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02/09/2026

📜 CÁPSULA HISTÓRICA I

LOS PAPELES QUE NOS PERMITEN RECONSTRUIR SAN JERÓNIMO ACULCO

🤔 ¿Cuándo aparece San Jerónimo Aculco en los documentos y qué nos dicen realmente esos primeros registros sobre el pueblo, sus tierras y sus habitantes?

Ésta es una de las preguntas más difíciles y, al mismo tiempo, más fascinantes de nuestra historia. Porque una comunidad puede existir mucho antes de aparecer escrita en un documento. Sus habitantes pueden llevar generaciones viviendo en un territorio, cultivando sus tierras y reconociendo sus caminos, pero para la historia escrita necesitamos encontrar la huella que quedó en un archivo. En el caso de San Jerónimo Aculco de La Magdalena Contreras, esa búsqueda nos lleva hasta el siglo XVI y nos obliga, primero, a hacer una aclaración: este Aculco no debe confundirse con el actual municipio de Aculco, Estado de México, que posee una historia documental completamente distinta.

⛪ ¿Cuál es una de las primeras referencias documentales que tenemos?

Una de las referencias más importantes aparece en 1543. Las fuentes de la Ciudad de México señalan que para entonces ya existía una capilla vinculada con San Jerónimo y que los franciscanos habían iniciado su construcción en el siglo XVI. Pero existe un dato todavía más revelador: investigaciones basadas en documentación histórica señalan que ese mismo año Jerónimo de León recibió del Cabildo de la Ciudad de México un sitio para establecer un batán, acompañado de una merced de agua, junto al templo de San Jerónimo.

Esto nos dice algo extraordinario: para 1543 Aculco no era un espacio vacío que apenas comenzaba a existir. Ya había una comunidad, un templo y un territorio cuya agua tenía suficiente importancia para ser aprovechada en una actividad productiva.

🌎 ¿Qué era entonces el fundo legal?

El fundo legal era el espacio territorial reconocido para el asentamiento y sustento de un pueblo. No debemos imaginarlo como una propiedad privada moderna, sino como una superficie vinculada a la existencia de la comunidad. Con el tiempo, sus límites podían ser afectados por nuevas propiedades, haciendas y ranchos, y precisamente por eso conocer su extensión resulta fundamental para comprender la historia territorial de San Jerónimo.

La investigación del INAH dedica un apartado completo al fundo legal de San Jerónimo, la extensión que tuvo el territorio en el pasado, las tierras de las que fue despojado y las propiedades que quedaron dentro o alrededor de él.

Y aquí debemos ser cuidadosos: todavía no tenemos un documento primario que nos permita afirmar con absoluta seguridad cuál fue la extensión exacta del fundo legal en el siglo XVI. Tenemos estudios posteriores y documentación agraria que permiten reconstruir parte de ese territorio, pero no debemos convertir una reconstrucción posterior en un dato colonial que todavía no hemos demostrado.

🧭 ¿Y cuáles eran sus primeros linderos?

Ésta es precisamente una de las piezas que todavía debemos seguir buscando. Los linderos de los pueblos podían establecerse mediante accidentes naturales, caminos, barrancas, corrientes de agua y propiedades vecinas. Con el paso de los siglos esas referencias quedaron incorporadas a mapas, litigios y documentos agrarios.

Para el San Jerónimo de épocas posteriores ya podemos reconstruir con mucha mayor precisión sus colindancias. Los expedientes agrarios del siglo XX, por ejemplo, permiten identificar ranchos y haciendas que rodeaban al pueblo. Pero no debemos trasladar automáticamente esos límites hacia el siglo XVI. Cada época tuvo una configuración territorial distinta.

Y justamente ahí está una de las grandes tareas de nuestra investigación: seguir el territorio hacia atrás, documento por documento. 🧭📜

👤 ¿Quiénes representaban al pueblo ante las autoridades?

Aquí aparece una dificultad importante. Sabemos que los pueblos indígenas contaron durante el periodo colonial con autoridades locales, principales, caciques y representantes que podían intervenir en asuntos de tierras y otros derechos. Sin embargo, para San Jerónimo Aculco de La Magdalena Contreras todavía necesitamos localizar documentos tempranos que permitan identificar con seguridad a esas personas y sus cargos.

No vamos a colocar un nombre simplemente porque aparezca asociado a otro Aculco.

Ésta es precisamente la clase de error que queremos evitar.

La investigación histórica nos obliga a comprobar que cada personaje perteneció realmente al pueblo que estamos estudiando. 🔎

📑 ¿Y qué ocurrió con las mercedes de tierras?

Las mercedes fueron concesiones de tierras o de otros derechos realizadas por las autoridades coloniales. Su aparición transformó profundamente el territorio novohispano. En la región de la Magdalena, además, sabemos que desde el siglo XVI comenzaron a establecerse batanes, molinos y otras propiedades que aprovechaban la fuerza del río Magdalena.

