Es erróneo decir que hay que enseñar a andar en bici. Cada uno debe descubrir por sí mismo cómo hacerlo. Ni rueditas ni gente que sostenga ayudan; más bien retardan el aprendizaje. Sólo se trata de experimentar el equilibrio por uno mismo.
La medida del cuadro debe ser la correspondiente a la talla de la persona e incluso más chica, pero nunca mayor.
La altura del asiento, para empezar, debe permitir que la persona pueda sentarse y apoyar cómodamente los pies en el piso. (Una vez que el alumno aprendió a pedalear y paulatinamente le va perdiendo el miedo al andar, el asiento deber? elevarse hasta la altura correcta.) Las manos deben descansar sobre los puños y los dedos índices y mayor deben estar sobre los frenos de modo de accionarlos rápido y fácilmente.
Para guiar a un adulto hay que hacer más hincapié en las cuestiones mentales que en las netamente prácticas. Brindándole seguridad y convenciéndolo, con técnicas de inducción que dejo al libre albedrío de cada uno, que pedalear es tan fácil y natural como caminar. Correr detrás del novato sosteniéndole el asiento para equilibrarlo es la mejor manera de arruinar todo. Con este sistema que ahora veremos, los alumnos pueden hacerlo solos o con algún guía o ayudante que oficiará de apoyo moral y logístico únicamente.
El siguiente es un método para que cada cual aprenda a su ritmo.
En algunos minutos, horas o días se puede arrancar pedaleando:
RECOMENDACIONES
1. Hay que quitar los pedales de las palancas (ojo: el sentido de la rosca es distinto en cada pedal). Luego habrá que sentarse, apoyando los pies en el piso y empujar la bici como caminando, sin levantar la cola del asiento y alternando los pies como si se tratara de un andador. A medida que la bici empieza a rodar, hay que experimentar el uso de los frenos. Frenar y volver a empezar la caminata con la bici entre las piernas y sin despegar la cola del asiento.
2. Una vez que uno se siente seguro con este ejercicio, el paso siguiente es impulsar la bici, siempre sentado, con los dos pies juntos. Si lo hacemos con la suficiente fuerza, el rodado tomará suficiente impulso como para romper la inercia y experimentar el equilibrio tan ansiado. Esto se logra luego de impulsarnos -con todas las ganas- y despegando los pies del piso. El secreto para aprobar este segundo ejercicio es relajarse y g***r.
3. Si estamos bien seguros y confiados de haber llegado hasta aquí, buscaremos una pendiente suave para que nos ayude a repetir el ejercicio 2 con mayor impulso. La idea es lograr que -con ayuda de la pendiente- la velocidad y la distancia sea mayor y, por ende, experimentar la mágica y placentera sensación de la libertad por más tiempo.
4. Si a esta altura el ya casi ciclista está canchero en mantener el equilibrio y en el uso de los frenos, llegó el momento de volver a colocar los pedales. De ahí en más, combinando los ejercicios anteriores con el inicio de la pedaleada, todo es cuestión de práctica. En esta etapa es necesario que el ayudante le explique al nuevo ciclista cómo es la mejor manera de romper la inercia al dar el primer golpe de pedal, entre otras cuestiones que son útiles escuchar de boca de algún experimentado.
5. Las siguientes clases serán para incorporar nuevas habilidades y técnicas de dominio y conducción. En forma progresiva habrá que subir el asiento y arrancar parado en lugar de sentado, etcétera.
Escuela de bicicleta en dos ruedas para adultos
Te ayudamos en tu aprendizaje, si quieres, comenzar a andar en bicicleta.
02/06/2019
Diez consejos para circular en bicicleta con seguridad
1. Utiliza el casco: Los estudios realizados hasta el momento indican que el uso del casco puede reducir hasta en un 85 por ciento. Es importante que el casco se adapte adecuadamente a tus necesidades y que sea homologado.
2. Indumentaria: La ropa debe ser de color claro, o reflectante si se circula durante el ocaso en momentos de escasa visibilidad, y ceñida al cuerpo para evitar que se enganche en la bicicleta. Si lleva alguna carga o una bolsa, procure que esté bien sujeta.
3. Utilizar las bicisendas (punto7) o carriles exclusivos. Si no los hubiese, usar el carril de la derecha: Circula siempre por el carril de la derecha en fila india y respeta las señales de tráfico. Nunca pases de un carril a otro ni se acerque a la parte posterior de un automóvil o camión para ser remolcado. Además, no olvides realizar las señales correctas de manos y brazos para comunicar las maniobras que vas a realizar.
4. Atención al tráfico: Siete de cada diez choques entre bicicletas y coches se producen en las intersecciones y salidas. Por ello, mira bien en ambas direcciones antes de entrar en una calle o una intersección. Si hay mucha circulación camina junto a tu bicicleta.
5. Estado de la calzada: Las carreteras o calles pueden deparar desagradables sorpresas. Presta atención a las rejas del alcantarillado, los charcos, las piedras, los baches o los cristales rotos. Antes de esquivarlos asegúrate de que puedes hacerlo con seguridad y aprovecha un espacio libre en el tránsito.
6. Faroles: Si circulas de noche no olvides encender los faroles traseros y delanteros de la bicicleta. Utiliza ropa reflectante, especialmente en las extremidades (tobillos y muñecas), en la espalda y el casco.
7. Carriles para bicicletas: Circula por las sendas y los caminos reservados para las bicicletas que están marcados con señalización especial. Y siempre recuerda ceder el paso a peatones ya que ellos tienen prioridad de paso.
8. Comprueba el estado de la bicicleta: Asegúrate de que la bicicleta se adapta correctamente a tu tamaño. Los pies deben tocar el suelo cuando estés sentado en el asiento y el manubrio debe estar fijo y girar con facilidad. Verifica que las ruedas y todos los elementos de la bicicleta están bien asegurados.
9. Utiliza los frenos: Los frenos permiten controlar la velocidad, por lo que es importante que funcionen correctamente. Si los frenos son de mano, utiliza los traseros inmediatamente antes de usar los delanteros. Además, modera la velocidad cuando las condiciones del terreno o la calzada son peligrosas y frena con anticipación, ya que en ocasiones se requiere más distancia para detenerse.
10. No escuches música con auriculares mientras circulas en la bicicleta, ya que impide que percibas la presencia de otros vehículos e impide que controles el tráfico a tu espalda.
Cada vez somos más y mas ciclistas que a diario recorremos las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Sin importar edad, género, destino o la razón por la que nos subimos a la bicicleta, hacemos de este vehículo una opción viable, económica y saludable, que redunda en un cambio en beneficio de nuestra sociedad y el medio ambiente.
Ser ciclista conlleva derechos y obligaciones, por ello queremos instruir con tips y el Manual de Ciclismo Urbano normas que te presentaremos, para que sea una herramienta fundamental y que te permita adquirir las habilidades necesarias para circular de forma segura, rápida y eficientemente por la ciudad.
El uso responsable de la bicicleta es un ejemplo para los demás usuarios de la vía pública, propiciando una convivencia sana y respetuosa entre todos. Utilizarla de forma cotidiana tiene beneficios individuales (en lo económico, la salud física y mental); sociales (disminución del tránsito vehicular, contribución con la reducción de gases contaminantes, fomento a la convivencia) y en el uso democrático del espacio público.
Confiamos en que estos post sean de gran utilidad, que permita descubrir y aprovechar cada una de las virtudes de este modo de transporte, así como a relacionarnos de una mejor manera como sociedad.
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Parque Chacabuco
Buenos Aires
1253
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