Un grande del básquetbol uruguayo con una larga y gloriosa trayectoria. Protagonista de hazañas inigualables que dejaron una huella Por todo esto soy aguatero.
igos para toda la vida y el honor de estar en una cancha luciendo su enseña. La responsabilidad de ser dirigente y defender sus derechos ante la FUBB. Su gente iluminó el camino modelando mi personalidad con la pasión incomparable que contagia un Club sin parangón. Disfruto y sufro en cada partido como una imposición ineludible que brota con el equipo y llega al corazón. Solamente el hincha sabe lo que significa la Institución y hay que estar adentro para comprenderlo. Porque agradezco a esa Escuela de Vida que me formó como hombre y me permite gritar: ¡¡¡Arriba Aguada una vez más!!! Dr. Alfredo Etchandy
CLUB ATLÉTICO AGUADA
Un grande del básquetbol uruguayo con una larga y gloriosa trayectoria. Protagonista de momentos extraordinarios y hazañas inigualables que dejaron una huella imborrable en la historia del deporte uruguayo. Una mezcla de triunfos, alegrías y tristezas crearon una personalidad especial reconocida incluso por los rivales más enconados. Una manera de ser singular para orgullo de los aguateros que conforman, indiscutiblemente, la hinchada más numerosa. Grandes jugadores vistieron la camiseta rojiverde, dejando su sello de categoría y calidad con actuaciones memorables. El club popularizó una impronta de garra, entrega y fuerza que acompañó permanentemente todas las manifestaciones de la entidad. El rojo de la sangre y el verde de la esperanza son componentes de una camiseta que visita todas las canchas. Pero nunca va sola. Siempre tiene el aliento de una enorme parcialidad que profesa un sentimiento fantástico que no cambia por los resultados. Aguada es diferente. No admite comparación porque no tiene parangón. Genera fervor, pasión, entusiasmo, adoración. Amor a primera vista y para toda la vida. LA FUNDACIÓN
Un movimiento de niños, adolescentes y jóvenes impulsó la fundación de la institución en el mes de febrero de 1922. El barrio se había transformado porque la Plaza de Deportes No. 1 que estaba en la Ciudad Vieja fue ubicada frente a la Iglesia de la Aguada. Ese hecho marcó una verdadera revolución y constituyó una gran invitación para que los habitantes de la zona pasaran a desarrollar actividad física. También se instaló el Club Olimpia que practicaba el básquetbol con gran suceso y tenía figuras de la talla de Mazali, el arquero celeste ganador de la medalla de oro en Colombes y Ámsterdam. Además, participaba en competencias de varias disciplinas y contaba con grandes atletas como Isabelino Gradín, campeón sudamericano de fútbol y atletismo. Cabe agregar la presencia de Primo Gianotti en la conducción de la Plaza, famoso profesor de educación física de la época y que después fuera integrante de la delegación uruguaya a los Juegos Olímpicos de 1928. Todo esto, catapultó el deseo de los aguateros para la formación de una entidad deportiva compuesta por los vecinos y que cobijara la posibilidad de intervenir en la creciente actividad, empujada desde el Estado. Una década antes se había sancionado la ley de creación de la Comisión Nacional de Educación Física y de los Juegos Deportivos, buscando la participación de los jóvenes del país en este tipo de movimientos. La influencia de los cambios proyectados por el batllismo y la Constitución que entró en vigencia en 1919 le daban marco al gobierno que presidía Baltasar Brum. La Aguada había nacido para proveer agua dulce a la ciudad. Ese elemento vital era abundante en el subsuelo y surgía a la superficie para que los aguateros la llevaran a los hogares montevideanos. En lugares cercanos a los pozos se instalaron empresas de varios rubros que fueron cambiando la escenografía. La construcción del Palacio Legislativo, inaugurado en 1925, terminó de pintar el panorama que se conserva en la actualidad. Con ese entorno, el 19 de febrero de 1922 se realizó una reunión en la casa de Hugo Di Corcia, sita en la calle Madrid 1324. Como resultado de la misma, se fundo un club denominado América que el 28 de ese mes pasó a llamarse Aguada. Los colores obedecen a un homenaje a la familia italiana que prestó su hogar para efectuar el encuentro. La primera Comisión Directiva estuvo integrada por Alberto Pesce (Presidente), Rodolfo Di Corcia (Secretario), Raúl Solessi (Pro Secretario), Hugo Di Corcia (Tesorero), Gualberto Toletti (Pro Tesorero), Pedro Belloso, Gilberto Díaz y Julián Palermo (Vocales). LOS PRIMEROS AÑOS
