18/07/2026
En los últimos años mi relación con Dios se ha fortalecido y una de las cosas que más ha cambiado en mí es creer que todo depende de mí.
Hubo un momento en el que asumí la manifestación como la responsabilidad más grande de mi vida, hoy lo veo diferente.
Sigo pensando que una gran parte depende de nosotros, que es necesario hacernos responsables de nuestra vida, de lo que pensamos, lo que elegimos hacer y cómo vivimos. La diferencia está en darnos cuenta en qué ponemos nuestra fe. Yo ahora elijo tener la absoluta certeza de que no todo está en mis manos, elijo hacer mi parte, pero también dejo que Dios obre en mi vida.
¿Qué piensas de esto? ¿Lo has vivido también?