10/22/2026
Ayer mi espalda gritó.
Vivo en movimiento, me estiro todos los días… y aun así también tengo esos días en que todo duele. Ayer fue uno: mis piernas no me sostenían, me levanté de la cama agarrándome de las paredes y pasé la noche mal porque hasta girarme dolía. Me asusté, no te voy a mentir.
Seguramente fue un mal movimiento. Sí, también nos pasa a los profes de yoga.
Esta vez elegí no taparlo de entrada. Me dije: vamos al mat. A sentir, a conectar con el dolor, a aceptarlo y a preguntarle qué me estaba mostrando hoy. Son preguntas importantes, y a veces las callamos antes de escucharlas.
Estos son los movimientos que me aliviaron. No del todo, claro: ese día tocó ir más despacio, con mucha observación y consciencia. Porque muchas veces estos dolores llegan para invitarnos a bajarle un cambio a la vida y a mirar lo que nos estamos perdiendo por ir a mil.
Si querés darte esa oportunidad, guardate este reel 🤍
Y si el dolor es fuerte, no mejora o te baja a las piernas, consultá con un profesional de la salud. Escuchar al cuerpo también es saber cuándo pedir ayuda.
Con cariño,
Eri
👇 Comentá ESPALDA y te mando una práctica suave para estos días.
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