24/09/2026
Hoy tengo el cuerpo cansado. Estoy dolorida, un poco desganada y con ganas de bajar un cambio.
Y me quedé pensando en esto porque trabajo con el cuerpo todos los días, doy clases, hago sesiones y además entreno prácticamente toda la semana.
Y aun así, hay días como hoy.
Creo que a veces asociamos estar en movimiento con sentirnos bien físicamente todo el tiempo. Como si tener una vida activa nos dejara por fuera del cansancio, del dolor o de esos días en los que el cuerpo necesita otra cosa.
Pero hay algo que para mí sí es muy valioso del trabajo corporal: las herramientas que vamos construyendo para conocernos y acompañarnos mejor.
Para registrar cómo estamos, reconocer cuándo algo empieza a molestarnos, identificar qué movimientos nos hacen bien y cuándo necesitamos bajar la intensidad, descansar o buscar acompañamiento profesional.
No siempre podemos evitar el dolor, el cansancio o una lesión, pero conocer un poquito más nuestro cuerpo puede ayudarnos a reconocer esas pequeñas señales y tomar decisiones antes de que una molestia interfiera demasiado con nuestra vida cotidiana.
Para mí, gran parte de lo que buscamos en las clases de Reacondicionamiento Corporal tiene que ver con eso.
No con lograr movimientos extraordinarios ni con tener un cuerpo que nunca nos duela, sino con construir herramientas que nos acompañen también afuera del mat.
Especialmente en esos días en los que no nos sentimos tan bien.
Y hoy me toca poner algunas de esas herramientas en práctica a mí también. 🧡
Ro
SOMA | Cuerpo en Movimiento