El caso de Jerónimo de León en 1543 es especialmente significativo porque combina varios elementos: una actividad productiva, una concesión de agua y su ubicación junto al templo de San Jerónimo.

Esto nos permite ver cómo comenzó a cambiar el paisaje: el agua que sostenía la vida del pueblo también empezó a convertirse en fuerza económica.

🔎 ¿Y dónde están los títulos primordiales de San Jerónimo Aculco?

Aquí encontramos uno de los grandes misterios de nuestra historia.

Investigaciones recientes sobre los códices y títulos primordiales de los pueblos de las montañas de la Ciudad de México señalan que existen documentos conservados de varios pueblos de la región, pero también identifican a San Jerónimo Aculco entre aquellos pueblos que pudieron haber poseído algún manuscrito o título primordial que hoy no conocemos.

Por eso no diremos que tenemos un título primordial de San Jerónimo.

No lo tenemos localizado.

Lo que sí tenemos es una investigación que abre la posibilidad de que haya existido.

Y esa diferencia es fundamental.

Porque quizá algún día aparezca una copia, una referencia archivística o incluso un documento que permita reconstruir una parte de la historia territorial que hoy permanece perdida. 📜🔎

⚖️ ¿Entonces los habitantes de San Jerónimo simplemente aceptaron la transformación de sus tierras?

No.

Y ésta quizá sea una de las conclusiones más importantes que podemos extraer de la documentación posterior.

Los habitantes de San Jerónimo Aculco continuaron defendiendo sus derechos territoriales durante siglos. Cuando llegamos a los expedientes agrarios de los siglos XIX y XX encontramos a campesinos organizándose, reclamando tierras y argumentando que las superficies disponibles dentro del fundo legal ya no eran suficientes para sostener a las nuevas familias. Finalmente, en 1923 obtuvieron una dotación ejidal y en 1938 una ampliación.

La lucha por la tierra, por lo tanto, no comenzó con la Revolución.

La Revolución simplemente abrió una nueva etapa de una cuestión mucho más antigua:

¿qué territorio pertenecía al pueblo y cómo podía demostrarlo?

Y ahora podemos mirar nuevamente aquel San Jerónimo de 1543.

Un pueblo de origen anterior a los españoles.

Una capilla que ya aparece en los registros.

Un río que proporcionaba agua.

Un batán que comenzaba a aprovechar esa fuerza.

Y una comunidad cuyo territorio, con el paso de los siglos, tendría que ser defendido una y otra vez. 🌎💧

Quizá por eso los documentos antiguos son tan importantes.

No son solamente papeles viejos.

Son las huellas de una comunidad que tuvo que aprender a defender su existencia dentro de un nuevo orden.

Y todavía queda una pregunta abierta:

¿podremos encontrar algún día el documento que nos permita conocer con mayor precisión cómo se reconocieron originalmente las tierras de San Jerónimo Aculco?

Esa búsqueda continúa. 🔎📜

⏳ Y mientras seguimos buscando los papeles de la tierra, nuestra historia nos lleva hacia otro elemento que fue todavía más determinante: el agua.

💧 Porque antes de mover un batán, un molino o una fábrica, el agua ya había dado vida al pueblo.

📸 ACLARACIÓN SOBRE LAS IMÁGENES
Las fotografías históricas serán restauradas para recuperar, en lo posible, detalles perdidos por el deterioro, respetando rostros, proporciones, arquitectura, objetos y demás elementos originales.
Cuando no exista una fotografía del momento que queremos mostrar, utilizaremos recreaciones digitales históricamente fundamentadas 🖼️, elaboradas a partir de documentos, mapas, investigaciones arqueológicas, arquitectura y paisaje.
📷 Una fotografía restaurada conserva un documento histórico.
🖼️ Una recreación digital interpreta visualmente un pasado que no fue fotografiado.
La imagen puede ayudarnos a viajar en el tiempo, pero es la evidencia histórica, arqueológica y documental la que nos permite conocerlo.Y eso nos permite regresar al paisaje.

02/09/2026

🌿 SAN JERÓNIMO ACULCO
📜 LA TIERRA QUE TUVO QUE SER DEFENDIDA
CAPÍTULO IV.

