27/10/2022
EL HOMBRE EN LA ARENA
No es el crítico el que cuenta, ni el hombre que señala cómo el fuerte tropieza, o donde el realizador de hazañas podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece al hombre que está realmente en la arena, cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre; que lucha valientemente, que se equivoca, quien se queda corto una y otra vez, porque no existe esfuerzo sin error ni deficiencia, pero que se esfuerza realmente por realizar proezas, que conoce el gran entusiasmo, la gran devoción, quien se fatiga el mismo en pos de un noble empeño, quien si al final, todo va bien, conoce el triunfo que significa alcanzar un gran logro, y si sale mal, si falla, al menos falla atreviéndose formidablemente, de modo que su lugar nunca debe estar junto a esas frías y tímidas almas que no conocieron ni la victoria ni la derrota.
Theodore Rooseuelt