20/09/2026
Antes de convertirse en una leyenda mundial de las artes marciales, Jet Li fue un niño que perdió a su padre cuando apenas tenía 2 años, dejando a su madre criando sola a cinco hijos en la escasez. La carne era un lujo que la familia simplemente no podía permitirse.
Esa necesidad fue lo que lo llevó al wushu, no la pasión ni el talento.
💬 "Sabía que si podía convertirme en campeón, podía conseguir más dinero para cuidar a la familia. Lo intenté con muchas ganas", contó Li sobre por qué empezó a entrenar a los 8 años.
Y ni siquiera eligió ese camino, lo asignaron casi al azar.
💬 "No sabía nada de artes marciales, no me gustaban al principio. En la escuela de verano mandaban a todos los niños a la escuela de deportes, y si eras alto podías jugar baloncesto o voleibol. Yo era bastante bajo, así que me dijeron, este grupo aprende artes marciales", recordó Li.
Fue su entrenador Wu Bin quien vio algo especial en él, y su apoyo fue tan real que empezó a comprarle carne a la familia para que el joven atleta tuviera la nutrición que necesitaba para desarrollarse, algo que la familia no podía costear por su cuenta.
En 1974, con apenas 11 años, esa mentalidad le dio su primer gran logro, el título de Campeón Nacional Juvenil de Wushu. Al año siguiente dio un salto aún más grande, compitió contra adultos en la categoría absoluta y se quedó con el primer lugar, venciendo a rivales que le doblaban la edad.
💬 "Tenía 12 años y los otros dos medallistas estaban entre sus veinte y tantos y casi treinta. Durante la ceremonia de premianza, de pie en el escalón más alto del podio, seguía siendo más bajo que los medallistas de segundo y tercer lugar", recordó Li.
Ese dominio se extendió durante 5 títulos consecutivos como Campeón Nacional Absoluto de Wushu, entre 1974 y 1979. Y siendo apenas un adolescente, lo llevó a representar a China ante los líderes mundiales más poderosos. Cuando le ofrecieron ser guardaespaldas personal del presidente de Estados Unidos, su respuesta lo dijo todo.
💬 "No quiero proteger a una sola persona. Quiero proteger a mil millones de chinos", respondió Li.
Lo que empezó como una forma de sobrevivir, y una asignación casi accidental en una escuela de verano, terminó convirtiéndose en una misión mucho más grande que él mismo.
¿Sabían que Jet Li empezó a entrenar por necesidad y no por elección?