07/05/2026
El Mundial que promete ser el más rentable de la historia, también podría consolidar un modelo donde el acceso al fútbol depende cada vez más del poder adquisitivo.
Mientras Gianni Infantino defiende que los precios responden al “mercado”, las hinchadas denuncian que el fútbol se está convirtiendo en un privilegio para pocos: entradas oficiales por miles de dólares y una reventa en la estratosfera que podría dejar comisiones millonarias para la FIFA.
👉 Cuestionar el precio de una boleta es también preguntarse quién puede vivir hoy el fútbol desde la tribuna.
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02/05/2026
Camisetas, trapos, compañeras, compañeros, música, fiesta. La calle como punto de encuentro. El trabajo como historia compartida.
Golpe de Estadio presente, con el pueblo obrero.
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08/04/2026
Trump reculó, frenó sus amenazas, se sentó a negociar, aceptó marcos y exigencias que no había contemplado. Pero que haya retrocedido no borra sus planteamientos de que una civilización pueda desaparecer en una noche.
No podemos olvidar que quien instaló la posibilidad de exterminar a un país con más de 90 millones de habitantes recibió, el 5 de diciembre de 2025, el Premio FIFA de la Paz. El fútbol no bombardea personas; pero sí construye sentido común. Y eso hace que millones, amparados en la supuesta neutralidad de los entes que regulan este deporte, sientan que está bien respaldar a las élites que normalizan el genocidio como discurso, que establecen la desaparición de sus adversarios como política de Estado.
La validación global de organizaciones como la FIFA puede ser más letal para la humanidad que una misma bomba nuclear, ya que moldea conciencias, legitima a quienes cometen estos crímenes y produce cierto consenso colectivo que los protege. Basta recordar Hiroshima y Nagasaki, la única vez que se han usado este tipo de armas contra la población civil, y cómo, más de 80 años después, existen grupos dispuestos a respaldar al país que plantea volver a utilizarlas.
En este contexto absurdo y demencial, en dos meses se jugará en Estados Unidos un Mundial de fútbol, el evento más masivo del planeta. Y aunque cueste comprender que no se ponga en duda su realización en ese país, cabe la posibilidad de que el caos actual esté estructurado para coincidir con este evento que, históricamente, ha servido para legitimar genocidas y para desviar la atención de los hechos más lamentables de la humanidad.
La relación entre Gianni Infantino y Donald Trump apunta a lo esencial: cambiar la percepción. Convertir a un hombre que amenaza con el exterminio en una figura asociada a la paz, a la unión, a la comunión entre naciones. Porque el poder no solo se impone ganando guerras, también se construye en el terreno simbólico. ¿Qué importa la victoria militar si se logra definir cómo se entiende lo que ocurre? Para eso, compañeras y compañeros, el gobierno estadounidense utiliza el fútbol.
24/03/2026
Esta carta fue escrita por el poeta argentino Juan Gelman, después de que la dictadura militar argentina secuestrara a su hijo Marcelo Ariel Gelman y a su nuera María Claudia García Iruretagoyena en 1976.
María Claudia estaba embarazada de siete meses cuando fue detenida. Fue trasladada al centro clandestino Automotores Orletti, en el marco de la Operación Cóndor, y luego llevada ilegalmente a Uruguay, donde dio a luz en cautiverio. Como ocurrió con muchos bebés de desaparecidos, el bebé fue apropiado por otra familia.
En el año 2000, Juan finalmente encontró a su nieta, Macarena Gelman, que había crecido en Uruguay con otra identidad. Su historia se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo por recuperar a las niñas y niños apropiados durante la dictadura.
23/02/2025
Es domingo. El día del fútbol —supuestamente sagrado—. Y en medio de un calendario desfigurado por el negocio de la TV, es un milagro que hoy se juegue un clásico de antaño. Pareciera que alguien, en medio del desorden, hubiera recordado que hubo un tiempo en que el fútbol era un rito, y el domingo su altar.
Pero aunque la pelota ruede en un día y horario de tradición, el Millonarios - Deportivo Cali no deja de ser amargo, es un trámite que asiente sin rechistar ante el bísnes que convirtió la pasión en mercancía. El hincha azul representa al cliente ideal: paga sin preguntar, alimenta el engranaje sin pedir cuentas. Un feligrés de una fe que le venden en cuotas. Y el verde es la advertencia, el recordatorio de lo que ocurre cuando esa entrega ciega se agota: una hinchada estafada, saqueada, traicionada, que ahora tiene un club sin alma y sin futuro.
Lo que sucede con el Cali deja una pregunta inevitable: ¿de dónde saca fuerzas una hinchada para seguir alentando? “Son cosas del corazón”, diría su clásico rival, el rojo, que con ese lema también cayó, tocó fondo y descendió sin que a nadie le importara su historia.
Ahora parece ser el turno del Cali: robado, exprimido, vendido en pedazos y al borde de la B. La dirigencia lo saqueó con préstamos y tasas de interés absurdas entre ellos, comisiones fantasma, ventas turbias. Lo que alguna vez fue la institución ejemplar, quedó reducida a un deficit de 100.000 millones de pesos.
Mientras la hinchada cantaba en la tribuna, ellos remataban el club en los pasillos. Ahora, con la realidad golpeando de frente, aparece la solución mágica: convertirlo en empresa. Pero, y que quede claro, el problema nunca fue la falta de capital, sino el saqueo sistemático. Un club manejado por sus socios, que fue un caso de éxito histórico en Colombia, quedó reducido a la privatización como única salvación.
La hinchada no es culpable, pero cuando el amor incondicional se entrega sin exigir responsabilidad, tanto en el fútbol como en la vida, se convierte en un arma para quienes saben aprovecharse de él.
El domingo sigue siendo del fútbol, pero, ¿a quién le pertenece el fútbol?
✏️ .clarosc