03/10/2026
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🚨🏈 VAMOS A HABLAR DEL ASCO MÁS GRANDE DEL FLAG FORMATIVO: EL COACH ROBA-JUGADORES.
Sí, tú.
El que está leyendo esto y de repente sintió que le vibró el WhatsApp. 📱👀
No te preocupes, campeón. No estamos diciendo nombres.
Tu conciencia ya puso la etiqueta. 😂
Porque hay coaches que forman jugadores…
Y hay otros que esperan pacientemente a que otro coach haga el trabajo para después aparecer como:
«“Holaaaa, campeón… ¿y si vienes con nosotros? Aquí sí vas a jugar.” 😏»
La clásica operación:
👉 “Conmigo sí vas a ser titular.”
👉 “Nosotros sí vamos a nacionales.”
👉 “Aquí no pagas mensualidad, yo te becó.”
👉 “Allá no te están valorando.”
👉 “Tú eres demasiado bueno para ese equipo.”
¡Qué bonito!
No forman talento. Lo compran ya formado. 🛒🏈
El scouting de algunos coaches consiste básicamente en revisar el roster del rival y pensar:
“A ver… ¿cuál me sirve?” 😂
Y entonces llega el WhatsApp clandestino.
📱 “Hola, soy coach. Esto queda entre nosotros…”
Ahí empieza la operación Misión Imposible: robarse al chamaco sin que se entere el entrenador.
Porque claro, hablar directamente con el coach sería demasiado elegante.
Mejor por debajo de la mesa.
Luego viene el lavado de cerebro:
“Tu coach no te valora.”
“Ahí estás desperdiciando tu talento.”
“Con nosotros vas a crecer.”
Traducción simultánea:
“Necesito ganar y tú ya vienes desarrollado.” 😂
Y ojo con los papás.
Porque también existe el mercado libre de padres deportivos.
Un coach manda un mensaje bonito, promete beca, torneo, jersey nuevo y tres fotos levantando trofeo…
Y algunos papás ya están haciendo la mudanza deportiva antes de preguntarle al niño si quiere cambiarse. 😂
Pero hay una pregunta muy sencilla:
¿CUÁNTOS JUGADORES HAS FORMADO DESDE CERO?
No cuántos has reclutado.
No cuántos llegaron siendo buenos.
No cuántos levantaron trofeos contigo.
¿A cuántos tomaste cuando apenas estaban aprendiendo y los llevaste durante años hasta convertirlos en jugadores?
Porque si tu método de desarrollo consiste en esperar a que otro coach los enseñe, los p**a, les corrija errores y después mandarles un:
📱 “¿Te vienes conmigo?”
Pues felicidades.
No eres desarrollador de talento. Eres cazatalentos con uniforme. 😂
Y aquí viene la parte incómoda:
¿EL QUE PIERDE AL JUGADOR NO LO SUPO VALORAR?
¿O el problema está en el que necesita entrar a escondidas a pescar jugadores ya formados?
Porque sí:
Un jugador puede cambiar de equipo.
Un papá puede decidir que su hijo necesita otro ambiente.
Un coach puede perder jugadores.
Eso es parte del deporte.
Lo que está feo es jugar a dos bandas.
Porque si de verdad crees que tu proyecto es mejor…
¿por qué necesitas convencer al jugador a escondidas?
Ve de frente.
Habla con el coach.
Explica tu proyecto.
Que el jugador y sus papás decidan.
Pero eso de:
📱 “No le digas a tu coach que hablamos.”
Ufff…
Ahí ya no estamos hablando de desarrollo deportivo.
Estamos hablando de contrabando de talento. 😂🏈
Y para los coaches:
🔥 ¿Cuántos de ustedes han perdido jugadores por mensajes privados de otro equipo?
🔥 ¿Cuántos han recibido el famoso “me ofrecieron una beca”?
🔥 ¿Y cuántos pueden decir con la cara en alto que jamás han ido a pescar jugadores a escondidas?
Y para los papás:
👀 ¿Alguna vez les escribieron directamente para llevarse a su hijo?
👀 ¿Les pidieron que no le dijeran al coach actual?
👀 ¿Les cumplieron lo que les prometieron? ¿O cuando llegó otro jugador talentoso le restaron tiempo e importancia a su hij@?
👀 ¿Les vendieron el clásico paquete premium de “aquí sí va a ser importante”?
Porque aquí nadie está diciendo que un jugador deba ser propiedad de un coach.
No lo es.
Pero una cosa es elegir cambiar de equipo…
Y otra muy distinta es que un adulto vaya a tocarle la puerta por WhatsApp a un menor para convencerlo de abandonar su equipo sin siquiera tener la decencia de hablar con quien lo está formando.
Y como dice el viejo dicho:
EL QUE APOYA LA SINVERGÜENZURA… SINVERGÜENZA ES.
Y me disculpan.
Pero si les quedó el saco…
por favor no lo regresen.
Ya vimos quién se lo puso. 😌🏈