18/10/2026
El tiempo vuela. Suena a tópico, lo sé. Pero últimamente lo siento más que nunca.
Ella crece. Yo también. Y mi práctica cambia conmigo.
Con los años he cambiado de opinión sobre muchas cosas. Y seguramente seguiré haciéndolo.
Pero hay algo que sigo eligiendo cada día: Ashtanga Yoga.
He explorado otros métodos, escuelas, maestros, he viajado, estudiado… Y cuanto más aprendo, más claro tengo lo poco que sé.
Y me encanta.
Sigo creyendo en la magia de este método, en la tradición, en el gurú, en los maestros. En esa disciplina que no me ata, sino que me devuelve a mí misma en un mundo que no para de cambiar.
Ashtanga me incomoda tanto como me sostiene. Me confronta, me transforma y me deja al descubierto. Mi maestro, mi espejo y, muchas veces, mi mejor psicólogo.
Y ahora entiendo que la maternidad tiene mucho de eso.
Amor absoluto y alerta constante. Comodidad e incomodidad. La felicidad de tenerla en brazos y la responsabilidad de estar realmente presente.
En ambos caminos, cuanto más avanzo, más alumna me siento.
Quizás el tiempo no vaya más rápido. Simplemente ahora entiendo mejor su valor.
Porque el tiempo es nuestra verdadera moneda. Y lo único que tenemos de verdad es este momento. Aquí y ahora.
Y sí, soy una businesswoman. Una busy woman.
Ocupada criando a mi hija, haciendo lo que amo, practicando, enseñando, creando y aprendiendo.
Pero no quiero estar ocupada por estarlo. Quiero invertir mi tiempo en lo que de verdad importa.
Busy building a life I love♥️