02/09/2026
Vacaciones, vacances.
Vacuidad, vacío.
No he conseguido el vacío total en mis vacaciones, cada día miré un poquito el móvil y las redes sociales. Parar a está ariana no es tarea fácil.
Pero quien me acompaña tiene la habilidad de ir lento y suave, y eso me ayuda al menos a relentizar, que es mucho.
Ir más lento, saborear cada momento, lo bueno y lo que a primera vista parece no tan bueno. Esperar, quedarse en los lugares incómodos.
Doy gracias por seguir aprendiendo siempre, por nutrirme y cuidarme.
Preparandome para setiembre, para el nuevo curso, lo que aún está por venir.
Gracias al corazón que late, al aire que respiramos, a la vida que nos atraviesa.
Y gracias a la lentitud que nos permite saborear esta vida.