03/10/2026
es una de las parroquias rurales más ricas en geografía, biodiversidad y memoria histórica de la provincia de Pichincha. Ubicada al suroriente de Quito y asentada en las faldas del imponente volcán Antisana, representa un eje vital que conecta la aventura de alta montaña, el legado de resistencia indígena, la supervivencia hídrica de la capital y los sabores más auténticos de la cocina andina.
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Para el montañismo, Píntag es la puerta de entrada al majestuoso Volcán Antisana (5,758 msnm) y a las cumbres del Sincholagua. Sus extensos páramos y senderos ecológicos convierten a esta parroquia en un laboratorio natural para el andinismo, el ciclismo de montaña, el trekking de altura y la escalada. Las rutas que cruzan sus formaciones geológicas, como la impresionante lengua de lava de la Laguna de Secas o los desafíos de Muertepungo, atraen tanto a deportistas de élite como a colectivos locales de mujeres montañistas (Yanasacha Warmi) que promueven el ecoturismo y la conexión con la naturaleza andina.
El de Píntag es una de las joyas gastronómicas tradicionales más famosas de la provincia de Pichincha, Ecuador. Creado por Doña Paquita Almeida en la icónica Panadería y Pastelería Paquita (que opera desde el año 1972 o 1973 frente a la iglesia matriz de Píntag), este pan rinde homenaje en su nombre al difunto esposo de la fundadora, Carlos.
Se trata de un pan de forma alargada y de muy buen tamaño, destaca por ser sumamente suave, esponjoso y tierno al morderlo. Su verdadera magia radica en que viene generosamente relleno con un queso dulce cremoso, y se complementa con un toque de azúcar y mantequilla en su exterior. Esto le otorga un equilibrio perfecto y único entre lo salado y lo dulce.
En el ámbito culinario, la parroquia condensa los sabores más representativos de la serranía ecuatoriana. Al ser una zona agrícola y ganadera de primer orden, provee ingredientes frescos que se transforman en platos insignes como el locro de papa, el caldo de gallina criolla, los choclos con habas y queso de hoja, y el tradicional hornado preparado en hornos de leña. No obstante, su producto estrella debido a la abundancia de agua fría de vertiente es la trucha, servida fresca en múltiples paraderos locales (asada, frita o a la piedra) junto con el refrescante jugo de caña extraído al instante por sus productores rurales.