02/09/2026
Somos Terminator gym Huamantla🏆🥇🏋️
El espíritu “Old School”
Añoro aquellos viejos gimnasios que fueron los pioneros de estos centros brillantes, cromados y asépticos de hoy, dónde los cientos de usuarios ni se conocen, ni se comunican, no sudan, apenas se esfuerzan y están satisfechos con ver la televisión sentados en la bicicleta o máquina electrónica de turno y deambulan por la sala absortos con los auriculares puestos.
Por fortuna, todavía quedan algunos pequeños gimnasios de barrio, donde el hierro herido por el choque entre barras muestra su frío interior a través de los restos de pintura original, acechado por el óxido y el polvo natural.
Son gimnasios donde no hay aire acondicionado ni calefacción, ni zona de Spa, ni falta que les hace, pero sí muchas viejas fotos de Arnold en blanco y negro, de Haney y de Coleman colgadas de las paredes.
Huelen a hierro , pero la atmósfera es única y la maravillosa melodía del hierro chocando entre sí y contra el suelo es como magia para el oído y el corazón. Cuántas ilusiones se han hecho realidad entre esas paredes y esos metales, cuántos cuerpos soberbios se han forjado en esos templos del coraje y de la capacidad de superación.
En su mayoría, son los propios dueños los que regentan esos locales, éstos no van con corbata ni ropa corporativa de una franquicia, pero conocen por su nombre de pila, y hasta el apellido, a todos y cada uno de sus socios, hablan con ellos, los ayudan, motivan y si vas un día acompañado de un amigo lo dejan entrenar por un precio módico y hasta puede que ni le cobren nada.
No sólo son lugares donde se entrena en serio, duro, de forma acérrima, sino que son como una hermandad donde se cultiva la amistad, dónde el dueño es la figura que dinamiza el lugar y el grupo, impregnándolo de calor, amistad y también de pique sano