue un triunfo sufrido, apretado, lleno de tensión, con más alivio que celebración. Por una noche, parecía que el equipo podía empezar a soltar el peso de una semana durísima.

Este domingo llegó el recordatorio: la racha terminó, el problema sigue ahí. Los Dodgers volvieron a perder ante los Diamondbacks, esta vez 4-2, y dejaron ir otra serie importante ante un rival directo de la división. El equipo evitó que la cadena de derrotas creciera, aunque no logró convertir aquella victoria dramática en un verdadero punto de despegue.

La fotografía del momento es incómoda. En los últimos nueve juegos, los Dodgers tienen una sola victoria y ocho derrotas. Fueron barridos por Red Sox, barridos por Cubs, perdieron el primer juego ante Arizona, ganaron apenas en extra innings el sábado y volvieron a caer el domingo. Ese recorrido explica por qué la preocupación no se apagó con una victoria aislada.

Ahora viene Kansas City. Los Royals visitan Dodger Stadium este lunes, a las 8:10 p. m. hora de Costa Rica, en una serie que para Los Ángeles ya no se puede mirar como una simple fecha más del calendario. Es una oportunidad urgente para recomponer imagen, ganar en casa y demostrar que el equipo todavía puede reaccionar antes de que agosto se convierta en un problema mayor.

Kansas City tampoco llega en un momento brillante. En sus últimos ocho juegos tiene marca de 3-5: perdió dos veces ante Colorado, le ganó dos de tres a Minnesota, luego perdió dos de tres contra los Cubs. En ese tramo anotó 32 carreras y permitió 46, con una derrota fuerte este domingo por 10-2 ante Chicago. Es decir, los Royals llegan golpeados, con pitcheo vulnerable y resultados irregulares.

Ese dato abre una puerta para los Dodgers. Si la ofensiva quiere despertar, este es el tipo de serie donde debe empezar a hacerlo. No alcanza con ganar un juego milagroso. Hace falta producir temprano, dejar de regalar innings con corredores en base, proteger ventajas y recuperar autoridad en Dodger Stadium.

La pregunta ya no es si la racha terminó. Terminó. La pregunta verdadera es qué harán los Dodgers con ese alivio. Una victoria cortó la cadena. La derrota del domingo recordó que el equipo sigue caminando en terreno frágil. Mañana ante Kansas City empieza otra prueba: convertir el sufrimiento en reacción, antes de que la preocupación vuelva a convertirse en crisis.

09/08/2026

El sufrimiento viene incluido

Los Dodgers por fin volvieron a ganar. Después de siete derrotas consecutivas, dos barridas recientes y una sensación creciente de crisis, Los Ángeles derrotó 2-1 a Arizona en 10 entradas. Fue un triunfo necesario, trabajado, incómodo, de esos que no limpian todos los problemas, sí bajan la fiebre por una noche.

La racha terminó de la manera más Dodger posible en este momento: sufriendo. Yoshinobu Yamamoto hizo su parte con una salida fuerte, seis entradas en blanco y seis ponches. El juego llegó sin carreras hasta el octavo, cuando Kyle Tucker conectó jonrón solitario para poner arriba a Los Ángeles. Parecía que por fin había una victoria tranquila al alcance de la mano. Tranquilidad y Dodgers 2026 no están caminando juntos últimamente.

Arizona empató en la novena con triples consecutivos de Geraldo Perdomo y Corbin Carroll ante Edwin Díaz. Otra vez apareció esa sensación de película repetida: ventaja mínima, bullpen bajo presión, estadio encendido y la racha negativa respirando en la nuca. Díaz logró evitar un daño mayor, detalle enorme en un juego que podía quebrarse ahí mismo.

En la décima entrada apareció Shohei Ohtani. Con dos outs, pegó un batazo dentro del cuadro que permitió anotar a Kyle Tucker, quien había avanzado a tercera por un wild pitch después de una base por bolas a Hunter Feduccia. No fue un jonrón monumental ni una postal de superestrella. Fue una carrera fabricada, fea, útil, desesperadamente necesaria. Exactamente lo que los Dodgers necesitaban.