Cuando terminó la primera etapa de la conquista y comenzó a organizarse el nuevo territorio de la Nueva España, para los habitantes de Aculco empezó una historia tan importante como la evangelización: la defensa de la tierra. Durante generaciones, la comunidad había conocido sus caminos, sus campos, sus aguas y sus límites por medio de la memoria y la costumbre. Pero el nuevo orden tenía otra manera de reconocer los derechos: ahora había que demostrar, registrar, medir y documentar. 📜🌎

Y aquí aparece una pregunta que acompañará buena parte de nuestra historia: ¿qué ocurre cuando una comunidad que ha vivido durante generaciones sobre una tierra tiene que demostrar ante una autoridad que esa tierra le pertenece? Para los pueblos indígenas de la Nueva España, ésta no fue una cuestión sencilla. La Corona creó nuevas formas jurídicas para organizar el territorio y aparecieron las mercedes de tierras, mediante las cuales las autoridades concedían derechos sobre determinados terrenos. Poco a poco, aquellas nuevas disposiciones comenzaron a modificar el paisaje que las comunidades habían conocido durante siglos.

En San Jerónimo Aculco, la tierra no era solamente un espacio para vivir. Era donde se cultivaba, se criaban animales y se obtenían recursos para sostener a las familias; pero también representaba identidad y pertenencia. 🌱💧 Perder una parcela podía significar perder un camino, un campo, un huerto o un lugar reconocido por generaciones. Los estudios del INAH muestran que el territorio histórico de San Jerónimo fue mucho más amplio que el pueblo que conocemos actualmente y que, con el paso de los siglos, experimentó transformaciones, apropiaciones y pérdidas. El propio estudio dedica especial atención al fundo legal, a las tierras perdidas por el pueblo, a los títulos primordiales y a las propiedades que fueron surgiendo dentro y alrededor de ese territorio.

El fundo legal estaba relacionado con las tierras destinadas al sustento y desarrollo de los pueblos indígenas, pero sus límites podían ser cuestionados conforme avanzaban las propiedades particulares. Una barranca, un árbol, una piedra, un camino o un cauce podían marcar un lindero conocido por la comunidad; sin embargo, cuando surgía un conflicto, aquellas referencias tenían que convertirse en argumentos ante las autoridades.

📜⚖️ Así comenzó una lucha que muchas veces no se libró con armas, sino con papeles, testimonios, linderos y memoria.

Los llamados títulos primordiales adquieren aquí una importancia especial. En términos generales, fueron documentos mediante los cuales distintas comunidades conservaron memoria de su origen, sus tierras y sus límites; algunos también funcionaron como instrumentos para defender sus derechos. Pero debemos hacer una precisión fundamental para nuestra historia: no podemos afirmar que San Jerónimo Aculco conserva actualmente un título primordial específico si el documento original no ha sido localizado. Investigaciones recientes señalan que el pueblo pudo haber poseído algún manuscrito o título que hoy desconocemos, pero eso es muy distinto a presentar como existente un documento que todavía no hemos encontrado. 🔎

📜Esta diferencia es importante porque queremos reconstruir la historia de San Jerónimo distinguiendo siempre entre memoria, tradición y evidencia documental. Quizá algún día aparezca un documento en un archivo o incluso dentro de una colección familiar y tengamos que modificar parte de lo que hoy sabemos. La investigación histórica permanece abierta precisamente porque todavía existen preguntas sin respuesta.

Mientras tanto, sabemos que la comunidad mantuvo durante siglos una relación estrecha con su territorio. Los estudios del INAH y los testimonios de habitantes mayores conservan referencias a tierras, huertos, sembradíos, caminos y recursos naturales que formaron parte de la vida del pueblo. 🌿 La historia territorial no quedó únicamente escrita en los archivos: también sobrevivió en las palabras de quienes recibieron esa memoria de sus padres y abuelos.

Imaginemos San Jerónimo durante los primeros siglos del periodo colonial. 🌿 No era todavía el pueblo rodeado por avenidas que conocemos actualmente. Había tierras abiertas, pequeñas propiedades, campos de cultivo, caminos y corrientes de agua que descendían hacia el río Magdalena. Las lomas eran trabajadas cuidadosamente para aprovechar el riego y conservar la fertilidad del suelo. El agua no era solamente un elemento del paisaje: era una herramienta indispensable para la agricultura y, con el tiempo, también sería una fuerza aprovechada por las actividades productivas.

Algunas tierras quedaban vinculadas a particulares, otras permanecían relacionadas con la comunidad y los límites comenzaban a adquirir una importancia que antes no tenían. El territorio que había sido conocido durante generaciones entraba en un nuevo orden.

Y ésta sería una constante en la historia de San Jerónimo Aculco: la tierra alimentaría al pueblo, pero también sería motivo de conflictos, divisiones y reclamaciones. 🌎⚖️ Siglos después, esa misma cuestión volvería a aparecer cuando la comunidad buscara recuperar tierras que consideraba históricamente suyas.

