1970 A 2023 HACE 53 AÑOS DE ESTE MUNDIAL, Y MÉXICO FUE SEGUNDA VEZ ESCOGIDO 1986 16 AÑOS DESPUÉS Y SUS DOS MUNDIALES,HACE 37 AÑOS
Copas del mundo
Nací para el fútbol como Beethoven para la música. Pelé
EN 1970 EN NUESTRO PAÍS SE REALIZO EN LOS MESES DE MAYO Y JUNIO LA IX COPA JULES RIMET ULTIMA COPA QUE LLEVO ESE NOMBRE
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JUST FONTAINE EL ANOTO 13 GOLES EN UN MUNDIAL , GERD MÜLLER ALEMÁN EN TRES COPA REALIZO , LOS 14, Y RONALDO NAZARIO 15 EN TRES COPAS , PELE EN 4 COPAS HIZO 12, El alemán Miroslav Klose logró romper el récord, con 16 goles en cuatro torneos consecutivos entre 2002 y 2014. Solo otros dos jugadores han anotado más de 10 goles en la Copa Mundial: Pelé, con 12 entre 1958 y 1970; y Jürgen Klinsmann, con 11 entre 1990 y 1998. LATO EN 1974, CON 6 , Y 1978, GARY LINEKER CON SEIS 1986 JAIRZINHO CON 7,1970 LUIS HERNÁNDEZ CON 5 EN DOS MUNDIALES
fútbol de 1978. Para El 6 de julio de 1966, Argentina fue elegida sede para albergar el mundial de aquel verano del 66, la Copa del Mundo en la nación sudamericana era sólo cuestión de tiempo; diez años más tarde, en la naciente primavera del 76, la muerte y desaparición de miles de argentinos, también. El 24 de marzo de 1976, el país vivió un nuevo golpe de Estado, encabezado por Jorge Rafael Videla.
En el 66, Argentina aún no dejaba la pubertad – futbolísticamente hablando-, pero política y socialmente ya estaba bastante maltratada. Para ese entonces registraba un empate entre su número de participaciones en copas del mundo, y la cantidad de golpes de Estado que había experimentado: cuatro en cada caso. El golpe más reciente se había dado el 28 de junio de 1966, una semana antes de que se le eligiera como país sede.
Diez meses después, ya con la democracia reinstaurada, en septiembre de 1973 y tras los breves periodos mandatarios de Héctor Cámpora y Rául Lastiri, Juan Domingo Perón se convirtió de nuevo en presidente, y su esposa María Estala Martínez era nombrada vicepresidenta.
Pero no nos olvidemos de ‘Marito’. Para 1973, Mario Alberto Kempes hizo su debut profesional en primera división con el Instituto de Córdoba.
Fue también en 1973 que ‘el Flaco’ Menotti alzó el título como director técnico del Huracán. Capitalizaba así su gran paso como estratega, que lo catapultaría hasta la selección nacional.
Para julio de 1974, al término del mundial de Alemania, la Argentina se vería forzada a cambiar una vez más de presidente. Juan Domingo Perón había fallecido víctima de un ataque al corazón.
María Estela Martínez, también conocida como Isabel Perón, asumió el cargo convirtiéndose en la primera mujer que gobernaba al país. Su paso no sería en lo absoluto fácil. En 1975, Jorge Rafael ascendió a Teniente General, y ya planeaba un movimiento que se llamaría Proceso de Reorganización Nacional. En otras palabras, una dictadura más se avecinaba para Argentina.
“Señora, las fuerzas armadas han decidido tomar el control político del país y usted queda arrestada”. Si bien el dicho establece que todos los caminos conducen a Roma; en Argentina pareciera que todas las memorias de muerte, tortura, sangre y desaparición conducen al 24 de marzo de 1976.
En esa fecha, la junta militar encabezada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, asumió el poder absoluto de la nación Argentina.
“El que altere en cualquier forma contra los medios de transporte, de comunicación, usinas, instalaciones de gas agua corriente u otros servicios públicos, será reprimido con reclusión por tiempo ilimitado o pena de muerte”, se explicó en un comunicado ofici El 6 de julio de 1966, Argentina fue elegida sede para albergar el mundial de fútbol de 1978. Para aquel verano del 66, la Copa del Mundo en la nación sudamericana era sólo cuestión de tiempo; diez años más tarde, en la naciente primavera del 76, la muerte y desaparición de miles de argentinos, también. El 24 de marzo de 1976, el país vivió un nuevo golpe de Estado, encabezado por Jorge Rafael Videla.