La institución apuntó a la práctica de varios deportes, logrando importantes victorias que impulsaron el entusiasmo de la populosa y extendida barriada. Con el tiempo, el básquetbol pasó a ser la disciplina preferida y en 1924 se afilió a la Federación que existía desde 1915. Comenzó a competir en Intermedia, consiguiendo el título en 1924 y 1926, pero declinó participar de la Primera División hasta 1934 cuando volvió a ganar el certamen de ascenso. Las conquistas deportivas se fueron sumando. No solamente en el básquetbol. También en otros deportes como voleibol, atletismo, ciclismo, natación, patín, fútbol y esgrima. El club fue aumentando su parcialidad mientras ganaba prestigio. El camino parecía el correcto hasta que surgió la crisis de 1939. UNA ESPECIE DE REFUNDACIÓN
Un momento tremendo que parecía que terminaba con la institución. En el período de pases de 1939 se fueron de la entidad 29 jugadores. Muchos eran elementos de gran importancia, por lo que el poderío deportivo quedó muy desminuido. La presencia y la acción de Aníbal Gardone, “El Gaucho”, resultó fundamental. Reunió a la gente que quedaba y cambió abruptamente el ánimo de los aguateros. Arengó por la continuidad del club y solicitó el máximo esfuerzo de todos para salir de la encrucijada. Fue el caudillo que impulsó la continuidad y forjó el gran equipo que logró la gloriosa gestión de la década del 40. LAS CANCHAS
Al comienzo de su actividad, Aguada jugaba en la Plaza de Deportes. Allí se mantuvo hasta 1934 cuando ese terreno fue destinado a la construcción de la Universidad de Mujeres lo que también determinó el traslado de Olimpia a Colón. Estas circunstancias determinaron que el club buscara un predio para instalar la nueva cancha. La consigna era mantenerse en el barrio y el Presidente Pedro Ruggiero logró la cesión precaria de un terreno ubicado en Lenguas y Sierra (hoy Fernández Crespo), frente al Palacio Legislativo. El piso de tosca y una tribuna de madera conformaron el escenario construido con el esfuerzo de jugadores, dirigentes e hinchas que colaboraron con las obras. Los triunfos rojiverdes fueron muchos y trascendentes, por lo que ese asiento de Lenguas 1414 constituye un recuerdo imborrable para los aguateros. La entidad estaba muy cómoda, pero tuvo que dejar el predio para la construcción de los jardines circundantes al Palacio de las Leyes. Otro desafío que fue asumido con el mismo espíritu de las contrariedades anteriores. Hubo muchas gestiones emprendidas por una comisión integrada por grandes figuras aguateras. La tarea concluyó con el arrendamiento de un predio lindero a la empresa Oyama en la calle Fraga. También fue necesario conseguir de la Intendencia la apertura de la misma desde Martín García, por lo que el equipo practicaba en la Plaza de Deportes No. 2 en Gral. Flores. La nueva cancha fue inaugurada el 16 de octubre de 1944 y estaba ubicada en Fraga y Enriqueta Compte y Riqué donde funcionan en la actualidad Radio Sarandí, Sport 890 y otras emisoras. El final de la década del 40 marcó la necesidad de entregar el predio y generó otra movilización para encontrar un nuevo escenario. Con un enorme esfuerzo de allegados que efectuaron importantes contribuciones y a través de colectas en el barrio se consiguieron los fondos para la compra de un inmueble en la Avda. San Martín, un conventillo donde vivían muchas personas. Por esa razón, hubo que emprender un proceso de tres años para desalojar a los ocupantes y el equipo tuvo que jugar en diversas canchas sin poder hacer valer la localía. Finalmente, el escenario se inauguró el 6 de setiembre de 1952. Con el tiempo se fueron haciendo todo tipo de mejoras como la tribuna con capacidad para 2.500 personas que fue inaugurada en 1965 bajo la presidencia de Roberto Infante. Con el correr de los años se concretaron otras obras como el techado parcial que se verificó en 1978. Una Comisión de Obras presidida por Andrés Pavón trabajó denodadamente desde 1995 para terminar el escenario. Primero se levantó la tribuna más cercana a la Avda. San Martín, después se realizó el cerramiento y luego se colocó el nuevo piso para completar el magnífico estadio, orgullo de la nutrida parcialidad aguatera, siendo Presidente Juan P. Bonino. En los años posteriores, cuando la conducción estuvo a cargo de Pedro Villa, José L. Montenegro, Cristina Rodríguez y Hugo Rodríguez se efectuaron otras obras, fundamentalmente, en la parte del predio más cercana a la Avda. San Martín. LOS TÍTULOS
La larga historia aguatera está cargada de gloria y los festejos fueron reiterados. Conviene hacer un repaso de los principales éxitos conseguidos en el básquetbol:
-Campeón de Intermedia en 1925, 1926 y 1934.
