08/06/2026
360° CYCLING CHALLENGE: LA VUELTA EN DOS DÍAS™️, Sabado 10 y Domimgo 11 de Octubre.
Dos Lotes.
Decide si ruedas uno o ambos días.
Info:
360challenge2026.eventbrite.com
Training mode: ON
08/06/2026
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06/06/2026
La Ley del Embudo en el Pelotón: Cuando las Lealtades Tienen Doble Tracción
Por Joe Urbina
Productor y presentador del programa de radio Todo Ciclismo.
"Ah pero como es esto, te molesta que ruede con quien te hizo mal, pero tú puedes rodar con el que me hizo el mal a mí y con otros que le han hecho mal a otros". Vamo' a organizarno' que algo anda mal con la doble vara…
En el mundo del ciclismo se comparten muchas cosas: el viento de cara, el dolor en las piernas, el café de la parada y, a menudo, los códigos de honor no escritos. En la carretera se forjan hermandades reales, de esas que se miden en relevos cuando las fuerzas flaquean. Sin embargo, cuando el asfalto se ensucia con la política de grupo y los egos mal curados, aparece un fenómeno tan viejo como la humanidad, pero vestido de licra: la doble moral de la lealtad.
El planteamiento es un clásico del drama grupal, pero llevado a su máxima expresión de hipocresía. Vamos a ponerle nombres para entender la geometría de este absurdo: Ciclista A (líder del grupo Las Águilas) se desvive en quejas y se siente traicionado porque su amigo, el Ciclista C (quien se siente parte de las Águilas), decide salir a rodar con el Ciclista D (líder del grupo Los Delfines y el enemigo jurado de A porque D le brincó la cuica). Hasta ahí, uno podría argumentar que el Ciclista A líder de Las Águilas defiende un código de fidelidad básica. El problema —la gran paradoja— es que ese mismo Ciclista A líder de Las Águilas no ve ningún problema en subirse a la bicicleta y tirar millas con el Ciclista B (líder del grupo Los Búhos), sabiendo perfectamente que B es quien, en su momento, le dio una puñalada trapera al alma de su amigo C.
Es la máxima de la comodidad selectiva: "Mis alianzas se justifican por negocio, por logística, conveniencia o por rendimiento; las tuyas son una traición a la patria".
La red de la incoherencia: El turno del Amigo E
Pero la hipocresía de este tipo de personajes no se detiene en un solo objetivo; es un patrón de conducta que se extiende por todo el grupo. A veces la doble vara no se ejecuta directamente contra el mismo Ciclista C, sino que el escenario se repite con otros miembros del círculo.
Mañana entra en escena el Amigo y ciclista E. El Ciclista A volverá a ponerse el traje de juez supremo para exigirle a E una fidelidad ciega, un bloqueo diplomático absoluto y que borre de su mapa a cualquiera que le caiga mal a la "cúpula". Sin embargo, cuando al Amigo y Ciclista E le toca el turno de ver cómo el Ciclista A comparte ruta, risas y selfis con el tipo que a él le brincó la cuica o le hizo daño en el pasado, la respuesta de A es el encogimiento de hombros o la justificación barata.
Esto demuestra que no se trata de un malentendido aislado: es una dinámica de manipulación en la que el líder pretende ser el único con derecho a tener una agenda abierta, mientras los demás (ya sea C, E o el que sea) deben mantener una sumisión ciega a sus enemistades personales.
El absurdo de la indignación selectiva
Este tipo de líderes o figuras de grupo que se dan en todos los ámbitos de la sociedad pretenden legislar sobre las relaciones ajenas basándose en un egocentrismo absoluto. Exigen un bloqueo diplomático vertical contra sus detractores, pero exigen también amnistía total y "mente abierta" cuando son ellos los que cruzan la línea, sin importar a cuál de sus amigos estén pisoteando en el proceso.
¿Cómo se sostiene moralmente exigirle pureza a C o a E, mientras el que exige se codea con los verdugos de ambos? No se sostiene. Es un castillo de naipes argumentativo que se cae al primer pedalazo.
Aquí no hay zonas grises ni interpretaciones tibias. Si vamos a medir la fidelidad y el respeto dentro de un círculo de confianza, la regla tiene que ser simétrica, matemática y justa. O es malo para todos, o es bueno para todos.
Si el código del grupo estipula que "con el enemigo de mi hermano no se comparte el asfalto", ese código se aplica en todas las direcciones y con todos los miembros por igual, o se convierte en una farsa. No puedes exigir que tus amigos hereden tus guerras personales si tú no estás dispuesto a respetar sus cicatrices.
La bicicleta como espejo del ego
Al final, este comportamiento no es un problema de rutas, de marcas de bicicletas ni de quién aguanta más el paso en la subida. Es un problema de madurez. El ciclismo, al igual que la música o el deporte de alta competencia, es un ecosistema de pasiones intensas. Y donde hay intensidad, el ego tiende a buscar territorio, control y sumisión.
Cuando un ciclista intenta imponer una lista negra a sus compañeros —hoy a C, mañana a E— mientras él mantiene su propia agenda de conveniencia, deja de actuar como un líder de pelotón y empieza a actuar como un dictador de patio de recreo. Olvida que la bicicleta es, por definición, un ejercicio de libertad.
El veredicto de la carretera
La verdadera hermandad no se exige mediante el control; se cultiva con el ejemplo y la consistencia. El respeto en un grupo de rodada —o en cualquier grupo humano— es una avenida de doble vía. Si pretendes que tus amigos mantengan la distancia con quien te hizo daño, lo mínimo que dicta la decencia es que tú dejes de rodar con el que les pisoteó la dignidad a ellos.
Quien no es capaz de mantener esa coherencia generalizada pierde el derecho al pataleo y, peor aún, pierde la autoridad moral ante todo el grupo. En el juego de las lealtades, la ley del embudo no funciona. Si la regla no aplica para el que la impone, entonces la regla no existe. O corremos todos bajo el mismo sol y con el mismo viento, o dejamos el drama a un lado y aceptamos que, al final del día, cada cual es dueño de su propio manubrio y de sus propias contradicciones. "Dado que la selectividad en todas direcciones es complicada y solo multiplica las divisiones, la solución más simple es la libertad absoluta: que cada cual ruede con quien quiera, sin temor a represalias porque nadie va a aplicar penalidades.
Foto por Géminis
Alianza Ciclista Hostosiana por la Ética, Empatía y Convivencia.