16/10/2026
Mi nombre es Ricardo Morales Rivera, y servir a mi país como agente de la Policía de Puerto Rico ha sido uno de los mayores honores de mi vida.
Durante más de 27 años de servicio, he tenido la oportunidad de trabajar en divisiones especializadas como TRÁNSITO, RESCATE y SWAT (FURA), experiencias que me han enseñado el verdadero significado del sacrificio, la disciplina, el compañerismo y el valor. A lo largo de mi carrera, he recibido dos medallas de plata al valor y un reconocimiento por acto de valor, distinciones que llevo con orgullo y humildad.
Actualmente, formo parte de la DIVISIÓN ARRESTOS ESPECIALES Y EXTRADICIONES (DAEE), del Negociado de Inteligencia y Arrestos (NIA), Superintendencia Auxiliar en Operaciones Especiales SAOE, donde, junto a mis compañeros, continúo trabajando día y noche en las calles para localizar prófugos de la justicia y luchar contra la criminalidad, brindando apoyo a Divisiones como Droga, Inteligencia y otras agencias.
Además de mi labor operacional, me han encomendado la responsabilidad de llevar nuestro trabajo a los medios de comunicación Lo Sé Todo y Viva La Tarde Wapa TV, y El Poder del Pueblo Teleonce, presentando semanalmente casos de personas buscadas mediante órdenes de arresto por delitos graves, como as*****to, sustancias controladas, robo y delitos sexuales, entre otros.
Lo hago con un propósito, darle voz al trabajo de mis compañeros, orientar a la ciudadanía y contribuir a que más personas buscadas por la justicia puedan ser localizadas y arrestadas. Le doy gracias a Dios, y a todos lo que creyeron en mi y me dieron esa gran oportunidad. También agradecido con los medios de comunicación, por tan importante oportunidad de dejarnos llegar a nuestra gente a través de las pantallas de televisión, y a sus equipos de trabajo, productores, camarógrafos, los talentos de los programas, seguridad, recepcionistas, en fin todos, por hacerme sentir parte de ellos.
Detrás de cada uniforme hay un ser humano, una familia y una historia de sacrificio. Detrás de cada intervención hay policías que salen de sus hogares sin saber qué les deparará el día, pero con la determinación de cumplir con su deber.
Después de tantos años, mi compromiso permanece intacto. No se trata de reconocimientos, cámaras ni aplausos. Se trata de servir, de hacer lo correcto y de honrar la responsabilidad que asumí cuando decidí vestir este uniforme.
También le doy gracias a Dios por permitirme continuar esta misión, por protegerme en cada paso del camino y por darme la fortaleza para seguir adelante.
Porque ser policía no es solamente una profesión. Es una vocación de servicio, una responsabilidad y un compromiso que llevo en la sangre.
¡Honor, valor y servicio! ¡Siempre al servicio de Puerto Rico!