Jack Dreyer cerró el juego con doble play en la parte baja del décimo y consiguió su primer salvamento. Ese último out valió más que una simple victoria: detuvo la caída, evitó que la racha siguiera creciendo y le dio al equipo una noche para respirar.

Ahora viene la pregunta seria: ¿se arregló algo? La respuesta honesta es: se detuvo la hemorragia, todavía queda mucho por curar. La ofensiva sigue sin verse dominante. Ganar 2-1 en extra innings confirma que el equipo compitió, lanzó bien y encontró una forma de sobrevivir. También confirma que el margen sigue siendo demasiado delgado para una nómina construida para imponer respeto.

Lo que sigue es clave. Los Dodgers cierran la serie en Arizona este domingo, con Justin Wrobleski anunciado frente a Eduardo Rodríguez. Wrobleski necesita reaccionar después de dos salidas recientes muy golpeadas por jonrones, mientras Rodríguez ya le ganó dos veces a los Dodgers esta temporada permitiendo solo tres carreras en 12 entradas.

¿Puede venir otra racha igual pronto? Sí, si el patrón se mantiene: poca producción, ventajas mínimas, bullpen al límite y demasiada dependencia de que una estrella resuelva al final. La buena noticia es que una victoria así también puede servir como punto de quiebre emocional. Ganar feo a veces vale más que ganar cómodo, especialmente cuando un equipo viene cargando siete noches de frustración.

Para Dodgers Fans Costa Rica, la lectura queda clara: la racha murió, el sufrimiento sigue vivo. Los Dodgers ganaron, respiraron y evitaron entrar en una zona histórica más incómoda. Ahora necesitan convertir ese alivio en reacción real. Una victoria detiene la caída. Varias victorias seguidas empiezan a cambiar la historia.

08/08/2026

Los Dodgers ya suman 7 derrotas consecutivas. No es todavía la peor racha de la historia del equipo, pero sí empieza a entrar en terreno incómodo. El récord histórico de la franquicia es de 16 derrotas seguidas, cuando el equipo aún jugaba en Brooklyn, entre 1908 y 1909. En la era moderna de Los Angeles Dodgers, la gran referencia reciente es 2017, cuando perdieron 11 juegos consecutivos. Esta racha actual todavía no llega a ese nivel, pero por el contexto barridas, ofensiva irregular, bullpen inestable y presión divisional ya dejó de ser un simple mal momento.

06/08/2026

Dodgers barridos por Red Sox y Cubs: la alarma ya suena fuerte

Los Dodgers entraron a esta parte del calendario con la obligación de confirmar que el mal momento era solo una turbulencia. La respuesta fue todo lo contrario: dos series perdidas por barrida, seis derrotas consecutivas y una imagen preocupante de un equipo que luce golpeado, desconectado y sin respuestas claras.

Boston llegó a Los Ángeles y se llevó los tres juegos. Luego los Dodgers viajaron a Chicago y los Cubs también hicieron lo mismo. No fue una derrota aislada, ni un juego que se escapó por un detalle. Fue una semana completa de señales negativas.

La ofensiva volvió a quedarse corta en momentos importantes. Hay nombres de sobra, talento de sobra y poder de sobra, pero el equipo sigue dependiendo demasiado del batazo oportuno que muchas veces no aparece. Cuando no hay jonrón, cuesta fabricar carreras. Cuando hay corredores en base, falta el batazo que cambie el partido.

El pitcheo tampoco ha dado tranquilidad. Permitir 42 carreras en seis juegos es demasiado para cualquier equipo con aspiraciones serias. En una temporada larga se pueden perder partidos, claro, pero cuando las derrotas llegan en cadena y el rival anota con facilidad, la preocupación deja de ser exageración.

