30/09/2026
CONDENADO A PRISIÓN UN EMPRESARIO DE MARÍN POR FALSIFICAR CERTIFICADOS DE BALSAS SALVAVIDAS EN PESQUEROS
La sentencia fue dictada con la conformidad del acusado por delito de falsedad en documento oficial en concurso con uno continuado de estafa
La Ciaim británica detectó fallos en hinchables en 2023, certificados después por Marina Mercante
Faro de Vigo
Survitec Survival Technology es una multinacional británica especializada en equipos de supervivencia y seguridad marítima. Entre los dispositivos que diseña, fabrica y comercializa están las balsas salvavidas desplegables, obligatorias y que en innumerables ocasiones han salvado la vida de tripulantes tras un siniestro en alta mar. Una vez que se entregan y se instalan a bordo estos equipos han de ser revisados periodicamente.
Una de estas estaciones para las balsas marca DSB (Deustche Schlauchboot) de Servitec era la empresa Comfer Marín, constituida en 1995, que tenía la consideración de proveedora de servicios autorizada por la Administración española, de acuerdo con la Resolución A.761(18). Su propietario y máximo responsable había hecho los cursos de formación de la propia Survitec. «Por esta razón —dice la sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, expedida el 21 de julio—, Comfer Marín contaba con la autorización de la Capitanía Marítima de Vigo para actuar como estación de revisión de las balsas DSB de Survitec, autorización que le fue concedida, cuando menos, desde el año 2007 por un período de cinco años renovables, habiéndose acordado la última renovación en Resolución del Capitán Marítimo, de 28 de noviembre de 2017, por otros cinco años».
Pero Comfer Marín no las estaba revisando. «Durante este período de tiempo —prosigue el fallo, firmado por las magistradas María Cristina Navares (presidenta), María Jesús Hernández y María Belén Rubido (ponente)— el investigado no realizó ninguna revisión de las balsas DSB de Survitec, y, para hacer creer que cumplía con estas funciones, elaboró mendazmente varios certificados». El acusado ha sido condenado a dos años de prisión, con su propia conformidad, como responsable de un delito continuado de falsedad en documento oficial en concurso con un delito continuado de estafa. Además, ha sido inhabilitado para realizar trabajos técnicos de revisión durante tres años; la pena de cárcel ha sido suspendida por cuatro años, «condicionado a que durante este tiempo no delinca». Es una sentencia firme.
La investigación
El 1 de junio de 2022, la sala de máquinas del Piedras, de pabellón británico pero capital de Marín, empezó a inundarse cuando el pesquero estaba a 78 millas al suroeste de Mizen Head, en Irlanda. El capitán dio la orden de abandono pero la balsa salvavidas de babor no se infló correctamente; sí la de estribor, gracias a la cual se salvaron los 11 tripulantes, que serían rescatados por el Faro Picamillo. La agencia MAIB (Marine Accident Investigation Branch, homóloga de la Ciaim española) determinó que «la inspección de la balsa salvavidas de estribor reveló que no había recibido el mantenimiento adecuado desde su fabricación en marzo de 2007, a pesar de haber sido certificada periódicamente». La de babor nunca fue recuperada.
Tras estas averiguaciones, Londres emitió la siguiente advertencia, en agosto de 2023: «las balsas salvavidas de Deutsche Schlauchboot GmbH ( DSB ) certificadas por la estación de servicio Comfer Marin SL pueden no funcionar correctamente al desplegarse o no cumplir con los requisitos legales». Un mes después, el director general de la Marina Mercante, Benito Núñez Quintanilla, firmó una notificación también como aviso de seguridad. «Se ha detectado que, casi sistemáticamente, está empresa no estaba realizando el mantenimiento o las pruebas requeridas en las balsas a pesar de que la documentación que entregaba al cliente así lo indicaba», decía ese aviso. En la balsa de estribor del Piedras había material caducado desde el año 2007.
«Se ha procedido a realizar las actuaciones administrativas pertinentes y, aunque la empresa ha manifestado que ya ha contactado con todos los clientes que pudieran haberse visto afectados, bien para la sustitución de las balsas o bien para llevarlas a realizar el debido mantenimiento a otra estación de servicios autorizada, está Administración es conocedora de que no todos los clientes han sido contactados», proseguía la notificación, emitida «dado el grave riesgo para la seguridad de la vida humana en el mar que podría constituir el hecho de que las balsas salvavidas carezcan de un mantenimiento adecuado.
Como consta en la sentencia de la Audiencia Provincial, «el acusado mostró expresamente su conformidad con la acusación frente a él mantenida, respecto de la pena solicitada, sus accesorias e incluso sobre la responsabilidad civil solicitada».