11/10/2026
¿Quién educa a los que educan?
Lo que sucedió entre Talleres y Atlético Tucumán en un partido de Reserva vuelve a poner sobre la mesa una problemática que atraviesa nuestro fútbol: la violencia en los espacios de formación.
Podemos discutir un fallo arbitral. Podemos entender el enojo, la impotencia y la frustración. Incluso podemos reconocer que hay situaciones injustas y provocaciones que nos desbordan.
Pero hay algo que no podemos dejar de preguntarnos:
¿Qué estamos enseñando cuando respondemos a la frustración con violencia?
Trabajando con futbolistas jóvenes, una de las cuestiones que más aparecen es la necesidad de aprender a gestionar sus emociones. Les pedimos que toleren el error, que no reaccionen ante una provocación, que respeten al rival y que puedan sostenerse cuando las cosas no salen como esperaban.
Pero los adultos también tenemos que aprender a hacerlo.
Y esto no involucra solamente a entrenadores. También a familias, dirigentes, formadores y a todos los que habitamos el fútbol.
Porque los pibes y las pibas nos están mirando.
Y porque el fútbol formativo no puede convertirse en un espacio donde enseñamos valores con palabras que después desmentimos con nuestras acciones.
Se puede vivir el fútbol de otra manera.
¿Qué pensás? ¿Estamos siendo los adultos el ejemplo que necesitan los jóvenes?
Te leo. ⚽