La gran pregunta ya no es si los Dodgers están pasando un bache. La pregunta ahora es qué tan profundo es ese bache. Porque una cosa es perder una serie; otra muy distinta es ser barrido dos veces seguidas, con una ofensiva irregular, un pitcheo vulnerable y una sensación general de equipo en alerta.

Todavía hay tiempo. Todavía hay talento. Todavía hay figuras capaces de cambiar el rumbo. Pero el mensaje es claro: los Dodgers necesitan despertar ya. Porque si esta caída continúa, lo que hoy llamamos preocupación pronto podría convertirse en crisis.

02/08/2026

Tarik Skubal: otra jugada maestra de la dirigencia.
Los Dodgers han vuelto a demostrar que su objetivo consiste en llegar a la postemporada y ganar la Serie Mundial.m y ahora tiene frente a sí una oportunidad histórica: conseguir un tricampeonato que ningún club alcanza desde los Yankees de 1998, 1999 y 2000.

La llegada de Tarik Skubal fortalece una rotación impresionante en los nombres, aunque durante la temporada pocas veces ha logrado mantenerse completa. Blake Snell y Tyler Glasnow han sufrido lesiones, mientras Shohei Ohtani todavía necesita un manejo cuidadoso como lanzador. Contar ahora con uno de los mejores abridores de las Grandes Ligas ofrece mayor seguridad para octubre.

El precio del cambio incluye buenos prospectos, especialmente Zyhir Hope, aunque todo jugador de ligas menores sigue siendo una promesa. River Ryan está cerca de cumplir 28 años, viene de una cirugía Tommy John y todavía no ha conseguido establecerse en las Grandes Ligas. La historia del béisbol está llena de jóvenes presentados como futuras estrellas que nunca llegaron a consolidarse. Zach Lee fue uno de ellos y los Dodgers terminaron cambiándolo por Chris Taylor, en una de las mejores decisiones de la organización.

Skubal representa un rendimiento comprobado, dominio inmediato y mayores posibilidades de ganar ahora. Después llegará el momento de negociar una extensión contractual y estudiar su permanencia a largo plazo.

Los Dodgers comprendieron perfectamente el momento que están viviendo. Una oportunidad como esta puede tardar décadas en repetirse. Por eso, cuando está en juego un tricampeonato histórico, un éxito inmediato vale más que una serie de promesas que quizá nunca lleguen a convertirse en realidad.

Una vez más, la dirigencia actuó con valentía, visión y mentalidad de campeón.

04/06/2026

Othani está lanzando como si MLB fuera un videojuego en modo historia y él hubiera desbloqueado todos los poderes.
Un ERA de 0.74? Es increíble!

12/05/2026

Ohtani y unos Dodgers que buscan despertar
La temporada de los Dodgers ha empezado con más preguntas de las esperadas. Un equipo construido para dominar, con nombres capaces de intimidar a cualquier rotación, atraviesa un momento ofensivo irregular que ha puesto bajo la lupa a sus principales figuras. En el centro de esa conversación aparece Shohei Ohtani, cuyo rendimiento con el bate está muy lejos de lo que suele representar para Los Ángeles.
Ohtani ha tenido una campaña discreta en la caja de bateo. Su promedio, su poder y su producción se mantienen por debajo del nivel al que acostumbró a los aficionados. Después de varias temporadas en las que parecía resolver juegos con una facilidad casi sobrenatural, verlo fallar turnos importantes, perseguir lanzamientos y pasar largos tramos sin cuadrangulares genera inquietud. La sensación entre los seguidores es comprensible: cuando una figura de ese tamaño baja el ritmo, todo el equipo parece perder brillo.
El caso de Ohtani tiene una explicación más amplia. Esta temporada volvió a cargar con su doble papel de bateador estelar y lanzador abridor. Desde el montículo ha sido dominante, con números propios de un as, lo cual demuestra que su talento sigue intacto. Esa exigencia física y mental puede estar pasando factura en la ofensiva. Dave Roberts ya ha reconocido la necesidad de administrarlo mejor, darle respiro y evitar que la presión de salir de la mala racha lo lleve a forzar cada swing.
Los Dodgers también han sufrido una falta de sincronía colectiva. La ausencia de Mookie Betts durante varias semanas afectó la estabilidad del lineup. Freddie Freeman, Teoscar Hernández, Will Smith y otras piezas importantes han tenido momentos de baja producción. En un equipo tan cargado de estrellas, la expectativa es que siempre aparezca alguien para encender la chispa, pero la ofensiva ha funcionado por ráfagas, con noches explosivas seguidas de juegos apagados y frustrantes.
El regreso de Betts puede ayudar a ordenar la parte alta de la alineación, aunque el equipo necesita algo más que nombres grandes en el papel. Los Dodgers requieren paciencia en el plato, mejores turnos con corredores en base y una ofensiva menos dependiente del batazo largo. Ohtani, por su parte, necesita recuperar confianza sin cargar con la obligación de rescatar cada juego.
La temporada todavía ofrece mucho margen. Los Dodgers siguen siendo contendientes, tienen profundidad y cuentan con talento suficiente para corregir el rumbo. El momento actual, sin embargo, deja una advertencia clara: incluso los equipos más poderosos necesitan ritmo, salud y equilibrio. Ohtani sigue siendo una figura capaz de cambiar la historia de cualquier serie, pero hoy los Dodgers necesitan que su despertar sea acompañado por todo el lineup.

