30/08/2026
Este verano, La Mareilla Roja no entiende de fronteras. Nuestra gente sigue desplazándose a distintos puntos de la geografía para hacer lo que más nos gusta: remar, competir, disfrutar y compartir kilómetros con amigos y compañeros.
El 16 de agosto, se trasladaron hasta Alar del Rey (Palencia) para participar en el XXII Memorial Chema Martínez, donde volvieron a dejar constancia del buen momento que atraviesa el club. Una jornada para disfrutar del ambiente y, sobre todo, para seguir llevando nuestros colores con orgullo.
Y este 30 de agosto, tocaba poner rumbo a Cantabria, donde participamos en la ###VII Regata Santos Mártires, Descenso internacional río Deva, otro escenario y otra oportunidad para demostrar que, más allá de los resultados individuales, La Mareilla Roja compite como un equipo y representa a un club.
Y si algo define a nuestra gente es que no hace falta estar en lo más alto de una clasificación para sentirse ganador. Gran papel, dejando al club en un lugar fantástico y demostrando una vez más compromiso, esfuerzo y ganas de disfrutar de este deporte.
Pero este fin de semana también tuvo su propia historia…
El día anterior, Castro y Jorge se animaron con el descenso.
A Castro le tocó vivir una de esas situaciones que hacen que un descenso se convierta en aventura: una incidencia le dejó momentáneamente sin pala. Pero aquí nadie se rinde. Le prestaron una y, con ella, consiguió continuar y llegar a meta. Porque a veces el verdadero objetivo no es cómo empiezas, sino no dejar de remar hasta el final. Y para Jorge, este descenso tenía un significado todavía más especial. Después de 23 años, volvía a enfrentarse a este recorrido, retomando una experiencia que tenía pendiente. Y lo hizo como mejor podía hacerlo: remando, disfrutando y entrando en meta.
Porque al final, eso es lo que buscamos,salir, remar, disfrutar, compartir, superar dificultades y cruzar la meta.
Pero también lo son las historias que quedan detrás de cada regata, cada viaje, cada palada y cada llegada.
Seguimos recorriendo kilómetros, seguimos llevando nuestros colores allá donde vamos y seguimos disfrutando de este verano como sabemos hacerlo.
¡Grande !