30/08/2026
El depredador silencioso del pelotón. Roglič no se desespera; deja que la presa vuele alto, crea una falsa ilusión de victoria y ataca cuando ya no hay margen de escape.
Lo sufrió Geraint Thomas en el Giro 2023, sintiéndose dueño de la maglia rosa hasta que el esloveno lo emboscó sin piedad en la cronoescalada al Monte Lussari.
Lo sufrió Ben O'Connor en la Vuelta 2024, cargando semanas enteras con el maillot rojo de líder hasta que un latigazo seco en el Alto de Moncalvillo destrozó su ventaja.
El esloveno no corre para impresionar desde el inicio; corre para cazar en silencio. 🐺🔥
Primož Roglič ha convertido el arte de la paciencia y el golpe final en su sello distintivo, aplicando exactamente esa táctica de cazador silencioso para ganar grandes vueltas cuando otros parecían tener el control.
Dos ejemplos históricos ilustran a la perfección cómo deja volar al rival para cazarlo en el momento justo:
La voltereta en el Monte Lussari (Giro de Italia 2023):
Durante casi toda la carrera, el británico Geraint Thomas fue el dueño absoluto de la maglia rosa, marcando el ritmo y obligando a los demás a perseguir. Roglič se mantuvo agazapado a una distancia controlada, sin entrar en pánico. Todo se definió en la penúltima etapa, una cronoescalada agónica al Monte Lussari. Thomas llegó con una ventaja de 26 segundos en la general, sintiendo que el título era suyo. Sin embargo, el esloveno voló en la montaña, superó incluso un incidente mecánico (se le salió la cadena en plena rampa del 11%) y destrozó el crono para cazar a Thomas en el último suspiro, arrebatándole el Giro de Italia por apenas 14 segundos.
La caza paciente a Ben O'Connor (Vuelta a España 2024):
El australiano Ben O'Connor dio la sorpresa en las primeras etapas de la ronda española de 2024 y construyó una ventaja sólida que le permitió vestirse con el maillot rojo de líder durante casi tres semanas enteras. Mientras el pelotón dudaba, Roglič y su equipo aplicaron una estrategia de desgaste milimétrica: no gastaron cartuchos de más, dejaron que el australiano cargara con la presión del liderato y fueron limando la diferencia segundo a segundo. El golpe final llegó en la etapa 19 con final en el Alto de Moncalvillo, donde el esloveno soltó un latigazo demoledor en la montaña, destronó a O'Connor y recuperó la cima para asegurar su cuarto título en España.
Esta habilidad para no desesperarse cuando alguien marcha por delante es lo que lo convierte en un competidor tan temible en una carrera de tres semanas.