Será capaz?
Los Angeles Dodgers

11/05/2026

¿Qué está pasando con los Dodgers?
La temporada de los Dodgers de Los Ángeles está dejando una sensación extraña entre sus aficionados. El equipo sigue compitiendo arriba, mantiene un récord positivo y conserva todas las condiciones para pelear la división, pero en el terreno se percibe una irregularidad que preocupa. La ofensiva, llamada a ser una de las más temibles de Grandes Ligas, ha pasado por tramos de muy baja producción, con pocos batazos oportunos, escasa fabricación de carreras y una dependencia marcada del jonrón.
Para una alineación con Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Mookie Betts, Max Muncy, Will Smith, Teoscar Hernández, Kyle Tucker y Andy Pages, anotar dos o tres carreras por juego se siente muy poco. La calidad está ahí, el nombre pesa, la expectativa es enorme. Precisamente por eso cada sequía ofensiva se nota más.
Una ofensiva con mucho nombre y poca continuidad
El problema principal de los Dodgers ha sido la falta de continuidad ofensiva. En algunos juegos aparecen los batazos largos y el equipo luce arrollador. En otros, los turnos se vuelven cortos, los corredores quedan en base y la alineación parece depender de una conexión aislada para cambiar el marcador.
Andy Pages ha sido una de las notas más positivas. Está bateando con autoridad, lidera el promedio del equipo y también aparece al frente en carreras impulsadas. Max Muncy, por su parte, ha dado poder y encabeza al club en jonrones. Dalton Rushing también ha aportado batazos importantes. El detalle preocupante es que varios de los bateadores llamados a cargar la ofensiva han estado por debajo de su nivel esperado.
Freddie Freeman ha tenido momentos buenos, aunque sin la regularidad aplastante que suele mostrar. Will Smith ha estado discreto. Kyle Tucker ha aportado, pero todavía se espera más impacto. Teoscar Hernández ha tenido producción intermitente. Ohtani, aunque sigue embasándose y mostrando destellos, atraviesa un tramo ofensivo inferior a sus estándares.
La ausencia de Mookie Betts pesa muchísimo
Mookie Betts ha sido una baja sensible. Su ausencia no se mide solo en promedio, jonrones o carreras impulsadas. Betts ordena la alineación, da turnos de calidad, obliga al pitcher rival a trabajar más y permite que Ohtani y Freeman tengan menos presión inmediata.
Cuando Mookie está fuera, el lineup pierde equilibrio. Los Dodgers siguen teniendo poder, claro, pero les falta ese bate capaz de iniciar ataques, alargar innings y conectar con inteligencia. Su regreso puede levantar mucho el piso ofensivo del equipo, especialmente si vuelve con ritmo y saludable.
Lesionados: el otro golpe silencioso
La irregularidad también se explica por la cantidad de lesionados. Los Dodgers han tenido varias ausencias importantes durante la temporada, entre ellas Mookie Betts, Kiké Hernández, Blake Snell, Tommy Edman y Evan Phillips. También han lidiado con movimientos de pitchers y piezas del bullpen que alteran la estabilidad general del roster.
Las lesiones no solo afectan al jugador que falta. Cambian el orden ofensivo, obligan a mover defensas, aumentan la carga de la banca y reducen las opciones del mánager. En un calendario tan largo, cada ajuste repetido va quitando fluidez.
