22/04/2018
LA TORTUGA Y LA LIEBRE, es una fabula que nos enseñaron en el colegio. Pero se aplica muy bien en este mundo de la puesta en forma física En ella, una tortuga y una liebre se retan mutuamente a una carrera a ver quien es mas rápida. Al comenzar la carrera, la liebre deja atrás a la tortuga y al voltear la mirada, ni siquiera la ve, por lo que decide ponerse a conversar con otra. Durante este tiempo, la tortuga que no ha parado de caminar recupera la distancia sobrepasando a la liebre, quien al ver esto comienza a correr mas fuerte y deja atrás de nuevo a la tortuga. Luego y, en vista que otra vez dejó a la tortuga lejos de su vista, se echa a descansar, quedándose dormida y la tortuga que ha seguido caminando (lenta pero constante), la rebasa y llega a la meta, ganando la carrera. Siempre les digo a mis pupilos, que cuando se trata de la puesta en forma, siempre gana la tortuga. Muchos he visto llegar al gimnasio con la actitud de la liebre, queriendo ponerse en forma rápidamente, pensando que en pocas semanas alcanzarán los resultados deseados. Vienen al gimnasio hasta 5 o 6 días a la semana los primeros días, entrenan hasta 2 o 3 horas diarias y me preguntan que como se verán en 2 meses, estos son las liebres que, a las pocas semanas dejan el gimnasio y no los vuelvo a ver por allí. Sin embargo las tortugas se lo toman con calma, quizás solo asistan al gym 2 o 3 días a la semana y entrenan en 45 minutos, pero siguen entrenando todo el año, muchos años y logran resultados espectaculares. La tortuga siempre gana y la liebre esta condenada al fracaso. La puesta en forma se compara con una maratón y no con una carrera de 100 metros planos. La constancia y la perseverancia a lo largo de los años es lo que importa. — en Olmedo, Castilla y León, Spain.