27/08/2026
ENSÉÑALE ESTA IMAGEN A QUIEN TE DIGA QUE ENTRENAR ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO Y PURA VANIDAD. 💪🏼
Amigos, algo que siempre les enseño a las personas que dicen que el músculo eventualmente “se cae” y que no tiene mucho sentido pasar tantos años entrenando porque cuando seamos viejitos vamos a terminar perdiéndolo todo, es esta imagen.
Lo que están viendo abajo son cortes de los muslos de dos personas de alrededor de 70 años. Uno pertenece a una persona sedentaria y el otro a un triatleta que llevaba muchísimos años manteniéndose físicamente activo.
Y creo que la diferencia se entiende bastante bien incluso sin saber absolutamente nada de anatomía. En uno vemos una cantidad mucho mayor de grasa y bastante menos tejido muscular. En el otro, a una edad similar, gran parte del muslo sigue estando ocupado por músculo.
La imagen forma parte de un estudio llamado *Chronic Exercise Preserves Lean Muscle Mass in Masters Athletes*, en el que los investigadores analizaron a atletas de entre 40 y 81 años que habían mantenido durante años un nivel alto de actividad física.
Algo muy interesante que encontraron fue que, dentro de esta población de personas que continuaron entrenando, la masa muscular y la fuerza se conservaron sorprendentemente bien incluso en edades avanzadas.
Obviamente esto no quiere decir que hacer ejercicio detenga el envejecimiento. Cumplir años tiene efectos reales sobre nuestro cuerpo y sería absurdo pensar que una persona de 70 u 80 años simplemente puede entrenar y conservar exactamente el mismo organismo que tenía a los 25.
Pero también creo que durante mucho tiempo hemos cometido el error de meter dos cosas diferentes dentro de la misma bolsa: envejecer y dejar de utilizar nuestro cuerpo.
Porque no todo lo que vemos en una persona mayor necesariamente apareció solo porque cumplió años. Si durante décadas dejamos de exigirle fuerza a nuestros músculos, nos movemos cada vez menos y abandonamos muchas de las actividades que hacíamos cuando éramos jóvenes, también estamos acumulando años y años de desuso.
Y justo por eso me gusta tanto esta imagen. No porque prometa que entrenando vas a derrotar al envejecimiento, sino porque muestra lo diferente que puede llegar a verse un cuerpo que ha seguido siendo utilizado durante décadas.
A veces pensamos en ganar músculo únicamente como algo estético. Queremos más brazo, más pierna, una espalda más grande o simplemente vernos mejor frente al espejo. Y no tiene absolutamente nada de malo que esa sea una de tus razones para entrenar.
Pero conforme pasan los años empiezas a entender que ese músculo puede tener un valor muchísimo mayor.
Porque quizá dentro de 40 o 50 años ya no te importe cuánto mide tu brazo. Pero probablemente sí te importe tener piernas suficientemente fuertes para levantarte de una silla sin que alguien tenga que ayudarte, subir unas escaleras, cargar tus propias cosas, salir a caminar o simplemente poder seguir moviéndote por tu cuenta.
Y ahí es donde cambia por completo la manera de ver el entrenamiento.
Ya no entrenas solamente por el cuerpo que quieres tener hoy. También estás construyendo y tratando de conservar el cuerpo que vas a necesitar mañana.
Así que cuando alguien me dice: “¿Para qué entrenas tanto si cuando estés viejo vas a terminar perdiendo el músculo?”, para mí la respuesta es precisamente la contraria.
Entreno porque algún día voy a ser viejo.
No podemos decidir si vamos a envejecer. Si tenemos suerte, todos llegaremos hasta allá. Pero sí podemos hacer muchas cosas durante el camino para intentar llegar con más fuerza, más músculo, más capacidad física y, sobre todo, más independencia.
Quizá el verdadero objetivo del gimnasio nunca fue evitar hacernos viejos.
Quizá era poder llegar a viejos y seguir haciendo por nosotros mismos muchas de las cosas que hoy damos por sentado. ❤️💪🏼