10/12/2026
¡GRACIAS AL BOXEO!
Porque me enseñó a luchar sin odio,
a levantarme sin quejarme
y a confiar en mí, incluso cuando todos dudaban.
Porque aprendí que el dolor no siempre es el enemigo,
que el cansancio es parte del camino,
y que la disciplina puede más que la motivación.
Porque entendí que el rival también es maestro,
que una derrota no te define
y que el respeto se gana mucho antes del primer golpe.
Por cada día en que no quería entrenar…
y entrené igual.
Por cada cuerda que salté,
cada s**o que golpeé,
cada gota de sudor que me forjó en silencio.
Me hiciste fuerte.
No solo de cuerpo.
De mente. De alma.
Y por eso te agradezco,
porque en cada esquina del ring…
descubrí quién soy.
Gracias, boxeo.
Por no darme nada fácil,
y por darme todo lo que realmente importa...