Porque para conservar una tierra no siempre bastaba con haber vivido en ella durante generaciones. A veces había que demostrarlo: recordar un lindero, buscar un documento, acudir ante una autoridad y defender una memoria que podía ser cuestionada. 📜

Y ahora surge una pregunta inevitable: ¿cuánto territorio tenía realmente San Jerónimo Aculco al comenzar la época colonial y qué ocurrió con aquellas tierras conforme aparecieron nuevas propiedades alrededor del pueblo?

Para responder tendremos que seguir los antiguos caminos del agua. 💧 Porque si la tierra era indispensable para San Jerónimo, el agua sería una de las grandes fuerzas que transformarían su historia. El río Magdalena, sus corrientes y sus recursos no sólo sostendrían la agricultura: con el tiempo también moverían batanes, molinos y actividades productivas que cambiarían la economía de toda la región.

Y descubriremos entonces que aquella agua que alguna vez dio nombre a Aculco también ayudaría a definir su futuro.

⏳ La historia continúa.

📸 UNA ACLARACIÓN SOBRE LAS IMÁGENES

Las fotografías históricas serán restauradas para recuperar, en lo posible, detalles perdidos por el deterioro, respetando rostros, proporciones, arquitectura, objetos y demás elementos originales.

Cuando no exista una fotografía del momento que queremos mostrar, utilizaremos recreaciones digitales históricamente fundamentadas 🖼️, elaboradas a partir de documentos, mapas, investigaciones arqueológicas, arquitectura y paisaje.

📷 Una fotografía restaurada conserva un documento histórico.

🖼️ Una recreación digital interpreta visualmente un pasado que no fue fotografiado.

La imagen puede ayudarnos a viajar en el tiempo, pero es la evidencia histórica, arqueológica y documental la que nos permite conocerlo.Y eso nos permite regresar al paisaje.

01/09/2026

🌿 SAN JERÓNIMO ACULCO
⛪ CUANDO A CULCO ENTRÓ EN UN NUEVO MUNDO
CAPÍTULO III.

Habían pasado siglos desde que los primeros habitantes hicieron de este territorio su hogar. Aculco ya tenía nombre, caminos, tierras y una relación profunda con el agua cuando, a comienzos del siglo XVI, un acontecimiento ocurrido muy lejos de estas montañas comenzó a cambiar para siempre el destino de sus habitantes. En 1519 los españoles llegaron a las costas de Mesoamérica y, pocos años después, el poder de México-Tenochtitlan había sido derrotado. Pero la caída de la capital mexica no significó que todo cambiara de un día para otro. Para pueblos como Aculco, la conquista fue un proceso que comenzó a sentirse poco a poco, a través de nuevas autoridades, nuevas creencias, nuevas obligaciones y una manera completamente diferente de entender la tierra. ⚔️📜

¿Qué ocurrió entonces con quienes ya vivían aquí? ¿Desapareció el antiguo Aculco? ¿Fueron expulsados sus habitantes? ¿O comenzó una transformación mucho más compleja, en la que la antigua comunidad tuvo que aprender a vivir dentro de un nuevo orden? Ésa es una de las preguntas que debemos hacernos al entrar en este periodo, porque la historia de San Jerónimo no comienza con la desaparición de su pasado indígena, sino con la transformación de ese pasado.

La llegada española introdujo una nueva autoridad política, pero también una nueva religión. Para los conquistadores y para las órdenes religiosas que llegaron después, la evangelización era parte fundamental de la construcción del nuevo orden. Los frailes recorrían los pueblos, aprendían las rutas, establecían lugares de culto y comenzaban a incorporar a las comunidades indígenas dentro de una organización religiosa distinta. En el caso de San Jerónimo Aculco, la presencia franciscana está documentada desde el siglo XVI y la capilla aparece registrada históricamente en 1543. ⛪ La existencia de ese espacio religioso nos permite comprender que para entonces Aculco ya había entrado en una nueva etapa de su historia.

Pero detrás de una fecha y detrás de una capilla había personas.

Había habitantes que habían crecido dentro de otra tradición religiosa y que ahora observaban cómo comenzaban a levantarse nuevos símbolos sobre un paisaje que sus antepasados habían conocido de otra manera. La cruz cristiana aparecía en un territorio donde antes habían existido otros espacios ceremoniales. Las nuevas imágenes religiosas comenzaban a ocupar un lugar dentro de la vida comunitaria y el calendario de las antiguas celebraciones empezaba a transformarse. ✝️🌿

Sin embargo, evangelizar no significaba simplemente construir una iglesia y esperar que una comunidad olvidara todo lo anterior. El proceso fue mucho más largo y complejo. La nueva religión tuvo que convivir con formas de organización comunitaria, costumbres y memorias que no desaparecieron inmediatamente. De hecho, uno de los aspectos que hoy permite reconstruir la continuidad histórica de San Jerónimo Aculco es precisamente la memoria que permaneció en la comunidad a través de generaciones.

