16/08/2026
Reflexión
Vivir el proceso en todo su esplendor. Esa ha sido mi gran enseñanza esta semana.
Parar implica sentir. Y sentir duele, incomoda, remueve. Pero qué necesario es para poder vivir un proceso completo.
Sacarse la etiqueta de “estoy bien”, “al final todo salió bien”, “soy fuerte”, “ya pasó”, “hay que seguir adelante”…
Y en cambio, esta semana, con mi Revolución Solar en Piscis, la vida me ha enseñado a contestar justo lo contrario:
¿Cómo estás?
Mal.
Me siento muy depre.
Me siento con estrés postraumático.
No tengo ganas de hacer nada.
Me pegó fuertísimo el fuego.
Quiero quedarme en mi cama comiendo chocolate.
Y qué consciencia hay en habitar la verdad. En dejar de esconder lo que sentimos. En permitirnos vivir la emoción sin apurarnos a salir de ella.
Esta semana me lo sufrí todo. Sentí en profundidad todo el trauma que se había alojado en mí. Y creo que darle tanto espacio, dejarlo existir sin pelearme con él, hizo que hoy pueda decir que me siento mucho mejor. Estoy volviendo a mí.
Imagínense lo que le cuesta sentir a una Luna en Géminis, sin agua en la carta, con Asc en Leo y Marte en el Asc… O sea, el “estoy bien, soy fuerte y puedo con todo” era prácticamente mi mantra.
Pero ya me aburrí.
Y hoy estoy feliz de estar viviendo una vulnerabilidad tan linda. Una vulnerabilidad que me hace más humana, más real y, paradójicamente, más fuerte.
Porque vivir el proceso es vivir el ciclo natural de la vida, y vivir los ciclos te hace entender que todo es parte del proceso.
Hoy me siento bien.
Pero también estoy dispuesta a que mañana pueda sentir lo contrario.
Y si me baja pena, miedo, angustia o simplemente no tengo ganas de nada, esta vez no voy a correr para estar bien.
Me voy a quedar ahí.
Sintiendo.
Escuchando.
Abrazando.
Y qué ironía…
Un incendio, puro fuego, terminó conectándome con el elemento que más me cuesta habitar: el agua.
Gracias por quemar, también, esa versión de mí que siempre tenía que estar bien.
Quizás sanar no es dejar de sentir lo que duele.
Gracias Piscis por enseñarme.
Vic ✨