21/06/2019
El flujo económico local a través del deporte
No se trata de si te derriban; se trata de si te levantas
Vince Lombardi
El deporte, es parte inalienable de la sociedad de cualquier parte del mundo, desde que nacemos, en el seno familiar encontramos a esa persona que vive los deportes cada 8 días como parte de su existencia, bien puede ser nuestro padre, tío, primo, abuelo o simplemente alguien allegado a la familia.
Por esto mismo es que el deporte siempre ha estado, está y estará en nuestras vidas aunque no queramos aceptarlo, mismo por lo que me permite compartir contigo una duda que me surgió, y es que alguna vez te has preguntado ¿qué tan importante es el deporte en las localidades donde hay deportes?, ¿tienes alguna idea de la importancia que tiene el juego de cada 8 días, para algunas familias?
Considerando las anteriores interrogantes, es que me permití conocer un poco más sobre este tema, y es que en este 2019 estamos viviendo una serie de incertidumbres en México, que favorece que las familias sean mucho más conservadoras en el gasto del dinero.
Hoy vivimos una gran indiferencia de tratados con USA, con recaudación de impuestos por multas nuevas como conducir el auto sólo en algunas partes de la CDMX, la creación de una Guardia Nacional, el problema migratorio, y muchos factores más que hacen una lista interminable.
La economía del deporte es un área especializada que cada vez tiene mayor relevancia. Una de sus principales características es que las empresas -dentro de este sector (clubes de deportes en equipo o deportistas individuales)- necesitan de la competencia con otras para maximizar sus beneficios, es decir, a diferencia de lo tradicional, en que el monopolio incrementa las utilidades, en el sector de los deportes se requiere de la competencia entre clubes deportivos o entre deportistas individuales para obtener mayores ganancias, y es que esta industria impacta directamente a otras en su desempeño tales como ropa, el calzado, aparatos para ejercitarse, gimnasios o instalaciones deportivas, por mencionar algunos.
Pero lo anterior es a gran escala, en donde las grandes empresas deportivas pueden solventar más fácil el déficit de flujo económico en sus actividades empresariales, pero ¿qué pasa con las personas que venden aguas, balones, playeras, botanas en las canchas llaneras cada domingo?, ¿qué pasa con las micro empresas que hacen uniformes para esos equipos?, ¿cuánto deja de percibir el estacionamiento de la cancha y sus administradores?
Todos y cada uno de ellos también dependen del flujo económico de la localidad, en donde permite generar un equilibrio monetario, y mantener a flote la familia y las necesidades básicas de esta misma.
Es importante prestar atención a que el deporte puede contribuir de forma significativa al crecimiento económico, a la innovación y a la creación de empleos. La actividad deportiva profesional y la aficionada son la base del mercado. La actividad profesional sustenta el espectáculo, con grandes movimientos económicos como los derechos deportivos de televisión o los patrocinios. Los amateurs son los grandes consumidores.
El deporte amateur es una parte del entretenimiento, entendido como actividades realizadas en el tiempo de ocio. No quiere decir que la calificación amateur excluya este tipo de deportes de los mercados, pues al menos se adquiere material deportivo o se paga la entrada a un gimnasio. El deporte amateur es aquel que los individuos realizan individualmente, o en grupo, bien por satisfacción personal o por relaciones sociales de carácter esporádico.
Ahora bien, es importante tener claro que el deporte va más allá de lo que sucede en el terreno de juego, no sólo a nivel profesional sino como aficionado también. La económica y el flujo cambiante de nuestra sociedad, genera que las pequeñas economías locales también tengan una estabilidad constante.
Si conoces a alguna persona que juega cada 8 días, pídele que siga haciéndolo y que consuma lo que se vende en su localidad, trata de gastar eficientemente en los comercios locales.
El deporte, cualquiera que sea, teniendo un impacto mucho más allá de lo que sucede en el terreno de juego, es que debemos de iniciar un proceso de concientización en todos los que somos amantes del deporte, en el que “no debemos ver el árbol, sino todo el ecosistema”.
Quiero concluir en este momento, con una reflexión del rol que jugamos en la economía de nuestra localidad, sin importar si somos profesionales o aficionados al deporte, si lo consumimos cada 8 días o 1 vez al año; pero que debemos de consumir constantemente los productos y servicios de los locales que de los producidos por las grandes industrias.