06/10/2026
INHALA. EXHALA.
Ayer, durante la clase, hicimos Matsyasana, la postura del pez.
Matsyasana nos lleva a una gran apertura del pecho. Abrimos , dejamos espacio y sentimos cómo una inhalación profunda puede expandirse de una manera completamente distinta.
Y es una sensación maravillosa.
Inhalar con el pecho abierto. Llenarnos de aire. Sentir cómo entramos en una respiración más amplia y consciente. Y después… exhalar y soltar.
Muchas veces llegamos a yoga después de todo un día corriendo, trabajando, solucionando cosas, pendientes de todo… con los hombros hacia delante, el cuerpo cerrado y hasta la respiración pequeñita sin darnos cuenta.
Y de repente abres el pecho, respiras profundamente y paras.
Y ahí pasan cosas.
A veces al terminar una clase te sientes ligera, otras tremendamente relajada y otras, sin saber muy bien por qué, te entran ganas de llorar.
No tiene que haber pasado nada malo. Simplemente has parado. Has dejado de hacer para empezar a sentir. Y cuando por fin hacemos silencio y prestamos atención al cuerpo y a la respiración, pueden aparecer emociones que durante el día ni siquiera hemos tenido tiempo de escuchar.
Ahora están muy de moda los entrenamientos de fuerza, el Pilates, el Barré… y a mí me encantan. De hecho, forman parte de lo que hacemos en Espacio Namaste.
Pero entre tanta fuerza, tanto entrenamiento y tanto hacer, no dejemos de lado el yoga.
Porque no tiene que sustituir a nada.
Podemos fortalecer nuestro cuerpo, trabajar nuestra musculatura, hacer Pilates, Barré, caminar, correr… y seguir necesitando ese ratito en el que extendemos nuestra esterilla, respiramos y simplemente estamos.
El yoga lleva muchísimo tiempo con nosotros. Han aparecido nuevas disciplinas, nuevas formas de entrenar y nuevas tendencias…
y el yoga sigue aquí.
Quizá porque hay cosas que nunca pasan de moda.
Inhala - Exhala y Siente 💚