16/09/2026
Durante el embarazo muchas llegamos a determinados espacios pensando en nuestro bebé.
Buscamos yoga, meditación, movimiento consciente o preparación al parto porque queremos ofrecerle lo mejor.
Porque nos importa su bienestar.
Porque queremos sentirnos conectadas.
Y, sin darnos cuenta, a veces convertimos esa conexión en una expectativa más.
Esperamos sentir calma.
Esperamos sentir paz.
Esperamos sentirnos profundamente conectadas.
Pero la conexión no siempre aparece cuando la buscamos.
A veces aparece cuando dejamos de exigirnos cómo deberíamos sentirnos y encontramos un espacio donde simplemente podemos ser.
Donde llegar cansadas también está bien.
Donde llegar preocupadas también está bien.
Donde no hay nada que conseguir ni demostrar.
Con el tiempo he comprendido que muchas de las cosas que hacemos “por nuestros hijos” tienen un impacto tan profundo porque primero nos sostienen a nosotras.
Porque cuando nuestro sistema nervioso encuentra un poco más de regulación, presencia y seguridad, algo cambia.
No porque nos convirtamos en madres perfectas.
Sino porque aprendemos a acompañarnos con más amabilidad.
Y quizá esa también sea una forma de cuidar a nuestros hijos.
Si estás embarazada y buscas un espacio donde no tengas que hacerlo perfecto, donde puedas parar, respirar y sentirte sostenida, aquí tienes un lugar, escríbeme.
Un espacio para cuidarte, escucharte y transitar esta etapa acompañada.
Porque tú también importas. 💛
¿Te has encontrado alguna vez buscando algo para tu bebé y descubriendo que era justo lo que necesitabas tú?
Con Amor,
Vero.