¿Por qué Ohtani está rindiendo menos al bate?
El caso de Shohei Ohtani merece mirada aparte. Sus números no son malos para un bateador común, pero Ohtani no se mide con una vara común. Se espera de él una producción de superestrella histórica, con poder constante, slugging alto y presencia dominante en cada serie.
En este tramo, su promedio y su producción de poder han bajado. Una de las razones parece estar en su enfoque en el plato. Está persiguiendo más lanzamientos fuera de la zona, dejando pasar pitcheos buenos y conectando bolas con menor calidad. Cuando eso ocurre, el daño baja: hay menos batazos fuertes, menos extrabases y menos turnos decisivos.
También influye su condición de jugador de dos vías. Ohtani no vive la rutina de un bateador designado tradicional. Su preparación física, mental y técnica incluye trabajo de lanzador, recuperación, ajustes mecánicos y una carga diaria distinta. Eso puede afectar temporalmente su ritmo ofensivo, especialmente en una temporada donde vuelve a sostener exigencias completas.
Lo importante es que su problema parece corregible. Ohtani conserva la disciplina, la fuerza y la capacidad de ajuste. Cuando vuelva a seleccionar mejor sus pitcheos, su producción debería subir.
El equipo depende demasiado del batazo largo
Una de las grandes señales de alerta ha sido la dependencia del jonrón. Cuando los Dodgers conectan cuadrangulares, todo fluye. Cuando pasan varios juegos sin sacarla del parque, les cuesta construir carreras de otra manera.
Un equipo campeón necesita poder, también necesita producir con corredores en posición de anotar, mover corredores, trabajar boletos, presionar al rival y aprovechar errores. En varios partidos recientes, los Dodgers se han visto planos cuando el batazo grande no aparece.
Expectativas para las próximas semanas
La expectativa sigue siendo positiva. Los Dodgers tienen demasiado talento para quedarse atrapados mucho tiempo en este nivel ofensivo. El regreso de Betts puede ordenar la parte alta del lineup. Freeman, Smith, Tucker y Teoscar tienen historial suficiente para mejorar. Pages y Muncy ya están aportando. Ohtani, con pequeños ajustes de enfoque, puede volver a ser el motor principal.
El punto clave será recuperar estabilidad. Menos cambios forzados, más salud, mejor selección de pitcheos y una ofensiva capaz de fabricar carreras aunque el jonrón no aparezca.
Lectura final
Los Dodgers viven una crisis de ritmo. El talento está intacto, la plantilla sigue siendo poderosa y el equipo continúa en posición competitiva. La preocupación nace porque la ofensiva ha lucido pobre para el nivel de nombres que tiene.
Para Dodgers Fans Costa Rica, la lectura es clara: hay motivos para inquietarse por el presente inmediato, especialmente por la sequía ofensiva y el bajón de Ohtani, pero también hay razones fuertes para confiar. Con Betts de regreso, Ohtani ajustando su zona de ataque y una alineación más estable, los Dodgers pueden recuperar pronto esa sensación de equipo pesado, profundo y peligroso que todos esperamos ver. Los Angeles Dodgers Dodgers Nation

¿Quieres que tu empresa sea el Gimnasio mas cotizado en San Pedro?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Localización

Categoría

Página web

Dirección

San Pedro