En el 66, Argentina aún no dejaba la pubertad – futbolísticamente hablando-, pero política y socialmente ya estaba bastante maltratada. Para ese entonces registraba un empate entre su número de participaciones en copas del mundo, y la cantidad de golpes de Estado que había experimentado: cuatro en cada caso. El golpe más reciente se había dado el 28 de junio de 1966, una semana antes de que se le eligiera como país sede.
Diez meses después, ya con la democracia reinstaurada, en septiembre de 1973 y tras los breves periodos mandatarios de Héctor Cámpora y Rául Lastiri, Juan Domingo Perón se convirtió de nuevo en presidente, y su esposa María Estala Martínez era nombrada vicepresidenta.
Pero no nos olvidemos de ‘Marito’. Para 1973, Mario Alberto Kempes hizo su debut profesional en primera división con el Instituto de Córdoba.
Fue también en 1973 que ‘el Flaco’ Menotti alzó el título como director técnico del Huracán. Capitalizaba así su gran paso como estratega, que lo catapultaría hasta la selección nacional.
Para julio de 1974, al término del mundial de Alemania, la Argentina se vería forzada a cambiar una vez más de presidente. Juan Domingo Perón había fallecido víctima de un ataque al corazón.
María Estela Martínez, también conocida como Isabel Perón, asumió el cargo convirtiéndose en la primera mujer que gobernaba al país. Su paso no sería en lo absoluto fácil. En 1975, Jorge Rafael ascendió a Teniente General, y ya planeaba un movimiento que se llamaría Proceso de Reorganización Nacional. En otras palabras, una dictadura más se avecinaba para Argentina.
“Señora, las fuerzas armadas han decidido tomar el control político del país y usted queda arrestada”. Si bien el dicho establece que todos los caminos conducen a Roma; en Argentina pareciera que todas las memorias de muerte, tortura, sangre y desaparición conducen al 24 de marzo de 1976.
En esa fecha, la junta militar encabezada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, asumió el poder absoluto de la nación Argentina.
“El que altere en cualquier forma contra los medios de transporte, de comunicación, usinas, instalaciones de gas agua corriente u otros servicios públicos, será reprimido con reclusión por tiempo ilimitado o pena de muerte”, se explicó en un comunicado oficial.
La represión y la muerte se habían anunciado en los 31 comunicados que la junta militar realizó durante las horas inmediatas al golpe. Sin embargo, era complicado imaginar la magnitud de lo que significarían esas palabras.
‘Marito’ había cambiado de apodo y de equipo. Ahora era ‘el Matador’ y jugaba para el Rosario Central, donde rompía la Liga. A mediados de 1976, se fue a España fichado por el Valencia. En cambio ‘El Flaco’ seguía igual, tan delgado como su apodo y a cargo de la dirección técnica de la selección de Argentina que esperaba con ansias el mundial en casa de 1978.
La Plaza de Mayo es el sitio fundacional de la ciudad de Buenos Aires, y fue uno de los espacios que unió a los aguerridos familiares de los miles de desaparecidos, asesinados y presos políticos, que no estaban dispuestos a aceptar una vida llena de incertidumbre y ausencia. El 30 de abril de 1977 realizaron la primera caminata alrededor de Plaza de Mayo para demandar información y el regresos de sus seres queridos.
“Bajo el signo de la paz, declaro oficialmente inaugurado este onceavo campeonato mundial de fútbol”. Entre mu***os, desaparecidos y papelitos de color, el 1 de junio de 1978 Jorge Rafael Videla oficializó el inicio de la copa del mundo. La euforia del estadio Antonio Vespucio Liberti, mejor conocido como “el Monumental”, contrastaba con lo que pasaba a no más de un kilómetro de ahí, en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), lugar que fungió como campo de concentración y como matadero de sueños.
“Atención va a tirar, pelota para Kempes, tiro, atajó el arquero…” de ahí las palabras del cronista Juan María Muñoz no fueron del todo claras hasta que gritó “gol” al menos diez veces en no más de tres segundos. Más tarde, Argentina haría el segundo para los albicelestes, con lo que Menotti, Kempes y Argentina lograban ganar su partido de debut contra Hungría por 2-1.
En la ESMA, como en alrededor de 300 campos de concentración a lo largo del país, se celebraban los goles de la selección, y se escuchaban entrecortados los gritos de dolor de los presos.
