18/03/2021
Karate my Healthy Lifestyle !!!!
Desarrollo integral: físico, mental y espiritual. Karate is a lifetime study. It is not a matter of months or years. It is for a life..!!!
18/03/2021
Karate my Healthy Lifestyle !!!!
18/03/2021
Karate my Healthy Lifestyle !!!
28/08/2015
The Martial Arts is a lifetime study. It is not a matter of months or years. It is for all life..!!!!
28/08/2015
The Dojo is not always a place. It is a state of Mind..!!!!!!
15/04/2014
15/04/2014
First class EMI 'S: flexibility
VIVE Y PERMITE QUE VIVAN
La única razón de tu sufrimiento son tus ideas sobre
cómo deberían comportarse las personas en relación a ti,
creyendo que tus ideas son las más correctas.
No sufres por lo que otros hacen, sino por la expectativa
de que ellos se comporten según tus deseos.
Y ellos violan tus expectativas. Son tus expectativas las que te hieren.
Disminuye tu nivel de ansiedad, y de eso surgirán tres maravillosos resultados:
* Quedarás en paz;
* Las personas continuarán actuando de acuerdo con una programación propia,
y esto no te acarreará el más mínimo sufrimiento;
* Tendrás más energía para hacer lo que quieras,
pues no estarás gastando tu tiempo esperando
que los otros vivan de acuerdo con los planes que tú trazaste.
Del libro "Rompe el ídolo"
~ Anthony de Mello ~
Entonces, creo que lo correcto es dejar que los demás vivan su experiencia,
a veces en afán de sobreprotección podríamos tender
a querer evitar que pasen por lo que tal vez nosotros pasamos
o por lo que pensamos que podría suceder, sin dar la oportunidad
de que cada quien viva de acuerdo al patrón que ha elegido,
de esa manera nosotros no vivimos, por estar pendientes
de la vida de los demás, de lo que podrían llegar a ser...
En fín, me atrebo afirmar que, el equilibrio de vida tambien está en vivir y permitir que vivan.....
25/03/2012
CUAN IMPORTANTES SOMOS Y CUANTO VALEMOS!!!!!!!!
Maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?”
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después…- y haciendo una pausa agregó: Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
-E…encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien- asintió el maestro.
Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda
20/03/2012
MOKUZO
| Lunes | 16:00 - 19:30 |
| Martes | 16:00 - 19:30 |
| Miércoles | 16:00 - 19:30 |
| Jueves | 16:00 - 19:30 |
| Viernes | 16:00 - 19:30 |