-Campeón Federal de Segunda División en 1936, 1938, 1939, 1940, 1941, 1943, 1944, 1945 y 1946.
-Campeón Federal de Tercera División 1933, 1939, 1940 y 1946.
-Campeón Federal de Cuarta División 1939, 1940, 1941, 1942 y 1943.
-Campeón Nacional 1940.
-Copa Caupolicán 1942, 1943, 1945, 1946 y 1947.
-Campeón Federal de Primera División 1940, 1941, 1942, 1943, 1948, 1974 y 1976.
-Campeón Liga Uruguaya de Basketball 2012-2013.
-Campeón Invierno de Primera División 1942, 1945, 1974, 1994 y 1995.
-Campeón de Segunda de Ascenso 1964, 1971, 1986, 1989 y 2002.
-Campeón Torneo Preparación de Primera División 1996.
-Campeón de las Copas Pablo Perazzo, Blengio Salvo, Chazot, Pacto Río de Janeiro, Willigton, Leandro Gómez Harley, Luis Batlle Berres, Agustín Rueno Fournier, Héctor Supicci Sedes y Tomás Domínguez.
-Campeón Uruguayo Sub 23 2008.
-Vice Campeón Panamericano 2000.
-Campeón Federal de Novicios de Primera División 1929, 1942, 1943, 1945 y 1952.
-Campeón Federal de Menores de Primera División 1941, 1947, 1951 y 1975.
-Campeón Federal de Juveniles de Segunda de Ascenso 1986.
-Campeón Federal de Menores de Segunda de Ascenso 1986.
-Campeón de Reservas de Intermedia 1934.
-Campeón Federal de Reservas de Primera División 1941, 1943, 1945, 1946 y 1947.
-Campeón Federal de Reservas de Segunda de Ascenso 1986.
-Campeón de Tiro al Cesto 1939, 1940, 1941, 1942, 1943, 1944, 1945 y 1946.
-Campeón de Veteranos 1991. BÁSQUETBOL FEMENINO
-Campeón Federal 1987, 1990, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997. TÍTULOS EN OTROS DEPORTES
-Campeón Federal en Voleibol 1930, 1931, 1932, 1933, 1934, 1935, 1936, 1937, 1938 y 1939. FIGURAS AGUATERAS
A través de los años fueron muchos los jugadores que brindaron su esfuerzo en defensa de la causa rojiverde. Una lista muy larga, pero que necesariamente debe ser acotada para cumplir con la finalidad de este trabajo. Por lo tanto, resulta imperioso elegir algunos de los deportistas más destacados que lucieron sobre su pecho la querida camiseta. Aníbal Gardone. Integró diversos planteles de Aguada, pero su tarea más destacada fue desde otras posiciones. Resultó clave en la recuperación de la institución después de la crisis de 1939 y en las conquistas de los años 40. Fue delegado ante la FUBB durante un cuarto de siglo. Después ocupó cargos de relevancia internacional como la secretaría de la FIBA Zona Sudamericana y miembro del Consejo Técnico de la Confederación Sudamericana. Victorio Cieslinkas. Nació en Lituania, pero siendo un niño llegó a Uruguay. Integró el equipo de novicios y fue extraordinaria figura del plantel superior que llenó de gloria al club. Campeón Federal en 5 oportunidades, ganador del Caupolicán y otros títulos. Con la celeste fue Campeón Sudamericano y medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952. Plantel del cuatrienio. Los jugadores que lograron esa hazaña inconmensurable fueron: Aníbal Gardone, Héctor Ruiz, Washington Rodríguez, Victorio Cieslinkas, Hugo Peluffo, Ruben Bulla, Rolando Marchetti, Abel Ortiz, Carlos Calvo, Bruno Rizzo, Osvaldo Castro, Juan Bonini, Luis Faraco y Roberto Medrano. En la dirección técnica estuvieron Roberto Moresco, Hugo de Luca y Hugo Di Corcia. Kinesiólogo: Dante Cocito. Plantel de 1948. Victorio Cieslinkas, Carlos Pastorino, Julio C. Gully, Gualberto