14/09/2026
El sábado 12 y domingo 13 de septiembre tuvimos la fortuna de recibir en Shiva Yoga a Alicia Ramos, maestra certificada de Yoga Iyengar Nivel III, una mestra muy querida y un ejemplo para muchos otros maestros.
Fue un taller en el que participamos practicantes constantes y maestros de Yoga Iyengar, pero también una oportunidad para acercarse por primera vez a este método, tanto para quienes practican otros tipos de yoga como para quienes nunca habían practicado yoga.
Y quizá una de las cosas más maravillosas fue comprobar que todos podemos aprender juntos, independientemente de nuestro nivel o experiencia.
Practicamos posturas que para muchos son parte de la práctica habitual: Adho Mukha Svanasana, Utthita Trikonasana, Urdhva Prasarita Padasana, Prasarita Padottanasana, brazos de Gomukhasana, trabajo en cuerdas, Salabhasana, Makarasana, Parsva Salabhasana, Dhanurasana, Parsva Dhanurasana, Setu Bandha Sarvangasana, Pincha Mayurasana y Salamba Sarvangasana, entre muchas otras.
Y, sin embargo, todos aprendimos muchísimo.
Alicia tiene una gran capacidad para observar y enseñar a un grupo tan diverso. Así, una misma postura se convierte en una experiencia completamente distinta para cada persona: una oportunidad para comprender mejor, ajustar, profundizar y descubrir algo que quizá antes había pasado desapercibido.
Esa es una de las maravillas del Yoga Iyengar: las posturas pueden ser conocidas, pero nunca se agotan. Siempre hay algo más que observar, comprender y experimentar.
Después del taller, Alicia tuvo además la generosidad de abrir un espacio para maestros de Yoga Iyengar y de otros estilos de yoga, en el que pudimos compartir dudas, inquietudes y experiencias alrededor de la enseñanza, el servicio que implica enseñar y la práctica de asanas.
Fue un espacio cercano y enriquecedor, compartido con mucho amor y generosidad. Porque el yoga es un conocimiento que, sin duda, vale la pena compartir, y qué mejor que hacerlo de la mano de alguien como Alicia, que no solo posee una enorme experiencia y conocimiento, sino también una profunda disposición para compartirlo y ponerlo al servicio de los demás.
Shiva Yoga yoga fue el escenario y los protagonistas fuimos todos.
Gracias, Alicia, por compartir tu conocimiento y tu manera tan generosa, firme y cariñosa de enseñar, porque la enseñanza siempre es entrega, a Iyengar Yoga Center, la escuela de yoga Iyengar con gran trayectoria a la que representas y que, personalmente, tanto amo por ser la escuela donde comencé mi práctica de yoga y donde continúo tomando clases a distancia. Gracias a todos los que hicieron posible este taller y a quienes formaron parte del mismo y de estos dos días de práctica y aprendizaje en comunidad.