11/05/2026
¿Qué está pasando con los Dodgers?
La temporada de los Dodgers de Los Ángeles está dejando una sensación extraña entre sus aficionados. El equipo sigue compitiendo arriba, mantiene un récord positivo y conserva todas las condiciones para pelear la división, pero en el terreno se percibe una irregularidad que preocupa. La ofensiva, llamada a ser una de las más temibles de Grandes Ligas, ha pasado por tramos de muy baja producción, con pocos batazos oportunos, escasa fabricación de carreras y una dependencia marcada del jonrón.
Para una alineación con Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Mookie Betts, Max Muncy, Will Smith, Teoscar Hernández, Kyle Tucker y Andy Pages, anotar dos o tres carreras por juego se siente muy poco. La calidad está ahí, el nombre pesa, la expectativa es enorme. Precisamente por eso cada sequía ofensiva se nota más.
Una ofensiva con mucho nombre y poca continuidad
El problema principal de los Dodgers ha sido la falta de continuidad ofensiva. En algunos juegos aparecen los batazos largos y el equipo luce arrollador. En otros, los turnos se vuelven cortos, los corredores quedan en base y la alineación parece depender de una conexión aislada para cambiar el marcador.
Andy Pages ha sido una de las notas más positivas. Está bateando con autoridad, lidera el promedio del equipo y también aparece al frente en carreras impulsadas. Max Muncy, por su parte, ha dado poder y encabeza al club en jonrones. Dalton Rushing también ha aportado batazos importantes. El detalle preocupante es que varios de los bateadores llamados a cargar la ofensiva han estado por debajo de su nivel esperado.
Freddie Freeman ha tenido momentos buenos, aunque sin la regularidad aplastante que suele mostrar. Will Smith ha estado discreto. Kyle Tucker ha aportado, pero todavía se espera más impacto. Teoscar Hernández ha tenido producción intermitente. Ohtani, aunque sigue embasándose y mostrando destellos, atraviesa un tramo ofensivo inferior a sus estándares.
La ausencia de Mookie Betts pesa muchísimo
Mookie Betts ha sido una baja sensible. Su ausencia no se mide solo en promedio, jonrones o carreras impulsadas. Betts ordena la alineación, da turnos de calidad, obliga al pitcher rival a trabajar más y permite que Ohtani y Freeman tengan menos presión inmediata.
Cuando Mookie está fuera, el lineup pierde equilibrio. Los Dodgers siguen teniendo poder, claro, pero les falta ese bate capaz de iniciar ataques, alargar innings y conectar con inteligencia. Su regreso puede levantar mucho el piso ofensivo del equipo, especialmente si vuelve con ritmo y saludable.
Lesionados: el otro golpe silencioso
La irregularidad también se explica por la cantidad de lesionados. Los Dodgers han tenido varias ausencias importantes durante la temporada, entre ellas Mookie Betts, Kiké Hernández, Blake Snell, Tommy Edman y Evan Phillips. También han lidiado con movimientos de pitchers y piezas del bullpen que alteran la estabilidad general del roster.
Las lesiones no solo afectan al jugador que falta. Cambian el orden ofensivo, obligan a mover defensas, aumentan la carga de la banca y reducen las opciones del mánager. En un calendario tan largo, cada ajuste repetido va quitando fluidez.
¿Por qué Ohtani está rindiendo menos al bate?
El caso de Shohei Ohtani merece mirada aparte. Sus números no son malos para un bateador común, pero Ohtani no se mide con una vara común. Se espera de él una producción de superestrella histórica, con poder constante, slugging alto y presencia dominante en cada serie.
En este tramo, su promedio y su producción de poder han bajado. Una de las razones parece estar en su enfoque en el plato. Está persiguiendo más lanzamientos fuera de la zona, dejando pasar pitcheos buenos y conectando bolas con menor calidad. Cuando eso ocurre, el daño baja: hay menos batazos fuertes, menos extrabases y menos turnos decisivos.
También influye su condición de jugador de dos vías. Ohtani no vive la rutina de un bateador designado tradicional. Su preparación física, mental y técnica incluye trabajo de lanzador, recuperación, ajustes mecánicos y una carga diaria distinta. Eso puede afectar temporalmente su ritmo ofensivo, especialmente en una temporada donde vuelve a sostener exigencias completas.
Lo importante es que su problema parece corregible. Ohtani conserva la disciplina, la fuerza y la capacidad de ajuste. Cuando vuelva a seleccionar mejor sus pitcheos, su producción debería subir.
El equipo depende demasiado del batazo largo
Una de las grandes señales de alerta ha sido la dependencia del jonrón. Cuando los Dodgers conectan cuadrangulares, todo fluye. Cuando pasan varios juegos sin sacarla del parque, les cuesta construir carreras de otra manera.
Un equipo campeón necesita poder, también necesita producir con corredores en posición de anotar, mover corredores, trabajar boletos, presionar al rival y aprovechar errores. En varios partidos recientes, los Dodgers se han visto planos cuando el batazo grande no aparece.
Expectativas para las próximas semanas
La expectativa sigue siendo positiva. Los Dodgers tienen demasiado talento para quedarse atrapados mucho tiempo en este nivel ofensivo. El regreso de Betts puede ordenar la parte alta del lineup. Freeman, Smith, Tucker y Teoscar tienen historial suficiente para mejorar. Pages y Muncy ya están aportando. Ohtani, con pequeños ajustes de enfoque, puede volver a ser el motor principal.
El punto clave será recuperar estabilidad. Menos cambios forzados, más salud, mejor selección de pitcheos y una ofensiva capaz de fabricar carreras aunque el jonrón no aparezca.
Lectura final
Los Dodgers viven una crisis de ritmo. El talento está intacto, la plantilla sigue siendo poderosa y el equipo continúa en posición competitiva. La preocupación nace porque la ofensiva ha lucido pobre para el nivel de nombres que tiene.
Para Dodgers Fans Costa Rica, la lectura es clara: hay motivos para inquietarse por el presente inmediato, especialmente por la sequía ofensiva y el bajón de Ohtani, pero también hay razones fuertes para confiar. Con Betts de regreso, Ohtani ajustando su zona de ataque y una alineación más estable, los Dodgers pueden recuperar pronto esa sensación de equipo pesado, profundo y peligroso que todos esperamos ver. Los Angeles Dodgers Dodgers Nation