El propio estudio realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia sobre San Jerónimo Aculco-Lídice destaca la importancia de los testimonios de sus habitantes mayores para reconstruir la permanencia del pueblo desde la época virreinal hasta nuestros días, junto con sus prácticas, sus lugares de memoria y su relación con la tierra y el agua. 📜👥

Esto nos permite entender algo fundamental: la conquista cambió la vida de Aculco, pero no borró a Aculco.

El antiguo nombre permaneció.

La comunidad permaneció.

El territorio permaneció.

Y también permaneció esa relación con el agua que había dado sentido al nombre del lugar. 💧

Lo que comenzó a cambiar fue la manera en que ese territorio era administrado y explicado dentro del nuevo mundo colonial.

La tierra que durante generaciones había sido conocida por sus habitantes comenzó a ser objeto de nuevas mediciones, reconocimientos, títulos y disputas. Las autoridades españolas necesitaban organizar el territorio y establecer quién tenía derecho a utilizarlo. Los pueblos indígenas comenzaron a relacionarse con un sistema jurídico que utilizaba documentos escritos para reconocer propiedades, jurisdicciones y derechos. 📜⚖️

Y aquí encontramos una transformación que tendrá enormes consecuencias en los siguientes capítulos.

Durante el mundo prehispánico, la pertenencia y utilización de la tierra se encontraba ligada a formas de organización comunitaria y política propias de cada sociedad. Después de la conquista, esas relaciones comenzaron a ser reinterpretadas bajo las instituciones españolas. Aparecieron nuevas figuras jurídicas, nuevas autoridades y nuevos intereses sobre las tierras y los recursos.

Aculco estaba entrando en ese mundo.

Y mientras eso ocurría, también comenzaba a consolidarse su nueva identidad religiosa.

San Jerónimo.

El nombre del santo terminaría acompañando al antiguo nombre indígena y, con el tiempo, ambos formarían una identidad que sobreviviría durante siglos: San Jerónimo Aculco.

La elección de San Jerónimo tampoco era un detalle menor. En el calendario cristiano, su festividad corresponde al 30 de septiembre, fecha que con el paso del tiempo quedó profundamente relacionada con la vida comunitaria del pueblo. El estudio del INAH señala incluso la relación entre las fiestas patronales y el ciclo agrícola, particularmente con el periodo de las lluvias y la recolección de los primeros elotes. 🌽💧

Y aquí aparece una hermosa continuidad.

Un pueblo que durante siglos había vivido siguiendo los ciclos de la naturaleza comenzó a celebrar bajo un nuevo calendario religioso, pero la tierra continuó marcando los tiempos de la comunidad.

Cambió la advocación.

Cambió la religión oficial.

Cambió la autoridad.

Pero la cosecha siguió llegando cuando la tierra estaba preparada.

El agua siguió siendo indispensable.

Y la comunidad siguió reuniéndose.

Quizá por eso debemos mirar la evangelización no solamente como la sustitución de una religión por otra, sino como uno de los procesos mediante los cuales una comunidad indígena fue adaptándose al nuevo mundo sin dejar de existir.

La antigua memoria no desapareció completamente; encontró nuevas formas de sobrevivir.

Y uno de los lugares donde podemos observar esa continuidad es precisamente el templo.

Hoy, cuando miramos la iglesia de San Jerónimo Aculco, podemos contemplar un edificio que pertenece a diferentes momentos históricos. La información patrimonial de la Ciudad de México señala que los franciscanos comenzaron la construcción de la capilla en el siglo XVI y que existe registro de ella desde 1543. El catálogo del INAH también reconoce intervenciones posteriores y la importancia histórica del conjunto. ⛪🏺

No debemos imaginar que el edificio que vemos hoy apareció exactamente igual en aquel siglo XVI.

Como sucede con muchos templos antiguos, fue transformándose con el tiempo.

Las generaciones repararon.

Ampliaron.

Modificarían espacios.

Conservaron otros.

Y cada época dejó alguna huella.

Por eso, cuando alguien entra hoy al templo, no está viendo únicamente una construcción religiosa.

Está viendo siglos superpuestos.

Está viendo la época de los primeros frailes.

Está viendo a las generaciones coloniales.

Está viendo las transformaciones posteriores.

Y está viendo, de alguna manera, la persistencia de una comunidad que consiguió permanecer en el mismo territorio mientras el mundo a su alrededor cambiaba. 🕰️

Pero la historia todavía estaba lejos de terminar.

Porque la evangelización fue solamente una parte de la transformación.

Después vendría algo que tendría consecuencias todavía mayores para la vida de Aculco: la reorganización de la tierra.

Los antiguos espacios comenzaron a ser delimitados de nuevas maneras. Los pueblos tuvieron que defender sus derechos. Aparecieron propietarios, autoridades, documentos y conflictos. La tierra que para una familia representaba su sustento podía convertirse para otra persona en una propiedad que debía ser reconocida mediante un título.