Argentina libraría la primera fase luego de la victoria ante Hungría, una más ante Francia por 3-1, y una derrote frente a Italia por 0-1. En lo individual, ‘el Matador’ tardaba en hacer honor a su apodo pues no anotó durante toda la primera ronda.
“Les rogamos a ustedes, son nuestra última esperanza”. Era un suplicio que no era ni al cielo ni a dios, mucho menos al otro matador, Videla, sino a los periodistas internacionales que llegaron a la Plaza de Mayo donde cientos de madres lloraban y denunciaban las desapariciones de sus hijos.
Una de esas madres era Estela Carlotto, cuya hija Laura, que esperaba un bebé, fue desaparecida junto con su esposo. Estela sabía que para aquel junio su nieto debía haber nacido y así fue, aunque crecería lejos de su madre pues fue asesinada apenas unos días después de darlo a luz.
Fue hasta el juego contra Polonia que ‘Marito’ concretaba sus primeros goles en la copa del mundo. El marcador final fue Argentina 2-0 sobre Polonia.
Para su próximo compromiso, la escuadra de César Luis Menotti no fue capaz de lograr la victoria ante Brasil, quedándose con un empate a cero.
“Lo del poder que se aprovecha del deporte es viejo como la humanidad”. Así lo diría el ‘Flaco’ Menotti 30 años después del mundial del 78, a quien lo delgado nunca se le quitaría, así como tampoco se desharía de los cuestionamientos por su silencio durante la dictadura.
De vuelta a 1978, ‘el Flaco’ y Jorge Rafael se encontraban en el vestuario del estadio Lisandro de la Torre en Rosario. Junto con ellos estaban el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mario Alberto Kempes y el resto del plantel de la selección. Argentina enfrentaría a Perú y para poder adueñarse de la primera posición del grupo y así clasificarse a la final, el cuadro albiceleste debía ganar por una diferencia de por lo menos tres goles. El líder de la dictadura consideró pertinente bajar y “saludar” a los jugadores para que lograran aquel resultado que les diera el pase Seis goles después, el encuentro terminó con victoria para los dirigidos por Menotti. Esa noche Kempes convirtió dos goles más y se perfilaba ya como la estrella del mundial. Aquel marcador de 6-0 ante Perú levantó sospechas alrededor del mundo, pero para un país que escondía a sus desaparecidos, lidiar con estas suspicacias deportivas no significaba nada.
De esta manera se llegó al 25 de junio, día de la gran final. Argentina llegaba por primera vez a esta instancia, mientras que su rival, Holanda repetía tras perder frente a Alemania Federal en 1974.
El partido terminó empatado a un gol, por lo que todo se definiría en el alargue.
En los tiempos extra, ‘Marito’ se quitó uno, dos jugadores, y anotó su segundo gol del partido. ‘El matador’ Kempes ponía de nuevo en ventaja a Argentina y cada vez más cerca del título mundial.
Daniel Bertoni selló el 3-1 final que daba el título mundial a Argentina. ‘El Matador’ y ‘el Flaco’ gritaban y festejaban junto con el resto de la selección. En las tribunas Jorge Rafael Videla hacía lo propio. En la ESMA algunos presos políticos tuvieron incluso permiso para celebrar
El mundial de Argentina 1978 se fue casi como llegó, sólo que con más mu***os, más desaparecidos y más papelitos de colores.
Los años pasaron y ‘Marito’ se retiró como leyenda del fútbol hasta convertirse en comentarista deportivo. Por su parte ‘el Flaco’ continuó su carrera como entrenador aunque jamás tendría un momento más glorioso que el del 78. Para el dictador Jorge Rafael Videla las cosas fueron distintas: luego de la reinstauración de la democracia, fue juzgado y declarado culpable por delitos de lesa humanidad, por lo que murió en prisión a los 87 años de edad.
El país quedó lastimado, manchado y hecho un abismo. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Argentina registra 13,000 casos de personas desparecidas durante la dictadura, aunque entidades como el Servicio de Paz y Justicia, manejan cifras de alrededor de 30,000.
Tuvieron que pasar nueve copas del mundo, es decir 36 años, para que en 2014 Estella Carlotto encontrara a su nieto Guido, quien se realizó pruebas genéticas con lo que se confirmó su identidad, convirtiéndose en uno de los 112 nietos recuperados de las ahora Abuelas de Plaza de Mayo.
