09/10/2026
🔥 ÉRAMOS 32,000… Y DIOS NOS DEJÓ 300. 🔥
Para que nunca olvidemos de quién dependemos.
Hoy fue mucho más que una entrega de uniformes. 🏀❤️🔥 Hoy vimos sueños tomando forma, jóvenes preparándose para una nueva temporada y una institución que, con humildad, sigue trabajando y creyendo en lo que Dios puede hacer.
Pero hoy también recordé una historia bíblica que nos enseña algo poderoso: la victoria nunca ha dependido de cuántos somos, sino de quién va delante de nosotros.
En Jueces 7 encontramos la historia de Gedeón. Tenía un ejército de 32,000 hombres, pero Dios redujo aquel ejército hasta dejar solamente 300. ¿Por qué? Para que Israel no se atribuyera la victoria a sí mismo, sino que reconociera que la mano de Dios había sido quien les había dado la victoria.
Y hoy, mientras miraba nuestros uniformes, nuestros atletas y todo lo que se está preparando para esta temporada, pensé: ¡Qué importante es recordar esa historia! 🙏🏼
Porque es fácil mirar los números, los recursos, las facilidades, los trofeos y las estadísticas. Es fácil pensar que el éxito depende de cuántos tenemos, de cuánto podemos invertir o de cuán grandes somos ante los ojos de los demás.
Pero cuando Dios está en el asunto, hasta lo pequeño puede convertirse en testimonio de Su grandeza.
En Lu-Anna Educational Center no pretendemos ser más que nadie. No creemos que lo sabemos todo, ni que tenemos todo lo que quisiéramos tener. Somos una institución que trabaja, que se esfuerza, que hace sacrificios que muchas veces nadie ve y que continúa sembrando aun en los días en que los resultados parecen lejanos.
Pero tenemos algo que no queremos perder jamás: la certeza de que sin Dios, nada de lo que hacemos tendría el mismo propósito.
Hoy no entregamos solamente uniformes. Entregamos una parte de nuestros sueños, de nuestro compromiso y de nuestra esperanza. Cada camisa representa un joven al que queremos formar, no solamente para que aprenda a jugar baloncesto, sino para que aprenda a vivir con disciplina, humildad, respeto, lealtad y fe.
Queremos victorias, claro que sí. Queremos competir, crecer y dejar nuestra huella en la cancha. Pero, por encima de todo, queremos que nuestros muchachos entiendan que el carácter vale más que una medalla, que la humildad vale más que el reconocimiento y que jamás debemos olvidar quién nos permitió llegar hasta donde estamos.
Y si esta temporada nos toca celebrar, celebraremos con gratitud. Si nos toca aprender, aprenderemos con humildad. Si nos toca levantarnos después de una caída, nos levantaremos con fe. Porque nuestra identidad no depende de un marcador, y nuestro valor no lo determina una tabla de posiciones.
No sabemos cuántas victorias tendremos esta temporada, pero sí sabemos quién queremos que dirija cada uno de nuestros pasos.
A nuestros padres, gracias por confiar. A nuestros atletas, gracias por vestir estos colores y permitirnos ser parte de su historia. A nuestros dirigentes, gracias por invertir su tiempo, su conocimiento y su corazón en estos jóvenes. Y a cada persona que, de una manera u otra, aporta a este programa, que Dios les multiplique cada sacrificio.
Desde lo más profundo de nuestro corazón, gracias a Dios, porque aun cuando los recursos no siempre sobran, las ganas de trabajar permanecen; aun cuando el camino no es sencillo, seguimos avanzando; y aun cuando somos pequeños ante los ojos de algunos, tenemos un Dios que no necesita multitudes para hacer grandes cosas.
Hoy vestimos un uniforme. Mañana saldremos a competir. Pero todos los días debemos recordar de dónde viene nuestra fuerza.
🔥 ÉRAMOS 32,000… Y DIOS NOS DEJÓ 300.
Que esta temporada nos encuentre preparados, unidos, disciplinados y con los pies bien puestos sobre la tierra. Que nunca confundamos la bendición con el mérito propio, ni el talento con la ausencia de Dios.
Porque si algo queremos que nuestros Fénix aprendan, es que se puede competir con intensidad sin perder la humildad, se puede soñar en grande sin creerse superior y se puede alcanzar el éxito sin olvidar a quien nos sostuvo durante el proceso.
¡Que se haga la voluntad de Dios en esta temporada! Que Él reciba la gloria, que nuestros jóvenes crezcan y que cada paso que demos sea una oportunidad para demostrar que los valores siguen siendo nuestra mayor victoria. 🙌🏼🏀
No somos los más grandes. No tenemos que serlo. Solo queremos ser fieles al propósito que Dios puso en nuestras manos.
❤️🔥 SOMOS LU-ANNA. SOMOS FÉNIX. SOMOS FAMILIA. Y POR ENCIMA DE TODO, SOMOS DE DIOS.
“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
— Zacarías 4:6 🙏🏼