Rodríguez, León Slazinkas, Álvaro Riet, Bruno Rizzo, Eugenio Petit, Antonio Romano, Eduardo Lavignase, O. García, Mario Infante, M. Riveiro, E. García, Oscar Grecco, Tabaré Patrón, L. Giorello, Ulises Cambre, A. Picallo. Director Técnico: Enrique Calcagno. Enrique Badano. Durante más de veinte años fue el goleador del equipo. Vivió momentos difíciles como los descensos, pero su aporte fue fundamental para el retorno aguatero en más de una ocasión. Su amor por la camiseta rojiverde quedó demostrado el día de su casamiento ya que igualmente se presentó a jugar contra Trouville. Luego de su retiro fue dirigente, llegando a ocupar la presidencia del club. Eduardo Laborde. Figura muy importante a través de muchos años. Fue pieza trascendente del equipo y capitán, resistiendo el paso del tiempo y conservando un rendimiento acorde a las circunstancias. Prolongó su actividad y guió a las generaciones que lo sucedieron. Plantel de 1974. Mario Viola, Álvaro Santelli, Jorge Garretano, Roberto Viñoly, Wilfredo Vennet, Andrés Bongoll, Walter Vázquez, Ruben Abal, Álvaro Casal, Sergio Martínez, Bulla, M. Martínez y Carlos Fraga. Director Técnico: Ruben Bulla. Plantel de 1976. Mario Viola, Roberto Viñoly, Álvaro Santelli, Walter Vázquez, Jorge Garretano, Carlos Kustrin, Alejandro González, Ruben Abal, Eugenio Petit, Néstor Rodríguez, Carlos Sánchez, Jorge Tobías, José Acevedo y Álvaro Casal. Director Técnico: Roberto Pavón. Ayudante: Wilfredo Vennet. También defendieron a la institución jugadores de gran calidad que no nacieron en Aguada, pero que tuvieron un recordado pasaje y merecen ser recordados. Integran esa lista Víctor Hernández, Wilfredo Ruiz, Marcelo Capalbo, Eduardo Pierri, Horacio López, Diego Losada y Hebert Núñez. Todos ellos jugaron en la selección nacional y lograron títulos con la celeste. Cuando la reglamentación, desde 1979, permitió la participación de extranjeros, se abrió una larga nómina de jugadores nacidos en otros países que comenzó con Jeff Grangger y que se prolonga hasta estos días. EL HIMNO Y LA PITADA
El autor de ambos temas fue el “Hueso” Pérez. Un conocido carnavalero que escribía para “Asaltantes Con Patente”, la murga del barrio que durante muchos años salió del club. Entre sus realizaciones se encuentra la extraordinaria retirada de 1932 que sigue siendo una de las piezas más famosas y populares. También lo alcanzaba la pasión aguatera y sus virtudes de letrista quedaron estampadas en estas dos fantásticas composiciones. El himno
Arriba muchachada
Que el triunfo nos brindará
Satisfacciones, siempre logradas
¡Arriba Aguada! Una vez más. Con empuje, valentía y corazón
Se llegará
A la gloria de campeones
Sin igual. Y en la historia del deporte
Más preciada
Un laurel más conquistado
Quedará. Arriba muchachada
Que el triunfo nos brindará
Satisfacciones, siempre logradas
¡Arriba Aguada una vez más! La pitada
Ya suena la pitada
Y a la cancha van a entrar
La brava muchachada
Que va dispuesta a triunfar
Para conquistar laureles
Que famosos nos harán. Y al grito de campeones
Nuestro equipo triunfará. Ra ra ra
Arriba el Club Aguada
Noble cuadro de campeones, leones
Para cubrirnos de gloria
¡Arriba los corazones! Con sangre y con valentía
Los triunfos conquistaremos
Con entusiasmo y valía
¡Campeones seremos! CONQUISTAS SIN PARANGÓN