La dictadura ganó el mundial de 78, tanto en la cancha como en las calles; con goles y con desapariciones. Sin embargo, más de uno, como Estela Carlotto, han encontrado revancha. Mientras tanto otros más siguen luchando por conseguir la suya.
al.
La represión y la muerte se habían anunciado en los 31 comunicados que la junta militar realizó durante las horas inmediatas al golpe. Sin embargo, era complicado imaginar la magnitud de lo que significarían esas palabras.
‘Marito’ había cambiado de apodo y de equipo. Ahora era ‘el Matador’ y jugaba para el Rosario Central, donde rompía la Liga. A mediados de 1976, se fue a España fichado por el Valencia. En cambio ‘El Flaco’ seguía igual, tan delgado como su apodo y a cargo de la dirección técnica de la selección de Argentina que esperaba con ansias el mundial en casa de 1978.
La Plaza de Mayo es el sitio fundacional de la ciudad de Buenos Aires, y fue uno de los espacios que unió a los aguerridos familiares de los miles de desaparecidos, asesinados y presos políticos, que no estaban dispuestos a aceptar una vida llena de incertidumbre y ausencia. El 30 de abril de 1977 realizaron la primera caminata alrededor de Plaza de Mayo para demandar información y el regresos de sus seres queridos.
“Bajo el signo de la paz, declaro oficialmente inaugurado este onceavo campeonato mundial de fútbol”. Entre mu***os, desaparecidos y papelitos de color, el 1 de junio de 1978 Jorge Rafael Videla oficializó el inicio de la copa del mundo. La euforia del estadio Antonio Vespucio Liberti, mejor conocido
FUÉ SEDE ARGENTINA DE LA COPA DEL MUNDO 1978 SU HISTORIA Y FUNDACIÓN ,La selección de fútbol de Argentina es el equipo representativo de dicho país en la categoría masculina de la disciplina. Su organización está a cargo desde 1893 de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), perteneciente a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), ente rector de este deporte en América del Sur, y afiliado a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Disputó el primer partido internacional fuera de Argentina el 16 de mayo de 1901, en Montevideo, contra Uruguay. DOS PAISES SUDAMERICANOS QUE LOS DIVIDE UN MAR EL RIO DE LA PLATA , Es considerada como una de las grandes potencias de la historia del fútbol internacional,figurando cuarta en la tabla histórica de los mundiales con un total de 144 puntos. Además, a nivel de selecciones mayores es una de las tres selecciones con más copas oficiales de la historia, con diecinueve títulos,n 2 contándose las dos Copas Mundiales, las catorce Copas América, la Copa Confederaciones, a las que se deben sumar dos competencias interconfederativas: el Campeonato Panamericano de Fútbol de 1960 y la Copa Artemio Franchi de 1993. Sin embargo, Argentina ganó un total de 51 títulos internacionales oficiales sumando los conseguidos a nivel de selecciones mayores y de juveniles.
La Albiceleste es el cuarto equipo nacional más exitoso en la historia de la Copa Mundial: la conquistó en dos oportunidades (1978 y 1986) y fue finalista en otras tres ocasiones (1930, 1990 y 2014). Además, es el segundo seleccionado que más veces se adjudicó la Copa América, lográndola en catorce ocasiones (1921, 1925, 1927, 1929, 1937, 1941, 1945, 1946, 1947, 1955, 1957, 1959-I, 1991 y 1993), y el que más subcampeonatos logró en la competición, con catorce (1916, 1917, 1920, 1923, 1924, 1926, 1935, 1942, 1959-II, 1967, 2004, 2007, 2015 y 2016). También, en 1992 se adjudicó la «Copa Rey Fahd» —renombrada y oficializada a partir de 1997 como Copa FIFA Confederaciones—, en tanto que en 1995 y 2005 disputó el partido definitorio de dicho torneo.67
Además, se consagró campeón en 1964 de la Copa de las Naciones en tierras brasileñas; derrotando a Portugal, a la anfitriona Brasil (que en ese entonces era bicampeona del mundo) y a Inglaterra (futuro campeón mundial de 1966), consiguiendo el titulo de manera invicta.