Y entonces surgió una pregunta que acompañaría a San Jerónimo durante siglos:

🌎 ¿De quién era realmente la tierra?

La respuesta no sería sencilla.

Tampoco sería definitiva.

Y mucho menos permanecería igual.

La historia de las tierras de San Jerónimo Aculco será, de hecho, una de las partes más importantes de nuestra investigación, porque los documentos coloniales y posteriores nos permitirán seguir las transformaciones del territorio, sus linderos, sus propiedades y las luchas de la comunidad por conservar aquello que consideraba suyo. El estudio del INAH dedica precisamente un capítulo completo al fundo legal, los títulos primordiales, las propiedades, las tierras ejidales y la posterior pérdida del territorio. 📜🌱

Pero eso vendrá después.

Por ahora estamos todavía en los primeros años de un mundo nuevo.

Aculco había sobrevivido a la caída del poder mexica.

Había conocido la llegada de los españoles.

Había comenzado a escuchar nuevas palabras, nuevas oraciones y nuevas campanas.

Y mientras los frailes levantaban sus espacios de culto, los habitantes continuaban viviendo sobre la misma tierra que sus antepasados habían conocido.

💧 El agua seguía buscando su camino.

🌱 La tierra seguía produciendo.

🌳 El paisaje seguía rodeando al pueblo.

Y Aculco seguía allí.

Sólo que ahora comenzaba a llamarse también San Jerónimo.

Quizá ése sea el verdadero significado de este momento de nuestra historia: no el nacimiento de un pueblo nuevo, sino la transformación de un pueblo antiguo bajo un nuevo orden.

Y aquí dejamos abierta una pregunta que nos llevará directamente al siguiente capítulo:

¿Quiénes fueron los primeros habitantes que tuvieron que defender legalmente sus tierras ante las nuevas autoridades, y quién recibió las primeras mercedes que comenzarían a cambiar para siempre el territorio de San Jerónimo Aculco? 🤔📜

La respuesta nos llevará de la iglesia a los documentos, de la memoria a los títulos y del antiguo Aculco al pueblo que comenzaría a reclamar jurídicamente su lugar en la historia.

⏳ La historia continúa.

📸 UNA ACLARACIÓN SOBRE LAS IMÁGENES DE ESTA INVESTIGACIÓN

Las fotografías históricas que acompañen esta serie serán restauradas digitalmente para recuperar, en la medida de lo posible, detalles perdidos por el deterioro: rayones, manchas, pérdida de definición, daños físicos y, cuando corresponda, coloración. Se buscará conservar los rostros, proporciones, arquitectura, objetos, vestimenta y demás elementos originales, evitando modificar aquello que pueda alterar su valor documental.

Cuando no exista una fotografía del momento histórico que queremos mostrar, podremos utilizar recreaciones digitales históricamente fundamentadas 🖼️. Estas imágenes serán interpretaciones visuales elaboradas a partir de información arqueológica, histórica, documental y arquitectónica disponible. Su objetivo será ayudar al lector a imaginar un escenario que no fue fotografiado, no presentarlo como una fotografía auténtica.

📷 Una fotografía restaurada conserva un documento histórico.
🖼️ Una recreación digital interpreta visualmente un pasado que no fue fotografiado.

La imagen puede ayudarnos a viajar en el tiempo, pero la evidencia histórica, arqueológica y documental es la que nos permite conocerlo. 📜

01/09/2026

🌿 SAN JERÓNIMO ACULCO
🏺 ANTES DE SAN JERÓNIMO: LOS PUEBLOS QUE DOMINARON ESTAS MONTAÑAS
CAPÍTULO II

🌿Antes de que San Jerónimo tuviera ese nombre, antes de que una cruz apareciera sobre el antiguo paisaje de Aculco y mucho antes de que los españoles comenzaran a repartir tierras, estas montañas ya tenían dueños, caminos y comunidades que habían aprendido a vivir de lo que el territorio les ofrecía. El agua descendía entre las pendientes, los bosques proporcionaban recursos y las tierras más favorables permitían cultivar. Aculco no estaba aislado: formaba parte de un mundo indígena mucho más amplio, en el que los pueblos mantenían relaciones de intercambio, alianzas y también conflictos.

🏺🌳Pero aquí aparece una pregunta que resulta indispensable para comprender la historia de San Jerónimo: ¿quiénes eran aquellos habitantes y bajo qué poder vivían? La respuesta no puede reducirse a decir simplemente que “eran mexicas”, porque cuando los mexicas llegaron a dominar buena parte del Valle de México, ya existían aquí comunidades con una historia anterior. Antes del predominio de México-Tenochtitlan hubo otros poderes que extendieron su influencia sobre la región, y entre ellos destacó el señorío tepaneca de Azcapotzalco.

