08/10/2026
En nuestra reforestación no solo se plantaron árboles, sino también buenas amistades que durarán toda la vida.
Todo empezó con una mañana fría y nublada, para continuar con la tradición de 18 años de reforestar zonas del volcán. Una tradición que iniciara el licenciado Luis Gonzales en colaboración con el Club Toluca y el Club Rotario, con una idea clara: mejorar Toluca y tener más zonas verdes para las futuras generaciones.
El frío de la mañana se fue apaciguando con la calidez de la gente que nos acompañó en esta aventura, se encontraba gente de todas las edades, pero, lo más importante, niños: la siguiente generación que va a ayudar a un cambio para mejorar la calidad de vida de la sociedad. Esta experiencia nos ayuda a empezar a crear conciencia sobre el medio ambiente y tener una cultura ambiental.
En el tiempo que estuvimos sembrando, compartimos experiencias de pasadas reforestaciones con los nuevos integrantes; entre risas y chistes hicieron pasar el tiempo y el arduo trabajo de una manera rápida y relajada, creando un ambiente muy feliz que nos unió entre los participantes y con la naturaleza.
De regreso al lugar donde íbamos a almorzar, se compartieron anécdotas sobre la naturaleza, la comida que se siembra en el lugar como las habas y el maíz, experiencias familiares y tradiciones, acompañado de un paseo con unas vistas hermosas llenas de colores vibrantes.
A la hora de la comida, almorzamos tortillas hechas a mano, elotes y esquites deliciosos recién cortados, y el tradicional mole del mirador, donde tuvimos tiempo para conocernos mejor y crear bonitas amistades.
Al regreso, ya cansados pero felices, se creó un ambiente muy risueño, lleno de bromas y hasta una ola entre los pasajeros.
José Patricio Barrera Sotelo.
Octubre 2026