En los Juegos Olímpicos la selección absoluta obtuvo su mayor logro en los Juegos Olímpicos de 1928, al conseguir la medalla de plata. Por su parte, la selección olímpica obtuvo la medalla de oro en 2004 y en 2008 y la medalla de plata en 1996. Además obtuvo numerosas medallas en otras competiciones oficiales para el COI con selecciones formadas con juveniles, ganó: cinco medallas de oro, dos de plata y tres de bronce en los Torneos Preolímpicos;9 siete de oro, dos de plata y tres de bronce, en los Juegos Panamericanos;10 y dos de oro y una de plata en los Juegos ODESUR.11 Los seleccionados de Argentina y Francia son los únicos del mundo que han logrado ganar la Copa Mundial, los Juegos Olímpicos, la Copa Confederaciones, la Copa Intercontinental de Selecciones (Copa Artemio Franchi), y su respectivo torneo regional (Copa América y Eurocopa, respectivamente).
El seleccionado juvenil sub-20 es el máximo campeón de la Copa Mundial de la categoría, con seis títulos en 1979, 1995, 1997, 2001, 2005 y 2007. Además fue finalista en la edición de 1983.12 Por otro lado, el seleccionado juvenil sub-17 ha logrado subir al podio de la Copa Mundial al obtener los terceros lugares en los mundiales de 1991, 1995 y 2003. Además de conseguir el cuarto lugar en 2001 y 2013.
Grandes jugadores de la historia futbolística han pasado por esta selección, entre los cuales destacan el volante Diego Armando Maradona (considerado como uno de los mejores jugadores de la historia, siendo elegido Mejor Jugador del Siglo XX en una votación realizada en el año 2000 en el sitio web de la FIFA), el delantero Alfredo Di Stéfano (quien fuera presidente de honor del Real Madrid desde el 5 de noviembre de 2000 hasta su fallecimiento en junio de 2014, y elegido como uno de los cinco Mejores Jugadores del Siglo XX por la IFFHS13 y también por todos los ganadores del Balón de Oro hasta 1999),14 el delantero Mario Alberto Kempes (máximo goleador del Mundial de 1978, premiado con el Once de Oro al mejor jugador de Europa en ese mismo año15 y elegido por la IFFHS como el 6.º mejor jugador argentino del siglo XX),16 y el delantero Lionel Messi (máximo ganador del FIFA Balón de Oro con cuatro trofeos, al que se le debe contar uno más, dado que obtuvo el último Balón de Oro, otorgado por la revista France Football, antes de la unificación de este premio con el de Jugador Mundial de la FIFA, producida en 2010).17
En marzo de 2007 alcanzó por primera vez el primer puesto en el ranking FIFA. Aquella mención le duró solo ese mes, aunque en octubre de 2007 volvió a ubicarse al tope de la clasificación hasta julio de 2008. Posteriormente, volvió a alcanzar el primer lugar entre julio y octubre de 2015, y desde abril de 2016 hasta marzo de 2017.
La Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978 fue la undécima edición de la Copa Mundial de Fútbol y se desarrolló en Argentina, entre el 1 de junio y el 25 de junio de 1978. La Copa del Mundo volvía así a Sudamérica por primera vez desde Chile en 1962. El torneo fue disputado en seis estadios, repartidos en las ciudades de Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y Mendoza.
La mascota de este mundial fue Gauchito Mundialito y la pelota oficial sufrió un cambio revolucionario con la aparición de la Adidas Tango. Esta pelota se convirtió en un clásico del diseño que iba a perdurar durante cinco mundiales, y contaba con mayor impermeabilización que los diseños anteriores.
En el torneo no jugaron el joven Diego Armando Maradona (en ese momento con 17 años), ni la consagrada estrella neerlandesa Johan Cruyff, pero sí lo hicieron otros consagrados futbolistas internacionales de la época como Johan Neeskens, Teófilo Cubillas, Zico, Dino Zoff y Mario Kempes, además de Michel Platini, Karl-Heinz Rummenigge y Paolo Rossi, entre otros valores destacados.
Se jugó con el mismo sistema de eliminación que en Alemania Federal 1974: una primera ronda con cuatro grupos clasificatorios, donde los dos primeros de cada uno clasificaron a la segunda fase, en la que se definieron los dos finalistas. La gran final se jugó entre los Países Bajos, ganadores del Grupo A, y Argentina, que clasificó ganando el Grupo B. Fue un partido muy disputado en que los equipos debieron ir a tiempo suplementario, ya que en los 90 minutos habían empatado 1:1. Finalmente, con goles de Mario Kempes (2) y Daniel Bertoni (1) la selección albiceleste se impuso por 3:1, levantando la copa por primera vez, luego de que se le había escapado en la Copa Mundial de Fútbol de 1930, al perder por 4:2 en la final, ante Uruguay.
