Información General
Los componentes principales de la miel son la glucosa, fructuosa y agua, además de otros azúcares naturales, enzimas, minerales (calcio, magnesio y potasio), vitaminas (complejo B y Vitaminas C) y aminoácidos. El néctar contiene flavonoides (potentes antioxidantes).La miel es definida como un fluido dulce y viscoso producido por las abejas y otros insectos a partir del néctar de las flores. Es una mezcla de azúcares, el 70% a 80% de la miel es en gran parte la fructosa y la sacarosa, con alguna maltosa, sacarosa y melezitosa. El resto es agua, minerales y trazas de proteínas, ácidos y otras sustancias. La composición específica de todos los lotes de miel dependerá en gran medida de las flores consumidas por las abejas que producen la miel. Cristalizada o granulada se refiere a la transformación de la miel líquida a cristales duros. Esto ocurre en las variedades de miel que tienen una mayor proporción de la glucosa en fructosa (esto se conoce por algunos como el "endurecimiento"). En términos científicos, la miel es una solución sobresaturada, ya que está compuesto de azúcar mucho más (más del 70%) en relación con el contenido de agua (a menudo menos del 20%). Los azúcares son principalmente glucosa y fructosa. El sabor de la miel se ve afectada por la combinación única de su ubicación geográfica, el clima y el microclima, el suelo y la temperatura que da el néctar de las flores una composición compleja, y las combinaciones de flora única de bacterias y otros microbios en la las abejas de la colmena. Más allá de su dulce sabor, del innegable placer de saborearla untada sobre un trozo de pan recién tostado o agregada como edulcorante en jugos y bebidas, por sus propiedades medicinales y cosméticas, la miel puede utilizarse de muy diversas formas. La miel es la estrella protagónica de centenares de remedios caseros, recetados para aliviar y prevenir toda clase de males, desde artritis y fiebre hasta un excesivo deseo sexual. En caso de irritación en la garganta ¬producida bien sea por gripe, inflamación o lesión¬ o ulceraciones en la boca, se recomienda hacer gargarismos con una cucharada de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Igualmente, en casos de tos, gracias a los monosacáridos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno. Por su parte, a las personas que sufren de úlcera gástrica se les aconseja tomar una cucharadita de miel pura en las mañanas, dejándola diluir bien en la boca antes de tragarla; luego, debe esperarse al menos una hora antes de ingerir cualquier otra cosa. La combinación de miel y jugo de limón también se recomienda para casos de fiebre, tomándose varias cucharaditas durante el día. Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas; estimula el metabolismo hepático, por lo cual tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.