14/08/2026
Acto V: CEIBA, EL TODO Y LA TRASCENDENCIA
Rompiendo el techo verde de la selva, a través del Quetzal, ave de plumaje divino que encarna la libertad espiritual, la belleza sagrada y la manifestación del viento convertido en poesía y movimiento, nos elevamos por encima de todo para llegar a el misticismo de los opuestos sagrados que gobiernan el tiempo y el cosmos; El Sol y la Luna, la danza eterna entre el fuego del día que da fuerza y la plata de la noche que otorga intuición. Dos fuerzas contrarias que se complementan para mantener el equilibrio del universo y
el árbol sagrado que para las culturas ancestrales representa el eje del mundo: sus raíces se hunden en el inframundo, su tronco habita la tierra y su copa sostiene los cielos.
“Ciclo perfecto, uniendo el cielo con el inframundo, donde el alma se completa y trasciende, el viaje ha terminado, hemos despertado, …y podemos empezar otra vez… en un mismo PULSO.”