11/09/2026
Septiembre tiene algo de volver a empezar.
Vuelven los horarios, los colegios, las agendas, las actividades y esa sensación de que en pocos días todo vuelve a llenarse.
A veces, entre tanta organización, resulta fácil volver también a colocarnos al final de la lista.
Con los años he aprendido que escucharme no siempre significa parar todo ni hacer grandes cambios. Muchas veces tiene más que ver con darme cuenta de qué necesito, qué me está pidiendo el cuerpo o qué espacio quiero recuperar para mí.
No siempre lo he hecho así. También he tenido etapas en las que he seguido adelante sin preguntarme demasiado si aquello que hacía seguía teniendo sentido para mí.
Septiembre me recuerda precisamente eso. Que volver a la rutina no tiene por qué significar volver exactamente al mismo sitio.
También puede ser una oportunidad para recuperar hábitos, espacios o momentos que nos ayudan a estar un poco más presentes en nuestra propia vida.
Quizá no haga falta cambiarlo todo. A veces basta con empezar a escucharse un poco más.