13/10/2026
Columbretes 10-11/19/26 Expedición “Oro parece, plátano es”.
Benicarló, viernes noche. Manuel, que lleva desde las 15:00 vagando como un alma en pena nos recibe en el AliBaba. Embarcamos en el Argos y a la hora programada ponemos rumbo a Columbretes.Mar en calma ,nada que ver con lo que pasaron los que vinieron de Ibiza y Formentera con escala en Columbretes. Pero eso es otra historia.
Desayuno con sorpresa: Manolitos. Como la madre de Rubén los confunde con los Miguelitos, le manda una foto para despejar dudas.
Primera inmersión, el Mascarat, en Isla Grossa. Óscar aprende lo que es el buceo umbilical.
Segunda y El Cañón del Cremaet.Corriente bastante potente para entrar y para salir de uno de los canales del Mascarat. Otra inmersión umbilical con Oscar, pero esta vez, además, me sorprende con una nueva configuración de enrutado de segunda etapa.
Acordamos que me debe unos cuantos bares así que todos elucubramos la manera de devolvérmelos ; soplando las velas de mis próximos cumpleaños, enfriándome la sopa, secando a soplidos la colada o inflando las ruedas de la moto fueron entre otras las ideas aportadas por este grupo de canallas.
Horror, no hay Maxibon: el congelador murió en Ibiza. Rubén evita una tragedia sustituyéndolos por yogures de chocolate con galleta y Jorge trae plátanos de su huerto de Villa Adeline. ¡Por fin plátanos y no bananas!.
La visita a la isla y el café solidario pierden frente a una buena siesta de pijama y orinal.
Por la noche, hamburguesas y…luna nueva: estrellas y Vía Láctea sobre Columbretes. Un espectáculo único por lo que ya ha merecido la pena venir hasta aquí.
Domingo. Del madrugón que nos pegamos nos amanece en el agua . La fuerte corriente cambia los planes y hacemos El Arco. Después tocaría Las Barras del Peña. Esta vez Óscar va genial ,la botella bien sujeta,dos kilos menos de lastre, segunda etapa al derecho pero el semiseco con la cremallera rota.El agua está tan buena que ni se inmuta.
De vuelta a puerto macarrones para un regimiento, yogures a falta de Maxibones y Jorge pelando plátanos como si no hubiera un mañana.
Carretera sin tráfico hasta Madrid y mi Spotify más rockero. Otro finde espectacular.