Aguada es diferente por muchas razones. La identificación con el barrio, la garra, el temperamento, la lucha sin claudicaciones son la marca en el orillo de la institución. Solamente el hincha aguatero puede sentir esa atracción tan particular que despierta la histórica camiseta. No hay término medio. Aguada despierta amor u odio. Es el precio de una grandeza singular ganada a través de sus conquistas inigualadas y festejadas por la parcialidad más numerosa del básquetbol oriental. Aguada ganó cuatro Campeonatos Federales consecutivos (1940-43) en la época romántica del deporte cuando los jugadores eran hinchas del cuadro que defendían. Esa hazaña fue igualada, pero no superada por Welcome en un régimen diferente cuando el dinero permitía contar con los mejores elementos. Aguada es el único club que tiene el Trofeo Caupolicán en sus vitrinas. Fue donado por la Escuela de Carabineros de Chile. Se trata de una figura de bronce que representa al principal exponente de los Mapuches. Fue el delegado de la institución, Aníbal Gardone, que tuvo la iniciativa en la FUBB para que se disputara a través del Torneo Fraternidad, sumando los puntos de todas las divisionales hasta el sexto puesto. Se lo llevaba en propiedad el que lo ganara tres veces en forma consecutiva o cinco de manera alternada. El equipo rojiverde lo obtuvo en 1942, 1943, 1945, 1946 y 1947, pasando definitivamente a ser propiedad aguatera. En realidad cumplió con los dos preceptos porque fue campeón en tres temporadas consecutivas y en cinco alternadas. Aguada dio una mano de ventaja y salió campeón en 1948. Jugaba Gualberto Rodríguez Toletti, el querido “Manco”, que más tarde fuera Presidente del club, logrando dos ascensos al círculo de privilegio. Un hecho increíble que se encuentra señalado en el Museo del Básquetbol, siendo único en la historia. Aguada tiene el reiterado récord de entradas vendidas. Algo que ocurre en todos los torneos en los que participa producto de su nutrida y extraordinaria hinchada. También ostenta diez títulos consecutivos en voleibol y el quinquenio en el básquetbol femenino que agregan gloria a una institución que resiste todo tipo de comparaciones. LOS PRESIDENTES
1922-24 Alberto Pesce
1924-29 Rodolfo Di Corcia
1929-31 Hebert Cagnoli
1931-33 Juan Mezzetta
1933-39 Pedro Ruggiero
1939-42 Daniel Fernández Crespo
1942-44 Pedro Ruggiero
1944-46 José D’Aiuto
1946-47 Pedro Ruggiero
1947-68 Roberto Infante
1968-72 Gualberto Rodríguez
1972-73 Juan Lanzillioti
1973-75 Arístides Astengo
1975-82 Roberto Infante
1982-84 Roberto Montenegro
1984 Raúl Doldán (Presidente Ad Hoc)
1984-85 William Rivera
1985-86 Gualberto Rodríguez
1986-88 Enrique Badano
1988-89 Juan Viña
1989-91 Andrés Pavón
1991-92 Juan P. Bonino
1992-94 Carlos Lorenzo
1994-00 Juan P. Bonino
2000-02 Pedro Villa
2002-04 José L. Montenegro
2004-06 Cristina Rodríguez
2006-08 Daniel Ghislieri
2008-10 Hugo Rodríguez
2010- Mario Viola
1973-75 Arístides Astengo
1975-82 Roberto Infante
1982-84 Roberto Montenegro
1984 Raúl Doldán (Presidente Ad Hoc)
1984-85 William Rivera
1985-86 Gualberto Rodríguez
1986-88 Enrique Badano
1988-89 Juan Viña
1989-91 Andrés Pavón
1991-92 Juan P. Montenegro
2004-06 Cristina Rodríguez
2006-08 Daniel Ghislieri
2008-10 Hugo Rodríguez
2010-12 Mario Viola
2012-14 Flavio Perchman
2014- Alejandro Mazzeo