07/09/2026
¿Qué le diría la Maylim de hoy a la Maylim niña?
La abrazaría muy fuerte y le diría:
Te amo. Soy profundamente feliz y estoy muy orgullosa de ti.
Después, seguramente, reiríamos a carcajadas.
Porque esa niña era auténtica, curiosa, traviesa, escandalosa y feliz. Pero, sobre todo, era valiente. Muy valiente.
Le recordaría que fue profundamente amada.
Volveríamos juntas a tantos momentos vividos con personas que hoy ya no están, pero cuyo amor sigue presente.
Personas que aportaron tanto para que pudiera crecer, reconocer su grandeza, madurar emocionalmente y convertirse en un lugar seguro para quienes hoy la aman.
Le diría que, aun cuando las circunstancias no fueron las mejores, logró mantenerse en pie sin perder su alegría, su sensibilidad ni su capacidad de amar.
La besaría y le recordaría que es una hija amada de Dios.
Le contaría que todavía agradecemos cada día por quienes nos cuidaron, respetaron y amaron tanto, porque ese amor no desapareció: todavía nos sostiene.
Maylim niña recibió tanto amor que hoy, como mujer, puede convertirlo en servicio, cuidado, acompañamiento y valentía emocional para la vida de otros.
Y antes de despedirme, volvería a abrazarla y le diría:
Gracias por no dejar de ser tú. Todo lo que viviste tuvo sentido. Estoy muy orgullosa de la mujer en la que nos convertimos.
¿Y tú? ¿Qué le dirías hoy a la niña o al niño que fuiste?
Si esta pregunta tocó algo dentro de ti, compártela. Quizás alguien más también necesite volver a abrazar su historia.