29/10/2026
💔 ¿DÓNDE QUEDARON LA DECENCIA Y LOS VALORES?
Imagínate preparar un viaje con tu hijo, ahorrar, comprar las entradas y recorrer kilómetros con una ilusión: vivir juntos una noche mágica viendo un Real Madrid-Barça en el Camp Nou.
Imagínate la emoción de ese niño, la ilusión de su padre y los recuerdos que soñaban con llevarse a casa. Porque hay momentos que un padre prepara con todo el cariño del mundo para que su hijo los recuerde toda la vida.
Pero entonces aparecen quienes confunden la rivalidad con la intimidación y terminan convirtiendo una noche que debía ser inolvidable en una experiencia amarga.
Hemos conocido denuncias de aficionados madridistas a los que se habría obligado a quitarse la camiseta del Real Madrid para poder acceder al estadio. También se han denunciado situaciones en las que aficionados necesitaban escolta por celebrar los goles de su equipo.
¿De verdad hemos llegado al punto de que un padre tenga que preocuparse por llevar los colores de su equipo mientras disfruta de una noche con su hijo?
El fútbol debería servir para unir generaciones, crear recuerdos y enseñar que se puede competir, ganar, perder y celebrar respetando al rival.
No para que una familia viva con miedo. No para que un niño vea cómo la ilusión de una noche especial se ve empañada por la intolerancia. Y mucho menos para que alguien tenga que renunciar a sus colores para disfrutar de un partido.
¿Dónde está la seguridad que debe proteger a los aficionados? ¿Dónde están el respeto, la tolerancia y los valores de los que tanto se habla?
La rivalidad entre el Real Madrid y el Barça es histórica. La pasión es parte del fútbol. Pero ningún escudo está por encima de la dignidad de una persona.
Y ahora viene lo más importante: NOSOTROS TENEMOS QUE DEMOSTRAR QUE SOMOS DIFERENTES.
Tenemos que demostrar que somos una afición respetable, que sabemos lo que significa el fútbol y que nuestros valores están por encima de cualquier rivalidad.
Porque si un padre viene a Madrid con su hijo para disfrutar de un partido, nuestra obligación como aficionados es hacer que vivan una experiencia inolvidable. Que ese niño disfrute, que cante, que celebre los goles de su equipo y que vuelva a casa con una sonrisa y un recuerdo precioso.
Que no tenga que preocuparse por la camiseta que lleva, por celebrar un gol o por lo que pueda suceder a su alrededor.
Porque antes que madridistas o culés, somos personas. Y antes que cualquier escudo, está la humanidad.
Si queremos respeto, tenemos que dar ejemplo. Si queremos demostrar quiénes somos, hagámoslo con nuestros actos.
Que ningún niño tenga que perder la ilusión por culpa de la intolerancia de unos pocos.
🤍 ESO ES EL MADRIDISMO. ESO ES TENER VALORES.
💬 Y TÚ, ¿QUÉ HARÍAS SI UN PADRE Y SU HIJO VINIERAN A MADRID PARA VER A SU EQUIPO RIVAL? ¿LES HARÍAS SENTIR COMO EN CASA?