Marbella Extreme Pole Dance
Clases de Pole dance Fitness en la Costa del Sol - Marbella Ofrecemos clases de Pole Dance Fitness en grupo y privadas.
Anandi, profesora cualificada por "Expert Pole FItness" . Organizción de espectáculos de baile en barra para competición, teatros y discotecas. Venta de ropa y accesorios para el Pole Dance Fitness.
01/07/2022
ESTAS AQUI PARA TRANSFORMARTE. NO TE IMPORTA EN ABSOLUTO COMO SEA MI VIDA, NI LO QUE DIGO, NI LO QUE HAGO..., EN CUANTO EMPIEZAS A PENSAR QUE TIENES QUE CAMBIARME, SE ROMPE EL PUENTE ENTRE TU Y YO.
Sarjano, estamos en la última cena. Jesús reúne a todos sus discípulos y reina una sensación de tristeza en el ambiente. La habitación solo está iluminada por una vela.
Todo el mundo se da cuenta de que está a punto de ocurrir un hecho crucial y que podría ser la última vez que comen juntos.
Jesús sirve el vino y le da un vaso a cada uno, y reparte la comida sirviéndosela personalmente a sus discípulos. La vela se está apagando, la comida se acaba, y solo queda un huevo duro.
Jesús le dice a Pedro, que está a su derecha: «Pedro, mi bendito discípulo, ¿quieres comerte el último huevo?».
«Ah, no, maestro», responde Pedro, «te corresponde a ti.»
Entonces Jesús se vuelve hacia su izquierda, y dice: «Juan, mi bendito discípulo, ¿quieres comerte el último huevo?».
«Ah, no, maestro», responde Juan. «Debes comértelo tú.» Jesús se lo pregunta a los doce discípulos y todos rehúsan comerse el huevo, diciendo que le corresponde a él, su maestro. En ese momento entra una ráfaga de viento por la ventana y apaga la vela. La habitación está sumida en la oscuridad y reina un extraño silencio.
De repente se oye un grito estremecedor. Alguien enciende otra vela, y todo el mundo se sobrecoge al ver la mano de Jesús a punto coger el último huevo, ¡con doce tenedores clavados!
Pero es demasiado tarde para aprender...
Yo he aprendido mucho. Una de las cosas más importantes que he aprendido es a no sentir tristeza cuando me traicionáis, y a no sentir lástima cuando vais por mal camino; de hecho, ni siquiera espero que confiéis en mí.
Mi relación con vosotros es unilateral, es por vuestra parte, no por la mía. Estás aquí porque tú lo has elegido, y puedes irte cuando quieras. Si me amas es porque tú lo has querido. Y si empiezas a odiarme, también será porque tú lo has querido. A mí no me afecta en lo más mínimo; es la única forma de no sentirme herido, de no sentirme dolido.
A Jesús solo lo traicionó un discípulo una vez. A mí, en los últimos treinta y tres años, el tiempo que Jesús pasó en la Tierra, me han traicionado una y otra vez. He confiado plenamente en muchas personas que me han traicionado sin motivo alguno.
Estaban dispuestos a dar su vida por mí y, de repente, por una tontería..., por no cumplir sus expectativas —que yo nunca he dicho que fuera a cumplir— su amor se transforma súbitamente en odio. Y la persona que estaba dispuesta a dar su vida por mí ahora está dispuesta a matarme.
De modo que he tenido que aprender por las malas que si me amas es porque tú lo has querido. Y si me odias, también es porque tú lo has querido. Es prácticamente como si yo no existiera; no formo parte de tu amor ni de tu odio. Es una dura lección, pero es preferible saberlo desde hace mucho tiempo.
Si alguien quiere asesinarme, por lo menos no tendré quejas ni resentimientos, porque esa persona ha tenido la libertad de amar y de odiar. Yo no tengo nada que ver con todo eso.
Seguiré haciendo lo que sea necesario para que desarrolles tu conciencia. Pero la gente se va, cambia; todo por sus estúpidas expectativas, y si no las cumples..., es como si hubiesen venido para cambiarme a mí, para transformarme. Quieren que me ajuste a su idea de cómo debería ser un maestro.
