10/02/2026
La actividad física regular durante el embarazo tiene un impacto positivo comprobado en la salud física y mental de las mujeres embarazadas. Muchas mujeres reducen su nivel de actividad debido a los cambios fisiológicos y psicológicos propios del embarazo, adoptando conductas sedentarias que pueden aumentar el riesgo de complicaciones metabólicas, hipertensión gestacional, dolor lumbar, ansiedad, depresión y aumento excesivo de peso, factores que además deterioran la calidad de vida.
La calidad de vida relacionada con la salud se entiende como la percepción del bienestar físico, mental y social, y durante el embarazo puede verse afectada por fatiga, limitaciones funcionales, dolor y dificultades en la movilidad. La evidencia muestra que mantener una buena condición física, descansar adecuadamente y realizar ejercicio contribuye a reducir el dolor, mejorar el estado de ánimo y favorecer el bienestar general. Diversos estudios y metaanálisis han demostrado que la actividad física ayuda a controlar el aumento de peso gestacional, disminuir el dolor lumbar y lumbopélvico, mejorar la energía y promover una mejor salud percibida. Además, mejoras en la fuerza muscular, la flexibilidad y la capacidad aeróbica facilitan las actividades diarias y reducen molestias musculoesqueléticas.
Investigaciones recientes destacan que el entrenamiento de fuerza aporta beneficios adicionales específicos. Una revisión sistemática basada en nueve ensayos controlados aleatorizados con 1581 participantes mostró que el entrenamiento de fuerza durante el embarazo puede mitigar el aumento excesivo de peso, aliviar el dolor lumbar y ciático, mejorar el estado de ánimo y potenciar la fuerza, la flexibilidad, los niveles de actividad física, la calidad del sueño, el gasto energético y el bienestar psicológico.
Si bien se requieren metodologías más estandarizadas y estudios adicionales, la evidencia sugiere que incorporar de forma planificada el entrenamiento de fuerza junto con el ejercicio aeróbico en las recomendaciones para embarazadas puede optimizar la salud materna y mejorar significativamente la calidad de vida relacionada con la salud.