15/10/2026
Noches como esta demuestran por qué la Champions League es pura magia cinematográfica. El Betis parecía tener la historia bajo control con un zapatazo salvaje de Abde al ángulo, pero en Europa no puedes parpadear: el Porto reaccionó con furia y le dio la vuelta al marcador en siete minutos de puro vértigo. Cuando el partido pedía a gritos valentía y cabeza fría, la banda verdiblanca apretó los dientes, mandó a guardar el 2-2 a través de Cucho Hernández tras una jugada brillante de Antony y encendió el ambiente en La Cartuja.
Al final, la jerarquía se escribe con letras doradas y la noche tenía reservado un desenlace de película. Apareció la figura inmortal de Isco, quien tomó el balón desde los doce pasos y con sangre de hielo engañó al portero para sellar el 3-2 definitivo en el minuto 84. El equipo de Pellegrini no sabe especular; cuando este Betis acelera, juega a un toque y siente el empuje de su gente, tiene el corazón y el talento necesario para tumbar a cualquier gigante del continente.