16/09/2026
Entre el «imperativo de felicidad» y las altas tasas de depresión navega una sociedad conectada más a las pantallas que a las personas. En medio de esa tensión existencial, la psiquiatra Marian Rojas relativiza los dramas, elogia la tristeza, fustiga las ansias de perfeccionismo y reivindica el miedo. La discípula más aventajada de Enrique Rojas, su padre, exige el «modo avión» en un universo que gira en «modo supervivencia».
El perfeccionismo se puede hacer presente de muchas formas en nuestras vidas. Ya sea en el trabajo, en nuestras relaciones personales o en nuestras metas personales, esa idea de alcanzar la perfección puede ser una gran carga, abrumadora de más. Incluso de manera inconsciente nos esmeramos por ser los empleados perfectos, los amigos perfectos, los socios perfectos, y en este proceso, con frecuencia perdemos de vista nuestra propia humanidad.
Todos debemos ser conscientes de que ese estrés que acompaña al deseo de perfección puede tener consecuencias notorias en nuestra salud física. El cuerpo reacciona de manera natural al estrés creando un constante estado de alerta, lo que nos genera una gran presión (autoimpuesta) .
Del libro “Como hacer que me pasen cosas buenas” de Marian Rojas Estapé