El torneo se disputó mientras que en la Argentina gobernaba
Gobernaba una Dictadura que había impuesto un régimen terrorista de Estado, boicoteado por algunas organizaciones internacionales de derechos humanos. Se ha sospechado que el partido entre la selección local y Perú estuvo arreglado para que la Argentina ganara por una abultada diferencia. Distintas versiones se han dicho sobre el encuentro. El equipo peruano han dado versiones contradictorias sobre el partido, pero nunca se pudo comprobar feacientemente que el mismo estuviera arreglado. El Estadio Monumental donde se realizaron las ceremonias de apertura y cierre, se encuentra a pocos metros de la ESMA, uno de los principales centros clandestinos de detención de la dictadura. La decisión de realizar el torneo en Argentina, las relaciones entre la dictadura militar en el país con la FIFA, los resultados deportivos y los actos de corrupción han sido materia de investigación y debate.
Paul Breitner mintió. Lanzó el balón al lado contrario que Jongbloed esperaba. Empate. El gol del omnipresente lateral izquierdo había cimentado el camino hacia la victoria de Alemania Federal. Por el contrario, su tercer tanto en la Copa del Mundo de 1974 motivó la derrota de un estilo de fútbol.
Los historiadores sitúan el origen del Fútbol Total en la pizarra del británico Jack Reynolds. Durante su etapa como técnico del Ajax dirigió a un joven Rinus Michels. Ya recordó Josep Bobé en El Milagro de Berna la aportación de Gusztáv Sebes a este novedoso estilo de juego como seleccionador de Hungría. De todos ellos aprendió Michels, nombrado mejor entrenador del siglo XX por la FIFA. En el Mundial de Alemania, exportó la exitosa fórmula utilizada en el conjunto ajacied campeón de Europa de 1971 al combinado nacional.
El totaalvoetbal en su máxima expresión fascinó al mundo. Se basaba “en el concepto de ocupar todo el campo, robando la pelota al rival lo más cerca de su portería, para después atacar con los hombres necesarios sin distinción del número de la camiseta, lógicamente, haciendo los relevos correspondientes”, dijo el entrenador neerlandés. Era la modernización del fútbol, que respondía al idílico destello brasileño de 1970. La introducción de métodos había prosperado en la cantera holandesa.
El Olímpico de Múnich fue el escenario de la final. El modelo a prueba. Los Países Bajos eran claros favoritos. Nadie pronosticaba el triunfo de la anfitriona, Alemania Federal. Beckenkbauer, Müller, Hoeness y compañía decidieron no entregarse al destino. Los arroparon las banderas y el aliento de los más de 75.000 alemanes presentes. Las esperanzas de victoria en la cruzada se multiplicaron a raíz del gol de Breitner, precisamente el jugador que estuvo a punto de abandonar la concentración bávara. “Para convencerle de que se quedara, Müller y yo tuvimos que pasarnos una noche entera hablando con él. El argumento que acabó de convencerle fue reconocer que en plena noche y en medio del campo no iba a encontrar un coche que le llevara a la estación. ¿Acaso iba a hacer autostop?”, recuerda el Kaiser.
DOS ALEMANIAS Y UNA HOLANDA ÚNICA
Alemania se había fracturado tras la II Guerra Mundial y la consecuente Guerra Fría. Ahí estaba el Muro. La coexistencia pacífica dio origen a estrategias como la Ostpolitik. Por ella, el presidente de Alemania Federal, W***y Brandt, suavizó las relaciones con los países del este, incluida su vecina y hermana comunista, la República Democrática Alemana. Fue el diálogo el que gestó el Acuerdo Básico de 1972, por el que ambas se reconocieron como Estado. Tan solo un año después, la RDA ingresaba en la ONU. Esta tendencia aperturista encontró también un aliado en el fútbol, con la primera y única presencia de Alemania Oriental en una Copa del Mundo.
Alemania Democrática venció a Alemania Federal por 1-0
Alemania Democrática venció a Alemania Federal por 1-0
“Si en mi lápida pusieran ‘Hamburgo, 1974’, todos sabrían quién yace debajo”. Son palabras de Juergen Sparwasser, autor del solitario tanto por el que la Alemania comunista se impuso a la occidental. Cinco landers y media Berlín vencieron y, de paso, se hicieron con el primer puesto del grupo A. Ambas avanzarían a la siguiente fase, compuesta por dos grupos de cuatro – superaban la primera ronda los dos primeros clasificados de los cuatro grupos-.
