21/08/2026
Historia del nacimiento y trayectoria del Club de Natación Zeus
Escritura
Hoy quiero contarles un poco de la historia de cómo nació el Club de Natación Zeus, una historia que para mí no es solamente la historia de un club, sino la historia de una parte muy importante de mi vida.
La natación ha estado presente en mi vida desde siempre. Mi padre, Pedro Castillo, Q.E.P.D., fue quien me enseñó a nadar. Desde aquellos primeros momentos comenzó mi relación con este hermoso deporte, sin imaginar que años después se convertiría en mi forma de vida.
Con el paso del tiempo comencé a dar clases de natación y tuve la oportunidad de trabajar en el Club Tritón, del profesor Vicente Guevara. Fue ahí donde conocí a un alumno mexicano llamado Genaro Rodríguez.
En una de esas conversaciones, Genaro me dijo algo que nunca olvidé. Me dijo que yo tenía madera para enseñar y me animó a poner mi propio club de natación.
Tal vez en ese momento no imaginaba hasta dónde podía llegar aquella idea, pero esas palabras se quedaron conmigo.
Poco a poco comenzó a nacer aquel sueño.
Así empezó el proyecto que con el tiempo se convertiría en lo que hoy conocemos como Club de Natación Zeus.
No fue fácil. Como todo proyecto, tuvimos que comenzar desde abajo, con mucho esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
En este camino siempre estuvo a mi lado Ana, mi esposa, mi compañera de vida y también mi mano derecha en las clases de natación. Durante muchos años trabajamos juntos, hombro a hombro, haciendo todo lo posible para que nuestro pequeño proyecto siguiera adelante.
Con el paso de los meses y de los años comenzaron a llegar más alumnos y más familias. Algunas de ellas todavía las recordamos con mucho cariño, como las familias Castillo, Pozo, Urbina y Guerrero, entre muchas otras que han formado parte de esta historia.
Y sería imposible mencionar a todas las personas que han pasado por nuestro club, porque han sido muchísimas.
En algún momento de nuestro camino también tuvimos que enfrentar situaciones difíciles. Hubo momentos en los que parecía que las cosas se complicaban y hasta tuvimos que buscar nuevas oportunidades para poder continuar trabajando.
Llegamos al Estadio Mágico González, donde también vivimos experiencias muy importantes. Después surgieron situaciones que hicieron que tuviéramos que buscar otra alternativa.
Fue entonces cuando tuvimos la oportunidad de acercarnos al Club Pez Sierra, gracias al licenciado Marvin Sierra.
Con el licenciado Marvin aprendimos muchísimo. Fueron años de experiencias, enseñanzas y momentos que agradecemos de corazón.
En aquella etapa compartimos también con grandes personas: la profesora Rosario, el profesor Don Chamba, el profesor Aflor, el profesor Roberto y este servidor.
De cada uno aprendimos algo y cada persona dejó una huella en nuestro camino.
Pero hay algo que nunca dejé de hacer:
Nunca dejé morir mi Club de Natación Zeus.
Aunque las circunstancias cambiaran, aunque hubiera momentos difíciles y aunque durante muchos años solamente pudiéramos trabajar los fines de semana, siempre estuvimos ahí.
Siempre junto a la maestra Frida, trabajando los dos, con esfuerzo y dedicación.
Pasaron los años y seguimos adelante.
Hasta que Dios nos abrió una nueva puerta.
Llegamos al Colegio Palas Atenea, donde actualmente tenemos la bendición de trabajar y donde ya llevamos aproximadamente seis años dentro de estas instalaciones deportivas.
Aquí hemos crecido muchísimo.
Y cuando uno mira hacia atrás, se da cuenta de todo lo que ha pasado.
Hemos vivido momentos buenos y momentos difíciles. Hemos tenido obstáculos, cambios y situaciones que muchas veces nos hicieron pensar que era complicado continuar.
Pero Dios siempre nos ha permitido encontrar un camino.
Hoy podemos decir que hemos sido muy bendecidos.
Bendecidos por nuestros alumnos, por las familias que han confiado en nosotros, por las personas que nos han dado una palabra de apoyo y, sobre todo, por todas esas muestras de cariño que hemos recibido a lo largo de los años.
También creemos que ese cariño es fruto de nuestro trabajo.
Porque siempre hemos tratado de hacer las cosas con responsabilidad, con dedicación y, sobre todo, con amor por la natación.
Quiero agradecer especialmente a la señora directora, quien nos dio la oportunidad de llegar a esta institución y continuar desarrollando nuestro trabajo.
También quiero agradecer al profesor Dubón, porque él nos dio la mano para poder llegar al Colegio Palas Atenea, conocer a los encargados y a los dueños de esta institución y comenzar esta nueva etapa.
Y aquí seguimos.
Día tras día.
Seguimos enseñando.
Seguimos aprendiendo.
Seguimos trabajando.
Y seguimos luchando por nuestro proyecto.
Porque el Club de Natación Zeus no nació de la noche a la mañana.
Nació de un sueño.
Nació de las enseñanzas de mi padre.
Nació de muchas horas de trabajo.
Nació de sacrificios.
Nació de personas que creyeron en nosotros.
Nació también de momentos difíciles que nos hicieron más fuertes.
Y sobre todo, nació de la decisión de nunca rendirnos.
Hoy, después de tantos años, mirar hacia atrás nos llena de orgullo y de gratitud.
Porque aquel pequeño sueño que comenzó hace tantos años todavía está vivo.
Y mientras Dios nos dé fuerzas, mientras tengamos la oportunidad y mientras haya niños y familias que quieran aprender este hermoso deporte, nosotros seguiremos aquí.
Seguiremos luchando por nuestro Club de Natación Zeus.8
Porque esto no es solamente un club de natación.
Es una historia de vida.
Es una historia de familia.
Es una historia de esfuerzo, perseverancia, amistad y muchas bendiciones.
Y esta historia todavía no termina.
La historia del Club de Natación Zeus continúa. 🏊♂️💙