⏳Durante los siglos anteriores a la expansión mexica, los tepanecas se convirtieron en una de las fuerzas políticas más importantes de la Cuenca de México. Desde Azcapotzalco construyeron una extensa red de alianzas, tributos y subordinaciones que alcanzó numerosos pueblos. Sin embargo, debemos evitar imaginar ese dominio como si los tepanecas hubieran ocupado físicamente cada comunidad. ⚔️ El poder podía ejercerse de distintas maneras: mediante el tributo, la autoridad de los gobernantes locales, las alianzas políticas o el control de determinadas rutas y territorios. En ese mundo de relaciones se encontraba la región donde se desarrollaría Aculco.

Y aquí aparece algo que debemos conservar presente durante toda nuestra investigación: las fronteras actuales no existían. No había alcaldías, colonias ni avenidas que dividieran el territorio como hoy. Las montañas formaban un espacio continuo y los caminos comunicaban unas comunidades con otras. El agua recorría el territorio sin reconocer límites y los recursos del bosque podían ser fundamentales para varias poblaciones. 💧🌲 Por eso, para entender a San Jerónimo Aculco tendremos que observar también lo que ocurría alrededor de él.

La historia de Aculco estaba vinculada a un territorio donde también existían otros pueblos que hoy reconocemos como San Nicolás Totolapan, La Magdalena Atlitic y San Bernabé Ocotepec. Cada uno tendría su propio desarrollo y su propia identidad, pero compartían un mismo paisaje y, en diferentes momentos, estuvieron relacionados por caminos, recursos naturales y estructuras de poder. Ésa es una de las razones por las que la historia de los cuatro pueblos debe estudiarse de manera conjunta, sin borrar las diferencias que hicieron único a cada uno. 🌿🛤️

El equilibrio político de la región cambiaría de manera decisiva durante el siglo XV. La caída del poder de Azcapotzalco abrió paso a una nueva organización política encabezada por México-Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan. La llamada Triple Alianza comenzó entonces una expansión que llevó su influencia a numerosos pueblos de la Cuenca de México. 🦅 Pero nuevamente debemos evitar una simplificación: la expansión mexica no significó necesariamente que cada comunidad fuera destruida o que sus habitantes fueran sustituidos. En muchos lugares continuaron existiendo autoridades locales, tierras cultivadas y comunidades que conservaron parte de sus formas de organización mientras reconocían el poder de un señorío superior.

Entonces vale la pena preguntarnos: ¿qué significaba realmente estar bajo el dominio mexica? ¿Significaba que los mexicas vivían en cada pueblo? ¿Que habían construido allí una ciudad? ¿O podía significar que una comunidad mantenía su vida cotidiana mientras entregaba tributo y reconocía una autoridad política superior? 🤔 Comprender esta diferencia es importante porque nos permite alejarnos de una imagen demasiado sencilla de la historia prehispánica. El poder en Mesoamérica se construía mediante redes complejas de alianzas, tributos, conquistas y relaciones entre pueblos.

Para los habitantes de Aculco, la vida cotidiana seguramente continuaba dependiendo mucho más de su territorio inmediato que de la ciudad desde donde se ejercía el poder político. La tierra seguía siendo necesaria para cultivar, el agua para sostener la vida y los caminos para comunicarse. 🌱💧 El bosque proporcionaba recursos y las estaciones marcaban los tiempos del trabajo. La presencia de un poder superior podía cambiar las obligaciones políticas de una comunidad, pero no eliminaba la necesidad de sembrar, cosechar, cuidar animales, reparar caminos o mantener los espacios de convivencia.

Ésa es quizá una de las cosas que más fácilmente olvidamos cuando estudiamos la historia desde los grandes imperios. Los nombres de los gobernantes quedan registrados, las guerras aparecen en las crónicas y las grandes ciudades ocupan las páginas de los libros, pero detrás de todo aquello existían miles de personas cuya historia cotidiana rara vez quedó escrita. En Aculco debieron existir hombres y mujeres que conocían cada sendero, cada terreno cultivable y cada lugar donde el agua podía encontrarse. Personas cuya existencia no conocemos por sus nombres, pero cuya presencia permitió que la comunidad continuara viviendo. 👣🌿

La arqueología nos ayuda precisamente a recuperar una parte de esa historia perdida. Los vestigios encontrados en el territorio de San Jerónimo Aculco demuestran que la ocupación prehispánica no pertenece únicamente a una tradición transmitida por generaciones, sino que dejó evidencias materiales. Durante trabajos realizados en 1934, relacionados con la construcción de una presa, fueron localizados restos arqueológicos en la zona. Aquellos hallazgos permitieron reconocer que debajo del paisaje moderno existían huellas de una población mucho más antigua. 🏺