Alemania Federal sabría rehacerse del duro golpe sufrido en lo deportivo y en lo político. La selección no brillaba, pero sí tenía líderes para sostenerla. El periodista alemán Raimund Hinku cuenta en el documental de Marca Duelos de oro cómo Beckenbauer y Müller se amotinaron contra su seleccionador, Helmut Schoen. Desde entonces tuvieron mayor poder en las decisiones.
El combinado de Schoen se jugó con Polonia el billete a la final. Lluvia torrencial y la amenaza del otro gran favorito, liderado por el bota de Oro del campeonato: Grzegorz Lato (7 goles en total). ‘Torpedo’ Müller anotaría el 1-0 definitivo.
Sólo Suecia fue capaz de arrancar un empate a la Holanda de Johan Cruyff en el grupo C. Si para Rinus Michels el fútbol “era como la guerra”, Cruyff era su general. “Su fútbol siempre navegó contra corriente. Insistió en el hábito del toque para monopolizar la posesión y, a los dos años, la pelota ya se había puesto de su lado danzando a una velocidad que contagiaba la risa. Ganó más que nadie, pero su revolución no es estadística. Activó la cantera como nadie, pero su revolución no es productiva”. Palabra de Valdano.
Cada partido era una pieza brillante. «Teníamos varios sistemas de juego y los aplicábamos según las necesidades del partido. Nos importaba saber cómo jugaba el adversario, sus puntos fuertes y sus flancos débiles. Pero sobre todo nos interesaba saber qué éramos capaces de hacer», afirmó el general de la Naranja Mecánica. La actuación más recordada fue frente a Brasil por una plaza en la final. La canarinha, desgastada sin sus estrellas, renunció al jogo bonito. Se agazapó y fue agresiva, pero no evitó el 2-0. El segundo gol lo anotó el propio flaco, que también anduvo cerca de no acudir al Mundial por su rifirrafe con Adidas. El mundo del fútbol habría llorado la ausencia del jugador del FC Barcelona.
Entre tanto, la supersticiosa y frágil debutante selección de Zaire se marchó con 14 tantos en contra y ninguno favor. Carlos Caszely recibió la primera roja de los Mundiales. Era jugador de Chile, selección que superó la repesca ya que la URSS no disputó el partido de vuelta. Un golpe militar liderado por el general Augusto Pinochet había apartado a Salvador Allende del gobierno; los rusos prefirieron no jugar en Chile. A diferencia de la URSS, otras selecciones no estuvieron por lo futbolístico. La selección de Estados Unidos tuvo que ver por el televisor la acusación en firme contra Nixon por el escándalo Watergate. España, conmocionada aún por el atentado contra Carrero Blanco y la condena de Salvador Puig, caminaba lenta hacia la democracia. Mientras, en Portugal florecían Claveles.
16 PASES
El árbitro indicó el inicio del partido un poco más tarde de lo previsto. ¿Puntualidad alemana? Mal presagio. Peor tras el fulminante arranque de su rival. Cruyff recogió el balón al decimosexto pase. Entonces dribló a Berti Vogts y Ulrich Hoeness, que cometió penalti, el primero en la final de un Mundial. Alemania no había tocado el balón y el otro Johan, Neeskens, no falló. 1-0 a los dos minutos.
Parecía definitivo, pero Alemania tenía un planteamiento y quiso llevarlo a cabo. Calidad en la salida de balón, combinaciones rápidas, desplazamientos en largo a las bandas y potencia. También algo de mano dura y un marcaje al hombre de Vogts a Cruyff. Impidieron así a Holanda desplegar el juego que venía practicando. Los cercaron hasta que llegó el penalti a Hölzenbeing transformado por Breitner.
