22/09/2026
🧬 LA CIENCIA DETRÁS DEL CRONOTIPO Y EL RENDIMIENTO
En 2015, Elise Facer-Childs y Roland Brandstaetter, investigadores de la Universidad de Birmingham, estudiaron cómo el cronotipo y el tiempo transcurrido desde que una persona despierta se relacionan con el rendimiento físico.
Encontraron que el momento de máximo rendimiento no ocurre necesariamente a la misma hora para todos los atletas. Los perfiles matutinos y vespertinos mostraron diferentes momentos de mejor desempeño, y en su estudio las variaciones del rendimiento físico a lo largo del día llegaron hasta aproximadamente 26 %.
Posteriormente, Facer-Childs y colaboradores observaron diferencias relacionadas con el cronotipo en somnolencia, vigilancia, función ejecutiva y fuerza de prensión según la hora del día.
Además, una revisión sistemática de Jacopo Vitale y Andi Weydahl concluyó que tanto la hora del día como el cronotipo deberían considerarse al organizar determinadas sesiones deportivas, aunque también señaló que los resultados fisiológicos entre estudios no siempre son consistentes.
“No todos necesitamos entrenar a la misma hora para rendir igual. Conocer tu cronotipo puede ayudarte a entender cuándo tu cuerpo está mejor preparado para entrenar.”
Facer-Childs & Brandstaetter, Current Biology, 2015.
Esto queda más riguroso que afirmar que “cada cronotipo tiene una hora ideal obligatoria de entrenamiento”, porque la evidencia habla de tendencias y diferencias individuales, no de horarios universales.