Nuestra Historia
Cuando Guardianes del Arco inició en agosto del 2014, solo contaba con las ganas, no había una sede ni materiales propios para trabajar. La determinación, las ganas de ayudar a un niño a mejorar sus habilidades como arquero y cuatro balones prestados le fueron suficiente a Alejandro Patiño para empezar a entrenarlo en un parque.
Ángel Álvarez no lo dudó ni un momento y sin importar las inclemencias del terreno se esforzó noche tras noche para ser un guardameta cada vez mejor. Sin esperarlo, más niños se fueron sumando a lo que después se convertiría en un sueño.
La disciplina de los deportistas y del entrenador hizo que poco a poco los entrenamientos del parque se fueran haciendo cada vez más populares a lo largo y ancho de la ciudad y, así mismo la necesidad de brindar un mejor servicio. El primer paso hacia lo que hoy es Guardianes del Arco, fue pasar de los parques a las canchas sintéticas, espacios que abrieron sus puertas a la posibilidad de formar grandes deportistas pero sobretodo, grandes personas.
La constancia y el trabajo duro rinden sus frutos. Hoy, Guardianes del Arco es un club constituido legalmente, con dos sedes de entrenamiento que recientemente ampliaron su espacio. Además, cuenta con cinco formadores altamente capacitados, con gran experiencia y con la disposición de dar lo mejor de sí en cada entrenamiento; un área administrativa y de comunicación y más de 70 niños que deciden día a día potencializar sus capacidades como guardametas en un lugar que quiere seguir creciendo.