02/08/2026
Hay personas que dejan una huella tan grande que el tiempo jamás podrá borrarla. Así fue el gran Pocha.
Nació en el Globo, creció con estos colores, defendió esta camiseta desde chico y llegó a vestir con orgullo la Primera. Cada domingo dejaba el alma en la cancha, porque el fútbol no era solo un deporte para él: era su pasión, su lugar en el mundo, el abrazo con los amigos, la alegría de la familia y el aliento de una tribuna que siempre creyó en él. Sus goles, su entrega y su amor por estos colores quedarán para siempre en la memoria de todos.
Hoy los días ya no son los mismos para su familia, para sus amigos y para cada persona que tuvo el privilegio de conocerlo. Los domingos de cancha nunca volverán a ser iguales, porque falta esa sonrisa, ese compañero que jamás decía que no, que siempre alentaba y que defendía la camiseta como un verdadero campeón.
Pero sabemos que el Pocha no se fue del todo. Vive en cada recuerdo, en cada abrazo, en cada historia compartida y en cada vez que el Globo salga a la cancha. Su legado permanecerá por siempre entre nosotros.
Por él y para él, hoy la Primera volverá a representar estos colores. Jugará con el mismo corazón, la misma entrega y el mismo amor con el que el Pocha defendía esta camiseta. Porque hay personas que nunca dejan de estar presentes mientras vivan en el corazón de su gente.
Un inmenso abrazo a toda la familia del Globo y, especialmente, a la familia del Pocha. Que encuentren fuerzas en el cariño de todos los que hoy lo recuerdan.
Pocha, gracias por tanto. Tu historia no termina aquí. Mientras ruede una pelota y el Globo salga a la cancha, vos seguirás jugando con nosotros.🧡
18/01/2026