Paul Breitner anota el penalti
Paul Breitner anota el penalti del empate. Getty Images
La afición empujaba, eran dueños del partido. El guardameta neerlandés, sin guantes, repele el disparo de Vogts. Se suceden las ocasiones hasta que Rainer Bonhof realiza un desmarque de ruptura. Recorrió la banda derecha y puso el balón a Müller dentro del área. “Me acuerdo al milímetro de mi gol en la final. Lo conservo en la cabeza. Se me pone la piel de gallina. Había tres holandeses, yo me muevo y ellos me siguen. Me vuelvo hacia atrás, ellos se quedan. El balón entra desde la derecha, centrado por Bonhof, se me escapa del pie izquierdo hacia el derecho. Me giro y disparo inmediatamente. Como delantero, uno sabe dónde está la portería… Naturalmente, el gol del 2-1 en la final del Mundial fue el más importante”, rememoró en una ocasión el delantero. Fue el gol del triunfo, su decimocuarto en los Mundiales, récord superado décadas más tarde por Ronaldo Nazário y Klose.
Cruyff recibió una tarjeta amarilla en el descanso por sus protestas al colegiado. Al inicio segundo tiempo, Höelzenbein estuvo a punto de sentenciar. De ahí al final, los tulipanes cargaron sin éxito sobre la portería del inspirado meta germano Maier. Cuando él falló, Breitner sacó bajo palos. En otra ocasión, Jhony Rep marró incomprensiblemente. Holanda se deshinchó y Müller avisó de nuevo con un gol anulado.
Pitido final. La Naranja Mecánica claudica. Alemania es el primer equipo en levantar la nueva Copa del Mundo -su segunda de la historia-, diseñada por el italiano Silvio Gazzaniga. Gesta histórica al enlazar Eurocopa del ’72 y Mundial, registro solo superado por España en 2012. Alemania imponía su reinado, como también sucedía en clubes. A las tres Copas de Europa del Ajax les siguieron otras tres del Bayern (1974, 1975 y 1976)
La explicación de Cruyff, con el paso del tiempo, ha sido esta: “Creo que fue un problema de mentalidad. Los alemanes tenían un equipo muy bueno, pero en circunstancias normales nosotros éramos mejores. Nosotros, los holandeses, tenemos una mentalidad y es que nos sentimos satisfechos bastante rápido, y en cierto sentido haber llegado a la final ya era histórico. De no haber jugado contra los alemanes habríamos ganado”.
Franz Beckenbauer ganó la partida. «Cruyff será mejor jugador, pero yo soy campeón», dijo. Y así fue, el holandés debió conformarse ese año con ganar su tercer Balón de Oro.
LA HOLANDA ERRANTE
Holanda es derrotada por sorpresa por Alemania Federal
Alemania Federal derrota a Holanda por sorpresa
Un marinero desciende cada siete años en busca del amor que le salve de la maldición que pesa sobre sus hombros. Es el argumento de la ópera de Richard Wanger, El Holandés errante, que sirve de metáfora para comprender el efecto que produjo la derrota sobre el fútbol de los Países Bajos. Con aquella final, han sido subcampeones del mundo en tres ocasiones. Solo la Eurocopa del ’88 calmó el sufrimiento que padecen cada cuatro años, en un eterno intento fallido.
Sin embargo, el leitmotiv (recurso utilizado por primera vez en dicha ópera) está grabado a fuego. Las huellas pasadas siempre pesan, a pesar de que muchos afirmen que el fútbol no tiene memoria. La tiene, pero solo cuando interesa. El legado de aquella selección ha sido inmenso. Muchos han señalado que su juego es el último vestigio del idealismo de la década de los ‘60.
De esa marca nacional, opinó Ronald Koeman: “Puede haber variantes, pero el estilo es incontestable. Holanda siempre juega para el espectador, de forma muy ofensiva y atractiva. Eso ya es un triunfo. Siempre hemos escogido el camino más difícil hacia la victoria. Otras selecciones han elegido otra vía, la de esperar y defender. Ese es nuestro método, aunque nuestras posibilidades se reduzcan. El fútbol es un juego y a nosotros nos gusta jugar”.
Lo cierto es que nadie juega para perder. Eso piensa Cruyff: “Los chicos que jugaron en aquel equipo fueron utilizados para ganar y Michels ideó el Fútbol Total, no como el camino para hacer patrones de belleza en el campo, sino como la forma de ganar. El Ajax campeón de Europa tres años consecutivos fue mucho mejor que los demás y ganó. Ese era el plan para 1974. Los Países Bajos no estaban allí para hacer bulto, terminar segundo y ser aclamado por su belleza, amplitud de miras y su naturaleza filosófica. Estaban allí para ganar”
Aquella generación fue la prueba de que muchas leyendas pueden alimentarse de la derrota. El buen fútbol siempre será recordado. La perfección no es una aspiración inútil
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