Hoy, cuando vemos una calle, una casa o una construcción moderna, resulta difícil imaginar que ese mismo suelo pudo haber sido escenario de otra vida siglos atrás. Pero ésa es precisamente la fascinación de la arqueología: descubrir que el territorio tiene varias capas de tiempo. Una comunidad puede desaparecer, una construcción puede caer, un camino puede transformarse y una ciudad puede crecer encima; sin embargo, algunos objetos, estructuras y fragmentos permanecen esperando que alguien vuelva a encontrarlos. 🔎🏺

Y eso nos lleva nuevamente al nombre Aculco. “El lugar donde tuerce el agua” 💧 no parece ser solamente una palabra antigua conservada por tradición. Es también una pista sobre la manera en que sus habitantes entendían el espacio que los rodeaba. El territorio tenía características que podían ser observadas y reconocidas generación tras generación. El agua tenía un recorrido, la tierra tenía una forma y las montañas marcaban el horizonte. Los antiguos habitantes no necesitaban un mapa moderno para conocer su territorio: lo llevaban en la memoria.

Quizá por eso la historia de San Jerónimo no debe comenzar con la llegada de los españoles, sino con la pregunta de qué encontraron éstos cuando llegaron. Encontraron un paisaje ocupado, comunidades organizadas y un territorio que ya tenía nombres. Encontraron también una región que había pasado por diferentes formas de dominio político, primero bajo la influencia de poderes anteriores y después dentro del mundo dominado por la Triple Alianza. Y encontraron algo que sería fundamental para los siglos siguientes: una población que ya tenía una relación con la tierra mucho antes de que aparecieran las nuevas leyes de propiedad. 🌎📜

A partir de ese momento, todo cambiaría.

La conquista española no sería simplemente el reemplazo de un gobernante por otro. Cambiarían la religión, las instituciones, las formas de administrar la tierra y las relaciones de poder. Los antiguos nombres comenzarían a convivir con nombres cristianos. Las autoridades indígenas tendrían que enfrentarse a un nuevo sistema. Los territorios serían medidos, registrados y disputados. 📜⛪ Y aquello que durante siglos había sido conocido por la memoria de la comunidad comenzaría a entrar en el mundo de los documentos escritos.

Pero antes de cruzar ese umbral, debemos quedarnos un instante en este Aculco antiguo y mirar nuevamente el paisaje. Podemos imaginar el agua descendiendo por las pendientes, los caminos comunicando las comunidades y las montañas dominando el horizonte. Podemos pensar en los hombres y mujeres que cultivaban, caminaban y trabajaban sin saber que muchos siglos después alguien intentaría reconstruir su historia. 🌄

No conocemos todos sus nombres. No conocemos cada una de sus casas. No podemos afirmar qué aspecto tenía cada rincón del antiguo Aculco. Pero sabemos que estuvieron aquí.

Y eso cambia completamente nuestra manera de mirar San Jerónimo.

Porque cuando los españoles llegaron, no encontraron un lugar vacío que pudieran comenzar a nombrar desde cero.

Encontraron Aculco.

Encontraron una historia.

Y sobre esa historia comenzarían a construir otra. ⛪📜

⏳ EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO

Llegaremos al momento en que el mundo indígena de Aculco se encontró con el nuevo orden español. Veremos la conquista, la evangelización y una transformación que no ocurrió de un día para otro: fue un proceso que cambiaría la manera de vivir, de creer y de relacionarse con la tierra.

Y entonces podremos comenzar a responder una pregunta que será fundamental para nuestra historia:

¿Cuándo dejó de ser solamente Aculco para convertirse en San Jerónimo Aculco?

📸 UNA ACLARACIÓN SOBRE LAS IMÁGENES DE ESTA INVESTIGACIÓN

Las fotografías antiguas que acompañen esta serie serán restauradas digitalmente para recuperar, en la medida de lo posible, detalles perdidos por el deterioro: rayones, manchas, pérdida de definición, daños físicos y, cuando corresponda, coloración.

Cuando no exista una fotografía histórica del momento que queremos mostrar, podremos recurrir a recreaciones digitales históricamente fundamentadas 🖼️. Estas serán interpretaciones visuales elaboradas a partir de la información arqueológica, histórica y documental disponible, considerando paisaje, arquitectura, vestimenta, herramientas y actividades propias de la época.

Por eso debemos distinguir siempre entre ambas:

📷 Una fotografía restaurada conserva un documento histórico.
🖼️ Una recreación digital nos ayuda a imaginar un pasado que no fue fotografiado.

La imagen puede acercarnos a la historia, pero la evidencia documental, arqueológica y testimonial es la que nos permite conocerla. 📜


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