09/09/2026
🌊 En tierra, mantener el equilibrio significa trabajar constantemente contra la gravedad. En el agua, las condiciones cambian.
La flotabilidad reduce la carga que soporta el cuerpo y facilita determinados movimientos. Pero el agua también es un entorno inestable: cada movimiento genera fuerzas que obligan al cuerpo a realizar pequeños ajustes para mantener o recuperar la posición.
Ese juego entre flotabilidad e inestabilidad convierte el medio acuático en un espacio especialmente interesante para trabajar el control postural y el equilibrio.
Durante una sesión de psicomotricidad acuática podemos experimentar cambios de posición, rotaciones, desplazamientos o apoyos diferentes y aprender progresivamente cómo responde nuestro cuerpo.
💧 En el agua no trabajamos únicamente para aprender a nadar: también podemos aprender a conocer, controlar y organizar mejor nuestro cuerpo.