29/09/2026
PARTE 1
Del dugout de Atlanta 1996 a las gradas de LA28: un sueño llamado Puerto Rico
Por Elba Eiffel Lebrón Vega
La Chica Olímpica
Han pasado más de tres décadas desde que el sóftbol femenino puertorriqueño comenzó a escribir algunas de las páginas más importantes de nuestra historia deportiva. Décadas de sacrificios, medallas, campeonatos y generaciones de mujeres que han defendido con orgullo las letras de Puerto Rico sobre el pecho.
Hoy, el nuevo ranking mundial de la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol WBSC coloca nuevamente a Puerto Rico en la tercera posición del mundo, solamente detrás de Japón y Estados Unidos.
Para muchos, quizás sea solamente un número. Para quienes conocemos este deporte desde adentro, representa mucho más.
Ese número tres guarda décadas de historia. Guarda los sacrificios de las pioneras que comenzaron cuando casi nadie hablaba del sóftbol femenino. Guarda las prácticas bajo el sol, los viajes, las derrotas dolorosas y las victorias inolvidables. Guarda las manos lastimadas, los uniformes llenos de tierra y los sueños de miles de niñas que alguna vez imaginaron representar a Puerto Rico.
También guarda una deuda: la visibilidad que nuestro sóftbol femenino todavía merece recibir.
En 1996 tuve el inmenso honor de formar parte de la Selección Nacional de Puerto Rico que participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta. Tenía apenas 17 años y estaba viviendo un sueño que había comenzado desde mi niñez.
Recuerdo la emoción de entrar al terreno, mirar las gradas y comprender que estaba representando a toda una isla. Recuerdo el uniforme, el himno, la bandera y aquel dugout que se convirtió en el lugar desde donde contemplé uno de los momentos más importantes de mi vida.
No era solamente Elbita la jugadora.
Éramos Puerto Rico.
Éramos las niñas que soñaron con jugar. Éramos las mujeres que lucharon para abrirse un espacio en el deporte. Éramos las generaciones anteriores que construyeron el camino y también las futuras jugadoras que, aunque todavía no lo sabían, continuarían nuestra historia.
Atlanta 1996 no fue simplemente una participación olímpica. Fue la demostración de que el talento femenino puertorriqueño tenía un lugar entre las mejores selecciones del mundo.
Hoy miro este nuevo ranking y vuelvo a sentir aquella emoción.
Puerto Rico ocupa el tercer lugar del mundo. Nuestro equipo continúa compitiendo, ganando medallas y clasificándose a los eventos más importantes. Sin embargo, todavía falta alcanzar el gran sueño: regresar a unos Juegos Olímpicos.
Este jueves compartiré la segunda parte: el sueño de ver a una nueva generación puertorriqueña en LA28. 🇵🇷🥎
Fedesoftpr PRsoftbol Comité Olímpico de Puerto Rico Ivelisse Echevarria Oly Eve Soto-Suarez