Yo te doy libertad absoluta para ser tú mismo. No espero nada, ni te impongo un ideal. No te doy ningún mandamiento. Sin embargo, en tu mente sigues teniendo expectativas que yo tendría que satisfacer, y si no son satisfechas, si no..., si no pueden ser satisfechas... Hay miles de personas que se relacionan conmigo. Cada uno tiene su ideal, sus conceptos morales. Es casi imposible; y aunque fuera posible, yo no soy el tipo de persona que sea capaz de relacionarse con un inconsciente, con alguien que vive en la oscuridad.
Estás aquí para transformarte. No te importa en absoluto cómo sea mi vida, ni lo que digo, ni lo que hago..., en cuanto empiezas a pensar que tienes que cambiarme, se rompe el puente entre tú y yo.
Y este puente solo va en un sentido, yo no participo. Puede que te resulte un poco duro, Sarjano, pero está implícito en tu pregunta; es posible que cuando la escribiste no la leyeras conscientemente. Porque dices: «Por una vez, vamos a invertir la pregunta». No se puede invertir ni siquiera una vez. Luego preguntas: «¿Qué has aprendido de nosotros?».
No tengo nada que aprender.
Estás aquí porque has encontrado a alguien que no tiene nada que aprender, y menos de alguien como tú, que va dando tumbos en la oscuridad, en la inconsciencia, que está al borde de la locura; solo un paso más y estarás en un manicomio.
Ni de ti, ni de nadie.
He dicho millones de veces que mi enfoque respecto a la verdad o a la realidad absoluta es que no se puede aprender de nadie. Y cuando lo sepas, no tendrás que aprender nada más.
Por eso te digo que la pregunta no se puede invertir ni una sola vez. No he aprendido nada de ti. No hace falta que te creas responsable de algo. Después de estar contigo durante tres décadas, no he aprendido, sino que he descubierto que en el mundo no hay nadie tan iluminado como para llamarlo amigo, ni tan iluminado como para decir que es un amado. Esto no es un aprendizaje, simplemente es lo que he descubierto a fuerza de conocer al ser humano.
Después de viajar por el mundo, mi descubrimiento ha quedado muy claro: la humanidad está llegando a un callejón sin salida. Es completamente inútil esperar algo de la humanidad. Es posible que algunas personas se salven, y estoy construyendo esta arca de Noé para ellos, sabiendo perfectamente que, cuando esté terminada, quizá no haya nadie a quien salvar. Y que todos hayan tomado su rumbo.
No es habitual que tantas personas entren en contacto con alguien —ni con Jesús, ni con Mahavira, ni con Buda—, y ellos tampoco fueron abandonados por tantas personas. Es importante analizar este hecho. Incluso Gautama Buda, que era una persona muy perceptiva, estaba dispuesto a ceder en ciertas cuestiones ante sus
discípulos. El discípulo se siente enormemente feliz si el maestro está de acuerdo con él, aunque para el maestro el hecho de estar de acuerdo con el discípulo sea como estar de acuerdo con la oscuridad, o que la verdad esté de acuerdo con lo que no es verdad, o que la vida esté de acuerdo con la muerte. Pero muy poca gente abandonó a Buda, a Mahavira, a Jesús, o a otros maestros, por haber cedido en cuestiones menores.
Yo soy una persona no acomodaticia. O estás conmigo totalmente, sin esperar nada de mi parte... Porque yo no puedo estar de acuerdo en algo, por más insignificante que sea, si no es verdad.
La verdad es indivisible. No se puede decir: «No acepto toda la verdad, pero sí una parte, un trozo, un fragmento». La verdad no es divisible. La verdad es casi como una circunferencia. ¿Alguna vez has visto medio círc**o? Seguramente lo hayas malinterpretado, porque si ves medio círc**o, ya no es un círc**o; un círc**o solo puede estar completo. Medio círc**o no es un círc**o, es un arco. Del mismo modo que un círc**o es indivisible, también lo es la verdad, la vida, la existencia, el amor, el éxtasis.
Osho - Una nueva arca de Noe
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Localización
Categoría
Contacto la empresa
Teléfono
Página web
Dirección
Marbella